Los republicanos españoles que estuvieron en el campo de Mauthausen

images

El triángulo azul con la letra S que identificaba a los republicanos españoles en Mauthausen

A few weeks ago, before the Winter holiday break, I spoke about the presence of Spanish republicans in the concentration and extermination camps created by the Nazis during World War II (see https://blogdehistoriaderafa.wordpress.com/2014/12/17/republicanos-espanoles-deportados-en-los-campos-nazis/).). In today’s post, I will delve a little deeper and speak about the presence of almost 8,000 republicans in the Mauthausen camp and of the penalties that they had to suffer during their time there. It’s possible that the number is bigger, given that according to the former prisoner Edmond Gimeno, the Nazi agents and Franco’s agents who visited the camp made people disappear, of whom no record can be found.

Hace unas pocas semanas, y antes de descansar por las vacaciones de invierno, hablé de la presencia de republicanos españoles en los campos de concentración y exterminio que los nazis montaron durante la II Guerra Mundial (ver https://blogdehistoriaderafa.wordpress.com/2014/12/17/republicanos-espanoles-deportados-en-los-campos-nazis/). En la entrada de hoy voy a profundizar un poco más y hablaré de la presencia de casi 8.000 republicanos en el campo de Mauthausen y de las penalidades que tuvieron que pasar durante el tiempo que estuvieron allí. Es posible que la cifra sea mayor, ya que según el antiguo preso Edmond Gimeno, los agentes nazis o los de Franco que visitaban el campo hacían desaparecer a personas de las que luego no se sabía nada.

 mariano constante

Mariano Constante, antiguo preso (Fuente: Heraldo.es)

El campo se encontraba cerca de la localidad austriaca de Mauthausen de la que recibió su nombre. Era además una zona muy poco poblada en el momento de la construcción del campo (primavera de 1938) y se estaba muy bien conectado a la ciudad de Linz y a su red de transporte. En principio eran unos barracones en los que se alojaban los prisioneros que iban a trabajar en la cercana cantera de granito que había en la zona, aunque su tamaño fue creciendo a lo largo del tiempo. Se cree que fueron unos 200.000 los deportados a este campo entre 1938 y 1945, pero pueden ser más. El campo estaba rodeado por una valla electrificada en la que se suicidaron muchos presos fruto de la desesperación, como fue el caso del ex-boxeador Llorenç Vitrià.

 A partir de febrero de 1939, y ya en la última etapa de la guerra civil en España, aproximadamente medio millón de personas cruzaron la frontera hacia Francia huyendo del avance de las tropas rebeldes. Sin embargo, pocos meses después se vieron metidas en otra guerra cuando estalló la II Guerra Mundial. Una parte importante fue reclutada para batallones de trabajo, construyendo fortificaciones militares y otras infraestructuras, mientras que otros se apuntaron al ejército francés para no ser deportados a España. Tras la firma del armisticio en junio de 1940 y con la rendición de Francia, muchos serían encarcelados en instalaciones en el norte y este del país. Cerca de 10.000 fueron a parar a campos de concentración y exterminio. Las mujeres presas fueron encarceladas en el campo de Ravensbrück, y cerca de 8.000 hombres fueron a parar al de Mauthausen, el “campo de los españoles” como lo llamaban los propios nazis. La mayor parte de ellos llegaron al campo entre 1940 y 1941. Por origen, el 22% eran catalanes, el 18% eran andaluces y el 12% eran aragoneses. El primer grupo llegó el 6 de agosto de 1940, y lo componían 392 presos.

Esteban Pérez preso de Mauthausen

Esteban Pérez, otro antiguo preso de Mauthausen

 

En España, Franco y Serrano Súñer no quisieron saber nada de ello, por lo que a los españoles considerados como apátridas se les marcaba en su ropa de prisioneros con un triángulo rojo azul y una S que les identificaba como Rotspanier (españoles rojos). Los republicanos españoles fueron a parar allí por un acuerdo que hubo entre los agentes de Franco y los nazis. Hay documentos que demuestran que los franquistas sabían que había allí presos españoles. El propio Serrano Súñer llegó a decir:

 “La suerte que puedan correr esos rojos no nos importa en absoluto. Son responsables de luchar contra los principios de orden, patria y religión que tanto el III Reich como nosotros defendemos. De haber permanecido en España, nosotros mismos les hubiésemos exterminado para que no quedase ni su semilla. Podéis hacer con ellos lo que os parezca oportuno”.

Años después, en junio de 1976, mintió a la periodista Montserrat Roig cuando ésta preparaba su libro Els catalans als camps nazis, al decir que no sabía que había españoles allí. La historiadora británica Helen Graham, en su libro “Breve historia de la guerra civil” (citado por Teresa Mayor) escribió que Franco tampoco puso inconvenientes cuando los nazis le propusieron despojar de la condición de prisioneros de guerra a los miles de republicanos españoles que se hallaban en su poder, facilitando de esta forma que fueran enviados a los campos como Mauthausen. Así, el 25 de septiembre de 1940, Ramón Serrano Súñer, ministro del Interior (y en octubre de 1940, también de Asuntos Exteriores) y jefe de la Falange visitó Alemania y llegó a acuerdos con Himmler y Heydrich en este. Presos como Eduardo Escot siempre responsabilizaron a Franco y a Serrano Súñer de las deportaciones de españoles a los campos de concentración nazis.

joaquim Amat- Piniella cartilla

 Foto de Amat Piniella tiempo después de haber dejado el campo.

Los republicanos solían llegar a Mauthausen en trenes masificados con apenas comida y agua, por lo que muchos morían víctimas del hambre y del hacinamiento. A su llegada, eran obligados a bajar de los vagones a golpes por parte de los guardianes del campo, que además les azuzaban a perros para que les mordieran. A continuación, les formaban en mitad de un patio donde eran obligados a desnudarse (una de las muchas formas de humillarles) y les quitaban las pocas propiedades que llevaban. Después les daban un número (Esteban Pérez fue él 5042 y Luis Perea él 3612) y el uniforme a rayas que hemos visto en tantas películas y documentales. Finalmente se les rapaba la cabeza al cero y eran enviados a las duchas para “desinfectarlos”. Tengo que decir que estas duchas se hacían con agua helada, incluso en pleno invierno, por lo que muchos morían debido al frio.

Mariano Constante,  preso número 4584 en Mauthausen, recordaba su llegada al campo de esta manera:

 “Mi primera impresión fue la de encontrarme ante una inmensa obra de construcción, ya que había muchos hombres empleados en trabajos de excavación. Pasamos el primer control y entramos en el recinto o perímetro exterior, donde me apercibí de las torretas de vigilancia, en las cuales montaba guardia un centinela con ametralladora. Sobre un muro en construcción, un águila inmensa, en cobre verde, dominaba la entrada de la plaza donde estaban los garajes de los SS. No tuve la menor duda: estábamos en uno de aquellos campos de los cuales tanto habíamos oído hablar”.

 López Raymundo, otro prisionero que estuvo allí, cuenta su primera impresión:

“Cuando llegué, era cada uno a ver cómo se podía salvar; la desmoralización era muy grande, éramos como los gusanos, podían hacer lo que querían, éramos Zugänge, recién llegados, un nada”.

 Los españoles fueron alojados en tres barracones de madera de 40 metros de largo por 8 de ancho que tenían capacidad para 300 personas, aunque lo normal fue que los nazis metieran allí hasta 800. Una pequeña estufa de carbón y unas mesas para comer completaban la estructura de los barracones. Las sábanas y los colchones donde dormían estaban sucios e infectados de piojos, por lo que dormir se convirtió en una dura tarea. La disciplina a la que estaban sometidos era muy fuerte. Los propios presos se encargaban de limpiar el barracón y de su propia higiene, por lo que una simple mancha en su uniforme, un botón desabrochado o algo de suciedad en las paredes era motivo para el castigo. Estos castigos iban desde golpes a palizas o latigazos. Además los presos más jóvenes eran violados. El preso José Escobedo contaba como casi es ahorcado por unos guardias tras ser acusado (falsamente) de robar un trozo de pan.

 Mauthausen-escalera blogs canalsur es 2007-3_mauthausen-plan
La terrible escalera de piedra que llevaba a la cantera (arriba) y plano de Mauthausen (debajo)

 

La vida transcurría en Mauthausen en jornadas de trabajo de más de 10 horas en la cantera de granito, a la que se llegaba tras una escalera de piedra de 186 escalones. Les despertaban antes del amanecer y su desayuno consistía en un simple caldo caliente. Los prisioneros eran obligados a cargar piedras que pesaban una media de 20 kilos, aunque podían llegar a pesar hasta 40 o 60. Si flaqueaban, se desmayaban del cansancio o si simplemente se les caía la piedra, sufrían palizas por parte de los guardias del campo o de los kapos (los prisioneros que vigilaban a los otros prisioneros). Muchos republicanos españoles murieron allí, según aseguraba Mariano Constante (se cree que entre 5.000 y 6.000 republicanos españoles murieron en Mauthausen). José Marfil, otro preso que estuvo allí, contaba que las chimeneas del campo siempre estaban operativas, y que los días que no hacía viento, el olor a carne quemada era insoportable.

Debido a la pésima alimentación que normalmente consistía en una sopa aguada de nabos, una rodaja de salchichón y pan rancio para varios presos, así como las nulas condiciones higiénicas, las enfermedades eran frecuentes y eran muchos los que morían por la sarna, tuberculosis, disentería o tifus. Eso sin contar que como contaba Marcelino Bilbao, eran sometidos a experimentos médicos como inyectarles benceno en la zona del pecho para ver cuánto aguantaban. Él fue uno de los pocos que sobrevivió a estas prácticas.

Cuando llegaron los prisioneros judíos y de Europa del este, los republicanos españoles fueron poco a poco retirados del trabajo en la cantera y destinados a otros oficios. Nos los encontramos entonces descargando material para las cámaras de gas, en la fabricación de armamento, haciendo las casas de los oficiales de las SS o bien en la administración del campo. Mariano Constante, Manuel Razola y Lope Massaguer cuentan que fueron retirados del trabajo en las canteras para hacer esas casas junto al río Danubio. Si bien ganaron algo de calidad de vida, ellos cuentan que había una enorme inseguridad en el trabajo y la disciplina era extrema. Numerosos hombres se ahogaron porque como tenían que llevar los materiales cargados por ellos mismos, resbalaban y caían al río. Lope Massaguer contaba que casi fue fusilado por encender un fuego para calentarse mientras construían una de las casas.

Otro de los republicanos presos, Joan de Diego, llegó a ser el tercer secretario de Mauthausen y recopiló la información a la que tuvo acceso para luego ser usada para juzgar a jefes nazis. Francisco Boix hacía fotos de las visitas que jerarcas nazis como Speer o Himmler (y de franquistas como Serrano Súñer) hacían a este campo, así como del exterminio que los nazis hacían de judíos, homosexuales, gitanos y europeos orientales. Las hacía por encargo de ellos y aprovechando esa situación, hacía copias que luego Anna Pointner, una vecina del pueblo, escondía en un muro del jardín de su casa. Estas fotos luego serían utilizadas en los juicios de Nuremberg en los cuales Boix fue el único español en declarar allí, aunque tuvo que hacerlo con un pasaporte suizo ya que la dictadura de Franco le quitó la nacionalidad española.

Desde el principio, los presos republicanos españoles hicieron piña. Desde el verano de 1941 estuvo presente en Mathausen una red clandestina de apoyo entre los presos. Sus acciones incluían desde el sabotaje en la fabricación de armas, robo de alimentos (pan, azúcar, mermelada), medicinas y, desde la segunda mitad de 1944, de armas. Como sólo podían escuchar radio Berlín, había presos que escuchaban las emisiones en español que hacían Radio Moscú y Radio Londres para informarse de la evolución de la guerra. En un primer momento, la organización sólo incluía a los presos comunistas, pero luego se abrió a republicanos de otras tendencias y finalmente, a presos de otras nacionalidades (yugoslavos, checos, franceses y, desde 1943, italianos). Joaquim Amat Piniella en sus memorias noveladas cuenta esto y toca otros temas como la corrupta red de kapos, el funcionamiento de los campos y el sistema del exterminio.

La existencia de esta red clandestina jugó un papel importante en la liberación del campo. Al principio de mayo de 1945, las SS se retiraron de la custodia del campo y fueron sustituidos por una brigada policial de Viena. Fueron momentos confusos en los que se produjo una  sublevación por parte de los presos para tomar el control de campo. Tras unos duros combates, consiguieron hacerse con el control de Mauthausen para cuando los tanques del ejército norteamericano llegaron a las puertas del campo. Una enorme pancarta hecha a toda prisa por Francisco Teix entre otros daba la bienvenida a las tropas aliadas que llegaron hasta allí. Otro preso español, Jesús Tello, se encargó de derribar el águila nazi que había en la puerta.

mauthausenlib

La liberación del campo no supuso el fin de las incertidumbres. Muchos no podían regresar a España por la pervivencia de la dictadura de Franco por lo que, y después de muchas gestiones, fueron acogidos fundamentalmente en Francia como refugiados. Fue precisamente aquí donde terminaron residiendo la mayoría de ellos y rehicieron sus vidas, volviendo a España tras el retorno de la democracia. Sus historias se van conociendo poco a poco a través de sus memorias, libros publicados y documentales hechos desde entonces. Y los reconocimientos a los supervivientes y a la memoria de los fallecidos se han ido sucediendo desde entonces, especialmente importantes fueron las visitas a Mauthausen hechas por el presidente del gobierno español y de su vicepresidenta en 2005 y en 2010 respectivamente (así como a otros campos). Todo esto ha servido para dar una nueva visión de nuestra historia que durante muchas décadas una dictadura quiso ocultar. Vaya la entrada de hoy como homenaje para estos hombres y mujeres que pasaron por esta experiencia tan traumática en sus vidas.

 

Incluyo finalmente una breve selección sobre libros que recogen testimonios de republicanos españoles en los campos nazis.

-Joaquim Amat – Piniella “K. L. Reich”

-Jorge Semprún “La escritura o la vida”

-Mariano Constante  “Los años rojos. Españoles en los campos nazis”

-Carme Martí “Cenizas en el cielo” (sobre las vivencias de Neus Català)

-Rosa Torán “Joan de Diego. Tercer secretari a Mauthausen”

 

Bibliografía empleada:

-Mayor Ferrándiz, Teresa “Republicanos españoles en los campos de concentración nazis” en Revista Digital de Historia y Ciencias Sociales (2014)

-Massaguer, Lope “Mauthausen Fin de trayecto. Un anarquista en los campos de concentración “ Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo, Madrid 1997

-Pons Prades, Eduardo “Republicanos españoles en los campos de exterminio nazis”

-Preston, Paul “Ramón Serrano Súñer” (pags 887-899) en Viñas, Ángel (ed) “En el combate por la Historia”  Pasado y Presente, Barcelona 2012

-Constante, Mariano y Razona, Manuel “Triángulo azul. Los republicanos españoles en Mauthausen” Amical de Mauthausen y Gobierno de Aragón, Huesca 2008

-Programas de radio: de Aragón Radio en el que se entrevistaba a Mariano Constante y de Radio3 (en 2010), www.rtve.es, radiosefarad.com

-Artículos de periódico: Alejandro Torrús (publico.es), Montserrat Llor (elpais.com), EFE (eldiario.es, lavanguardia.com, lanacion.com), Amina Nasser (andalucesdiario.es), Bertrán Cazorla (elpais.com), Zoe Rodríguez (elmundo.es), Israel Viana (abc.es), Anje Ribera (elcorreo.com), Mercedes Vilanova (culturamas.es).

-Las webs http://www.amical-mauthausen.org/,   http://www.amicalravensbruck.org/   http://www.foroporlamemoria.info/ y holocaustoenespanol.blogspot.co.uk

Anuncios

3 responses to “Los republicanos españoles que estuvieron en el campo de Mauthausen”

  1. GREGORIOo SIMON MATEO says :

    El próximo dia 24, enREUS,secelebrara un concierto con el titulo CONCERT PER UNABANDERA bandera republicana confecionada por los presos del campo de exterminio de MAUTHAUSEN,la ofrecerá FRANCISCO ORTIZ ,hijo de FRANCISCO ORTIZ TORRES que formo parte del grupo de presos que desde el interior prrticipo en la liberación del campo de exterminio .Dicha histórica BaNdera será donada al museo de MAUTHAUSEN.

    Date: Mon, 12 Jan 2015 18:55:13 +0000 To: humanide.2@hotmail.com

    • rafaeldegranada says :

      Muchisimas gracias por tu comentario, me parece una iniciativa muy bonita. Aunque no estaré cerca pero os deseo mucha suerte y comparto este en mi facebook. Un saludo y gracias de nuevo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: