La proclamación de la II República Española

AGRMH El Defensor de Granada proclamación República

El periódico El Defensor de Granada da la noticia de la proclamación República. Fuente AGRMH

Today’s post is dedicated to the proclamation of the Second Republic in Spain, which happened on 14th April 1931. This took place after victory over the monarchical candidates in the local elections, which had been called precisely to measure the public’s support for the then King of Spain, Alfonso XIII. Said proclamation took place with great public euphoria, given that a lot of hope was riding on the new regime bringing the country out of its stagnation. The Spanish Republic had to confront the effects of the 1929 financial crisis, the rise of fascism and internal problems that stopped them from effectively carrying out their reforms. The period of relative peace ended in July 1936 with a coup d’état headed up by Generals Franco and Mola, amongst others.

La entrada de hoy está dedicada a la proclamación de la II República en España, ocurrida un 14 de abril de 1931. Esta acción tuvo lugar tras la derrota de los candidatos monárquicos en unas elecciones locales que se habían convocado para medir precisamente el apoyo popular al entonces rey de España Alfonso XIII. Dicha proclamación tuvo lugar en medio de una gran euforia popular, ya que había puestas muchas esperanzas en que el nuevo régimen sacara al país de su atraso. La República Española tuvo que enfrentarse a los efectos de la crisis de 1929 o el auge de los fascismos y a problemas internos que impidieron aplicar efectivamente sus reformas. El período de relativa paz terminó en julio de 1936 con un golpe de Estado protagonizado por los generales Franco y Mola, entre otros.

Madrid, Ausrufung der Zweiten Spanischen Republik

Celebraciones de la proclamación de la II República Española en Barcelona (1931).

La situación previa a la proclamación de la República era así. La monarquía española sufría un gran desprestigio por los efectos de la crisis económica de 1929 y el apoyo del rey Alfonso XIII a la dictadura del general Primo de Rivera (1923-1930). Tras la dimisión de Primo en enero de 1930, el rey intentó salvar la situación con los gobiernos de Berenguer y Aznar, que, no pudieron hacer gran cosa para solucionar la situación que se vivía en el país ni evitar el enorme desprestigio que sufría el monarca.

Al mismo tiempo, el republicanismo se estaba convirtiendo en un fenómeno de masas y la oposición antimonárquica se organizaba. El 17 de agosto de 1930, organizados en el llamado comité revolucionario, se reunieron en San Sebastián los líderes republicanos españoles para preparar un cambio de régimen. Acudieron entre otros, Alejandro Lerroux del Partido Republicano Radical, y Manuel Azaña, de Acción Republicana; Marcelino Domingo, Álvaro de Albornoz y Ángel Galarza por el Partido Radical Socialista, Niceto Alcalá Zamora y Miguel Maura por la derecha liberal republicana, Manuel Carrasco Formiguera por Acció Catalana, Matías Mallol Bosch por Acció Republicana de Catalunya, Jaume Aiguader por Estat Català y Santiago Casares Quiroga por la Organización Republicana Gallega. A título personal asistió Indalecio Prieto, ya que el PSOE y la UGT no se sumaron al Pacto de San Sebastián hasta el 20 octubre de 1930. Los asistentes acordaron, entre otras medidas, una huelga general que debía apoyar a la insurrección de Galán y Hernández en Jaca para mediados de diciembre de ese mismo año. Esta iniciativa fracasó y la mayor parte de los miembros del comité revolucionario fueron encarcelados mientras que los dos militares sublevados fueron ejecutados. Esto fue considerado como un error del rey que desprestigió todavía más a la monarquía

En esta situación, el gobierno del almirante Aznar, que había sustituido al dimitido Berenguer a principios de 1931, convocó unas elecciones locales para medir el apoyo popular a la monarquía. Dichas elecciones tuvieron lugar el domingo 12 de abril, y, fueron consideradas tanto por republicanos como por monárquicos (así como la prensa) como un plebiscito. El día de la votación, la situación fue de relativa calma y la participación bastante alta. Cuando se empezaron a conocer los resultados, quedó claro el poco apoyo que tenía en aquel momento la monarquía en España. Si bien los monárquicos ganaron en número de concejales, su triunfo, especialmente en el medio rural, fue debido a la corrupción electoral derivada de los manejos caciquiles. En las ciudades, donde la influencia de los terratenientes era menor, los republicanos ganaron con contundencia. Sus candidatos ganaron en 41 de las 50 capitales de provincia, y, en el caso de Madrid o Barcelona, triplicaron y cuadriplicaron en número de votos a los candidatos monárquicos respectivamente.

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El periódico Heraldo de Madrid habla de las elecciones locales del 12 de abril de 1931

El lunes día 13, el comité revolucionario hizo público un comunicado en el que indicaba que las elecciones del día anterior habían sido un éxito para los candidatos republicanos. Mientras, el todavía rey Alfonso XIII presidía un tenso consejo de ministros en el que García Prieto, Bugallal y de la Cierva presionaron para que se empleara el uso de la fuerza, mientras que Romanones y otros, comprendieron que poco se podía hacer. La derrota monárquica en las elecciones municipales precipitó el fin su reinado. Poco después, y por consejo de sus allegados, el rey empezaba a preparar su marcha al exilio. El ex-rey Alfonso XIII saldría de España en un barco desde Cartagena y establecería su residencia en París y finalmente en Roma, donde fallecería en 1941.

Ese día, hubo una gran expectación en todo el país para ver qué pasaría en las siguientes horas. Sin embargo, hubo que esperar al martes 14 de abril para que surgieran las primeras manifestaciones. En la localidad guipuzcoana de Eibar, el concejal de Acción Republicana Mateo Careaga, izaba a las 6:30 de la mañana la bandera republicana en uno de los balcones del ayuntamiento. Una hora después, Benito Pamparacuatro, alcalde de Sahagún (León) proclamaba el nuevo régimen en dicha localidad. A lo largo de ese día, escenas como estas se multiplicaron en muchos pueblos y ciudades, la multitud se agrupaba en calles y plazas, dando vivas a la República y cantando el Himno de Riego y La Marsellesa. En Valencia la gente se echó a la calle para festejar la llegada de la República, en Barcelona, Lluis Companys la proclamaba aproximadamente a las 13:30 en una abarrotada plaza de Sant Jaume y Francesç Macià, hizo su famosa declaración del Estado catalán como parte de una república ibérica (así recordaba que se habían unido al Pacto de San Sebastián bajo la promesa de un estatuto de autonomía para Catalunya). En Madrid, unos funcionarios de correos izaban la bandera tricolor en la oficina de la plaza de Cibeles. Al mismo tiempo, una multitud se reunía y marchaba desde la calle de Alcalá hasta la Puerta del Sol, donde tendría lugar la proclamación oficial del nuevo régimen.

Los miembros del comité revolucionario que todavía se encontraban presos fueron puestos en libertad y se constituyeron como gobierno provisional con Niceto Alcalá Zamora al frente, que dio un discurso que fue transmitido por la emisora Unión Radio. En este gobierno se encontraban entre otros, Alejandro Lerroux, Manuel Azaña, Indalecio Prieto y  Francisco Largo Caballero (PSOE) y Lluis Nicolau (ERC). Si bien pocos habían tenido cargos importantes durante la monarquía, muchos tenían gran experiencia política. Su media de edad rondaba los cincuenta años.

Gobierno provisional II República de izquierda a derecha Álvaro Albornoz, Niceto Alcalá-Zamora, Miguel Maura, Francisco Largo Caballero, Fernando de los Ríos y Alejandro Lerroux.

Gobierno provisional II República: de izda a dech. Álvaro Albornoz, Niceto Alcalá-Zamora, Miguel Maura, Francisco Largo Caballero, Fernando de los Ríos y Alejandro Lerroux.

El nuevo gobierno empezó a trabajar de forma rápida, las medidas que aplicaron, tenían el objetivo de transformar política y socialmente al país, y, las podemos organizar en varios apartados. En primer lugar, las que se aplicaron a las mujeres, con la concesión de la plena ciudadanía, la igualdad plena, el acceso al funcionariado, el derecho al voto (gracias a la labor de Clara Campoamor), el Seguro Obligatorio de Maternidad y el aborto (este último en 1936, ya en plena guerra civil y gracias al trabajo de Federica Montseny y Amparo Poch). En segundo lugar, estaría el considerado como proyecto estrella de la República, la educación pública. Hasta ese momento la mayoría de las escuelas que existían eran privadas y estaban en manos de la iglesia, con lo que su influencia era enorme. Gracias a los decretos republicanos, se crearon más de 7.000 escuelas en toda España, más que en todo el reinado de Alfonso XIII. El tercer lugar, el gobierno provisional preparó elecciones para el 28 de junio (que ganó una coalición de republicanos y socialistas) y encargó a juristas como Luis Jiménez de Asúa y Ángel Ossorio Gallardo la redacción de la nueva constitución. Sería aprobada el 9 de diciembre de 1931, y en ella, se incluían muchos derechos individuales y políticos, el sufragio universal masculino y femenino, rebaja de la edad para votar de los 25 a los 23 años, laicismo del Estado, parlamento unicameral con la supresión del senado, etc. Finalmente, se firmaron decretos que afectaban a las relaciones laborales, para favorecer el empleo local, se creó la Ley de Términos Municipales, se implantó la jornada de 8 horas y el salario mínimo. Otras medidas fueron la aprobación del divorcio y del matrimonio civil, la actualización del censo, la reforma de la ley electoral de 1907, la reducción del servicio militar a un año, etc.

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Bandera de la República Española.

Todas estas medidas tenían la idea de sacar a España de la situación de atraso en la que se encontraba y recortar la enorme influencia que habían tenido tradicionalmente la iglesia, los terratenientes y el ejército, que desde el primer día ocasionaron dificultades a la democracia republicana para consolidarse, a la que vieron como una amenaza para sus privilegios (Rafael Gil Bracero). Hubo sacerdotes que utilizaron el púlpito para propagar mensajes antirrepublicanos, como fue el del cardenal Pedro Segura, que tuvo que ser expulsado del país debido a su posición ultraconservadora. Hubo militares que protagonizaron pronunciamientos y caciques que evadieron capitales, y, al igual que en otros países europeos en ese momento, también aquí en España hubo grupos de extrema derecha que amenazaban a la democracia. A nivel internacional, las dificultades a las que se tuvo que enfrentar la República Española fueron el auge de los fascismos y la crisis económica de 1929, que hizo que, entre otras cosas, los gobiernos republicanos tuvieran obstáculos financieros para aplicar su programa reformista de una forma eficiente.

Frente a la propaganda de la dictadura de Franco y sus simpatizantes, la República no fue un régimen caótico ni se proclamó por medio de oscuras conjuras políticas (estos argumentos fueron empleados para justificar el golpe de julio de 1936, la guerra civil y la dictadura que hubo después). El régimen republicano fue la primera etapa democrática que tuvo España en el siglo XX (mención aparte fue el Sexenio 1868-1874) y vino por una gran movilización ciudadana contra la monarquía (Julián Casanova), movilización impulsada por amplios sectores de la sociedad española de la época: intelectuales, obreros, políticos de izquierda, clases medias y la derecha liberal que apoyaba la democracia. Hasta dicho golpe de Estado de julio de 1936, la República pasó por varias etapas, un bienio reformista, otro que anuló todas las reformas del período anterior y unos meses finales hasta dicho golpe militar, golpe que tuvo su origen en la oposición tan fuerte de la oligarquía española hacia el proyecto reformista de la II República. Reivindiquemos a la democracia republicana como una parte importante de nuestra historia.

Portada de Time de 1931 en la que aparece Niceto Alcalá-Zamora como nuevo Presidente de España. elcultural.es

Portada de la revista Time, con la foto de Niceto Alcalá Zamora. Primer presidente de la II Repúbllica.

Bibliografía:

-Casanova, J y Gil Andrés, C. “Historia de España en el siglo XX”  Ariel Historia, Madrid 2009

-Preston, P. “Esperanzas e ilusiones en un nuevo régimen” (pags 53-71) en Viñas, A (ed) “En el combate por la Historia”  Pasado y Presente, Barcelona 2012

-Balfour, S. “Spain from 1931 to the Present” (pags 243-282) en Carr, R. (ed) “Spain. A History” Oxford Press,  Oxford 2000

-Gil Pecharromán, J. “La II República. Esperanzas y frustraciones” Historia16, Madrid 1996

-Tuñón de Lara, M. “La Segunda República Española” Cuadernos de Historia16, Madrid 1995

-Video de youtube de lo que ocurrió en Madrid el 14 abril de 1931 con imágenes recogidas en una película que rescata imagen y sonido inédito del Gobierno provisional de la II República: https://www.youtube.com/watch?v=1vzCNPzFuo4

– Artículos de periódico y webs: Alejandro Torrús, Ricardo Robledo, Mónica Moreno, Lidia Falcón, Jaume Clotet, Jose Luis Ledesma y Christian González (publico.es), Julián Casanova (juliancasanova.es), Antonio Maestre y Emilio Silva (eldiario.es), Julián Vadillo (diagonalperiodico.net), Rocío Muñoz (periodismohumano.com), Antonio Barragan (diariocordoba.com) Israel Viana (abc.es), Eduardo Montagut (nuevatribuna.es), lavanguardia.com, eroj.org.  Las fotos han salido de una búsqueda por google y wikipedia.

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2 responses to “La proclamación de la II República Española”

  1. rafaeldegranada says :

    Proclamación de la República

    Discurso del Presidente del Gobierno provisional Don Niceto Alcalá-Zamora transmitido por Unión Radio el día 14 de abril de 1931
    En nombre de todo el gobierno de la República española, saluda al pueblo una voz, la de su Presidente, rendida por la emoción e impulsada por el entusiasmo ante el espectáculo sin igual de una reacción casi imposible de imitar que esta nación ha dado al mundo resolviendo el problema de su revolución latente y cambio indispensable de su estructuración, en medio de un orden maravilloso y por voluntad y vía perfectamente legales.

    El Gobierno todo, en nombre del cual hablo, está compenetrado por su amor al país y dispuesto a resolver los ideales nacionales y ofrece que pronto, muy pronto, tan pronto como las circunstancias lo permitan, dictará el modelo de su estructuración política. Pero mientras tanto, el Gobierno realizará un programa de justicia social y de reforma administrativa de supresión de injusticia, depuración de responsabilidades y restablecimiento de la ley.

    Dará con todo ello la satisfacción que el pueblo anhela… El acto del domingo con ser admirable y perfecto, ha tenido complemento grandioso con el requerimiento que ayer hizo la opinión al régimen monárquico para que desaparezca e la implantación en el día de hoy de la República por un acto de voluntad soberana, de iniciativa del país, sin el menor trastorno, completando aquella empresa de tal manera que el mundo entero sentirá y admirará la conducta de España, ya puesta en otras manos con un orden ejemplar, que ha de completar su eficacia.

    Asistid al gobierno con vuestra confianza, vigiladle en sus actos y, si incurrimos en responsabilidad, exigidlas; y con nuestro amor y con nuestra conciencia prometemos llenar todas vuestras aspiraciones. Si esto es así, no os reclamamos vuestro aplauso, sino vuestra confianza, para la satisfacción de la conciencia de todos nosotros. Nuestra autoridad sólo puede existir con vuestro apoyo, seguir unidos sin alborotos en las Calles y respetad el derecho de todos; pero vigilad, pues sois la guardia nacional del Gobierno que acompaña al pueblo. Procurad que en vuestra conducta no haya nunca la menor protesta que sirva de pretexto para una reacción contraria y, si ella surgiere, quede ahogada.

    La normalidad en el país es completa, y nos hemos posesionado sin el menor incidente. El primer acto del Gobierno ha sido la concesión de una amplia y generosa amnistía.

    Estamos todos seguros de que España goza de un completo amor en todas las regiones, que servirá para hacer una España grande, sin que ningún pueblo se sienta oprimido, y reine entre todos ellos la confraternidad.
    Con el corazón en alto os digo que el Gobierno de la República no puede dar a todos la felicidad, porque eso no está en sus manos, pero sí el cumplimiento del deber, el restablecimiento de la ley y la conducta inspirada en el bien de la patria. ¡Viva España y viva la República!
    http://www.eroj.org/biblio/iirepubl/proclama.htm

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