El golpe de Estado del 18 de julio de 1936. The coup d’Etat of July 18 in 1936

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Estos mapas representan el itineriario que iban a seguir los golpistas el 18 de julio de 1936

I want to dedicate this entry to the coup d’état of 18th July 1936. I think this is the most tragic and traumatic event in 20th Century Spanish history, given that the consequences of the long dictatorship can still be felt in Spain today.

La entrada de hoy está dedicada al golpe de Estado del 18 de julio de 1936, lo que yo considero el acontecimiento más trágico y traumático de la historia de España en él siglo XX, ya que debido a la larga dictadura que vino después, sus consecuencias han llegado hasta el día de hoy.

Voy a empezar explicando cómo estaba España en los meses anteriores al golpe.

Tradicionalmente, la propaganda de la dictadura ha justificado dicho golpe con el “salvaje caos y desorden” que existían en el país y en el asesinato de Calvo-Sotelo como principales argumentos para defender de porqué dieron este golpe de Estado.

Hasta los primeros meses de 1936, la República pasó por dos años de relativa calma junto a otros dos de cierta inestabilidad. Para la primavera de ese año, la convivencia en general estaba muy deteriorada. Anarquistas y extrema derecha protagonizaban disturbios (con tiroteos incluidos) y al igual que muchos países europeos de ese momento, la idea del autoritarismo y el rechazo a la democracia iba ganando muchos seguidores.

Sin embargo, como dice el historiador Julián Casanova, nada de esto condujo necesariamente a una guerra civil. El golpe de Estado, y la guerra civil que vino después, fueron la respuesta de la oligarquía española ante el programa de reformas de la República. (Julio Aróstegui).

Los orígenes del golpe hay que buscarlos meses antes.

La misma noche del triunfo de la izquierda en las elecciones, por separado, el político conservador Gil Robles intentó que Manuel Portela, (presidente en funciones) declarase el estado de guerra, mientras Franco telefoneaba al general Pozas, en ese momento el director de la guardia civil, para que hiciera lo mismo. Ambas solicitudes fueron rechazadas.

El golpe se empezó a organizar a partir del 8 de marzo de 1936, en casa del diputado de la CEDA (un partido conservador) y agente de bolsa José Delgado. Sin embargo, no fue hasta la reunión que tuvieron los generales Queipo de Llano y Mola en Pamplona el 12 de abril,  cuando estos planes golpistas cogieron consistencia. El protagonismo fue entonces para el general Emilio Mola, que a partir de entonces sería conocido por los golpistas como “El Director” y que sería el encargado de buscar apoyos dentro del ejército.

Este fue un golpe de Estado militar, sin embargo hay que señalar que hubo distintos grupos que lo apoyaron desde el principio, desde la cúpula de la iglesia católica, los monárquicos que todavía apoyaban al ex-rey Alfonso XIII, banqueros como Juan March, terratenientes, etc. La oligarquía española nunca aceptó el programa reformista de tenían los distintos gobiernos republicanos.

Hubo implicación internacional en el golpe, ya que la fecha de la sublevación dependía de si se conseguía o no el apoyo de Mussolini, cosa que se hizo, ya que el 1 de julio el monárquico Pedro Sainz Rodríguez (que luego en la dictadura dirigió la depuración de docentes) consiguió que los fascistas italianos firmasen 4 contratos por los cuales se comprometían a apoyar a los golpistas españoles con aviones con los que cruzarían a las tropas sublevadas desde el protectorado de Marruecos a la península. Otros recursos como armas y dinero vendrían poco después.

El apoyo de la Alemania nazi vino ya en las primeras jornadas de la guerra, (hacia el 25 de julio) cuando el agente nazi Johannes Bernhardt convenció a Hitler de lo útil que sería apoyar a Franco (por cierto, como recompensa por esta ayuda, Franco le concedió en 1946 la nacionalidad española para que no pudiera ser juzgado en los juicios de Nuremberg). De todo esto hablaré más adelante, pero es seguro que el golpe no habría triunfado sino hubiera sido por el apoyo de los fascismos.

Para entonces (los primeros días de julio de 1936)  generales como Queipo de Llano, Cabanellas, Franco (a pesar que siempre se ha dicho que fue ambiguo hasta el final) Goded, Saliquet y Fanjul ya estaban implicados en golpe, con planes muy preparados para la toma del poder y la guerra. Mola insistió en actuar desde el principio de forma “extremo violenta” (palabras suyas textuales) contra aquellos que no les apoyaran.

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Dos de los militares golpistas: Franco (izquierda) y Mola (derecha)

El golpe de Estado contra el gobierno de la República española comenzó en Melilla en la tarde del 17 de julio, cuando la guarnición de la ciudad, mediante un golpe de mano se hizo con el control de la misma, tras vencer la escasa resistencia que presentaron algunos oficiales y obreros leales. El general Romerales y el comandante Leret Ruiz fueron fusilados junto a otras personas en esos primeros momentos. Poco después la sublevación se extendió a Ceuta, Tetuán y Larache y el resto del protectorado ante el asombro del gobierno de Casares Quiroga.

Franco, que en ese momento se encontraba destinado en Canarias, aprovechó la muerte del general Balmes (probablemente asesinado por uno de sus propios oficiales) para viajar en avión desde allí hasta Melilla, donde llegó el 19 de julio (Los dos días que tardó en llegar han sido interpretados como un intento del futuro dictador de comprobar si el golpe triunfaba) para hacerse cargo de las tropas sublevadas. Lo primero que hizo fue mandar fusilar a su primo Ricardo, un oficial que se había mantenido fiel a la República.

En la península (a pesar de los intentos del gobierno por negociar con los rebeldes para que se rindieran), el golpe triunfó en zonas de Andalucía occidental, Castilla y León, Galicia, Navarra y parte de Aragón. En el resto del país, la división del ejército y de las fuerzas de seguridad, muchas veces apoyadas por civiles, impidió que triunfase la sublevación. Es más, se produjo una revolución que llenó el vacío de poder que creó dicho golpe.

La mayor parte de la marina permaneció leal a la República. Sin embargo y debido a los aviones italianos y alemanes (12 bombarderos Savoia, 20 Junkers y 6 cazas Heinkel, así como algunos barcos), los sublevados saltaron a la península y empezaron a ocupar el territorio que ocupaban, incluso ampliándolo, ya que en las ciudades donde había triunfado el golpe se enviaban columnas compuestas por soldados y de las fuerzas de seguridad para asegurar el territorio controlado y comenzar con los castigos a los que permanecieron fieles al gobierno. La guerra había comenzado y ambos bandos se preparaban para ella.

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Manuel Azaña, presidente de la República cuando ocurrió el golpe de Estado

Bibliografía:

– Casanova, J y Gil Andrés, C. “Historia de España en el siglo XX”  Ariel Historia, Madrid 2009

-Aróstegui, J “La guerra civil (1936-1939): La ruptura democrática”  Cuadernos de Historia16, Madrid 1996

-Viñas, A (ed) “En el combate por la Historia”  Pasado y Presente, Barcelona 2012

-Sánchez, F (ed) “Los mitos del 18 de julio”  Crítica, Barcelona 2013

-Artículos de Julián Casanova en elpais.com y Alejandro Torrús en publico.es

-Las fotos han salido de una búsqueda en google y en la wikipedia

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