La batalla de Lopera

images

Trincheras de la batalla de Lopera. Fuente: google

Today’s post is dedicated to the battle of Lopera, a town located in the western-most area of the province of Jaén. This battle happened during late December 1936. In this event (related to the rebel army’s plan to take Madrid through the province of Jaén), the rebel army (with Spanish and Moroccan soldiers), led by colonel Redondo, fought against the militia loyal to the government and the international volunteers of the XIV Brigade (mainly composed of French, British, Polish, etc. volunteers). The rebels took the town of Lopera but they couldn’t go further and the frontline remained the same until the end of the civil war in April 1939.

La entrada de hoy está dedicada a la batalla que tuvo lugar en las cercanías de la localidad de Lopera, situada en la zona más occidental de la provincia de Jaén. Ocurrió durante los últimos días de diciembre de 1936. En dicha acción (relacionada con la intención de los militares golpistas de avanzar hacia Madrid a través de esta provincia andaluza) se enfrentaron los rebeldes al mando del coronel Redondo, fundamentalmente soldados españoles y marroquíes, contra milicianos republicanos y los miembros de la XIV Brigada Internacional, compuesta mayoritariamente por voluntarios franceses, británicos y polacos. Si bien la batalla terminó con la toma de la localidad de Lopera por parte de los rebeldes, no pudieron lograr su objetivo de avanzar más y el frente permaneció casi sin cambios hasta el final de la guerra civil, en abril de 1939.

rutasimprescindibles.blogspot.com1037 brigadistas en la batalla lopera

Brigadistas durante la batalla de Lopera. Fuente: rutasimprescindibles.blogspot.com

El entonces gobernador de Jaén, Luis Rius Zunón, fue de los primeros en enviar un telegrama al gobierno para informarles del fracaso del golpe de Estado en la provincia (en parte debido a la buena organización que tuvieron los partidarios del Frente Popular, especialmente los mineros) y declarando la fidelidad de la provincia a la República. El origen de la batalla como tal, hay que buscarlo en la ocupación rebelde de la mayor parte de la provincia de Córdoba y una pequeña porción de la de Jaén entre el verano y el otoño de 1936 (la localidad giennense de Alcalá la Real había sido tomada el 30 de septiembre de 1936), y en las posteriores ofensivas que lanzaron como parte de su plan de avanzar hacia Madrid. Al mismo tiempo, se empezaron a dar los primeros pasos para organizar a las tropas republicanas (EPR en adelante) en Jaén, que formarán parte del Ejército del Sur, que estará bajo el mando del general Martínez Monge. Posteriormente habría otros oficiales como los coroneles Hernández Saravia y José Villalba Rubio. Si bien su grado de organización fue bastante conseguido,  aquí también sufrieron la carencia de recursos y de material de guerra que caracterizó al EPR durante toda la guerra civil, por lo que su efectividad fue limitada.

Para diciembre de 1936, el general golpista Queipo de Llano y sus colaboradores decidieron lanzar una nueva ofensiva, quieren tomar la capital, apoderarse de la producción agrícola de la provincia (especialmente la olivarera) y romper el cerco al que estaban sometidos los partidarios franquistas en la ermita de la virgen de la cabeza, donde se habían escondido tras el fracaso de la sublevación del 18 de julio de 1936 en la provincia. Para ello planearon una ofensiva en tres frentes que tenían como objetivos la contención de las tropas del EPR en Espiel y Cerro Muriano, la estabilización del frente de Baena y avanzar desde la localidad cordobesa de Espejo hacia Cañete de las Torres y Villa del Río y finalmente Lopera, ya en la provincia de Jaén. Fueron en total unos 4.000 soldados, fundamentalmente españoles (carlistas) y marroquíes. Tuvieron apoyo de la artillería y de la Legión Cóndor alemana. El comandante rebelde Luis Redondo mandaba a este grupo del ejército rebelde organizado en grupos como el Tercio Virgen de los Reyes, Isabel la Católica, La Merced o san Rafael, entre otros.

El 13 de diciembre, con fuerte apoyo de la aviación y de la artillería, comenzó la ofensiva, a pesar que la resistencia de las milicias republicanas es más fuerte de la prevista, los rebeldes ocuparon Cañete de las Torres y Valenzuela el 19 de diciembre, el 20 Bujalance (estas tres localidades son cordobesas) y posteriormente otras como Villa del Río, por lo que las milicias se ven obligadas a retirarse hacia el este. Para el 25 de diciembre, los rebeldes habían ocupado Lopera, ya en la provincia de Jaén, con lo que la posibilidad que la capital cayera pronto se convirtió en una amenaza real para el mando republicano en la zona.

img004

Un mapa de la batalla. Fuente: google

Los militares leales decidieron entonces, y a pesar que el coronel Segismundo Casado dijo que no había peligro, organizar una contraofensiva que reconquistase Lopera y alejar el peligro que representaba la presencia de las tropas rebeldes en la zona. Para apoyar a las milicias republicanas, se envió a la XIV Brigada Internacional, que había sido creada el 1 de diciembre y cuyos miembros habían recibido una rápida instrucción en el centro de Las Madrigueras (Albacete). A prisa y corriendo habían llegado a las cercanías de Lopera tras un viaje en tren entre Albacete y Andújar, para incorporarlos a la batalla. Hay internacionalistas de más de 20 nacionalidades, aunque predominan los franceses, los británicos (destacando Sam Russell y los poetas Ralph Fox y John Cornford, este último era bisnieto de Charles Darwin), polacos, y hasta un argelino (Rabah Oussidhoum). Cada batallón de esta XIV Brigada Internacional lo componen unos 600 hombres más un escuadrón de caballería, una batería de artillería y una unidad de ingenieros y zapadores. No tuvieron apoyo aéreo importante y su cartografía del terreno era limitada. En total, los internacionalistas son unos 3.000 soldados y están liderados por el veterano comunista polaco Karol Świerczewski (1897-1947), más conocido como ‘general Walter’ y el italiano Riccardo Formica (1896-1975) cuyo nombre real era Aldo Morandi, como jefe de su Estado Mayor.

El 26 de diciembre, mientras los rebeldes construían trincheras, refugios (hubo hasta 24) y consolidaban la ocupación de Lopera, internacionalistas y milicianos van agrupándose en torno a dicha localidad, al mismo tiempo que una avanzadilla llegó al cercano cerro de san Cristóbal. Tomando como referentes el arroyo de las Casillas y los cerros de la Casa y el Calvario, el ataque sobre Lopera comenzó el 27 de diciembre, el ataque lo llevan a cabo infantería apoyada con blindados ligeros, siendo el protagonismo para los voluntarios británicos (dirigidos por el capitán Nathan) e irlandeses, que, atacando desde el camino de Marmolejo y la carretera de Andújar, consiguieron acercarse hasta unos 300 metros del pueblo por la zona del cerro del Calvario, sin embargo, fueron rechazados por los rebeldes, que tenían mayores recursos en artillería y cobertura aérea. A partir de entonces, se suceden continuos ataques y contraataques, los internacionalistas se vieron dificultado su avance por la dureza del relieve (accidentado y con poca vegetación), la falta de munición y de apoyo aéreo, por lo que ante la imposibilidad de seguir avanzando, en torno a las 23h cesaron el ataque y se replegaron a sus posiciones originales. El militante comunista italiano Luigi Longo (1900-1980) contaba de esta forma como fue el ataque de los brigadistas:

“De las cuatro de la madrugada a las once de la noche luchan por este pueblo. Llega la aviación enemiga en misión exploradora, deja caer su carga de bombas y dispara sus ametralladoras sobre las columnas que avanzan. La compañía inglesa marcha a la cabeza de la brigada. Los jóvenes trabajadores y estudiantes de Londres y Lancashire llegan hasta las primeras casas del pueblo, pero son obligados a retroceder: cae sobre ellos una tempestad de hierro y fuego. Deben consolidarse en una línea más retrasada; excavan refugios improvisados entre los olivos, en la tierra floja, se ocultan entre las gruesas raíces a flor de tierra y detrás de los troncos; resisten durante horas, sin ceder ni titubear.”

El 28 de diciembre empezó con fuego de artillería del EPR sobre Lopera, a lo que siguió un contraataque rebelde en el flanco norte de las filas republicanas para embolsar a los brigadistas y despejar la batalla, no lo consiguieron, y los ataques y contraataques se fueron sucediendo como en el día anterior. Los brigadistas llegaron a tomar el cerro del Calvario, pero ante la insuficiencia de recursos y el empuje de los rebeldes (principalmente carlistas y marroquíes) que tuvieron que abandonarlo al poco. No pudieron avanzar como pretendían y el uso de la artillería no tuvo el efecto deseado sobre las trincheras de los insurrectos, además, carecen de comida, agua y municiones, por lo que retrocedieron nuevamente. Muchos de ellos volvieron a pie ya que no había camiones para todos. Para evitar ataques del enemigo, se cavaron trincheras y se organizaron patrullas nocturnas mientras se descansaba y se atendía a los heridos. Entre las numerosas bajas sufridas este día entre los brigadistas estaba el jovencísimo (21 años) poeta británico John Cornford (Ralph Fox lo había hecho el día anterior), que, días antes de la batalla, había escrito unos versos a su novia Margot Heinemann temiendo lo que podría ocurrir:

«Y si la suerte acaba con mi vida / dentro de una fosa mal cavada, / acuérdate de toda nuestra dicha; / no olvides que yo te amaba».

Los rebeldes, tuvieron la baja de uno de sus líderes, un antiguo torero metido a falangista conocido como El Algabeño, y que destacó mucho en la represión ejercida por los rebeldes de Queipo en las provincias de Sevilla y Córdoba.

La batalla el día 29 comenzó con un avance de los rebeldes hacia la también localidad giennense de Porcuna al mando de Redondo, que había recibido refuerzos liderados por Eduardo Álvarez de Rementería. Se movieron a través de los olivares para provocar una sorpresa entre las filas republicanas. Fueron hacia allí para fortalecer sus posiciones y evitar los bombardeos que la artillería republicana hacía desde aquella localidad. Sin embargo los brigadistas atacaron Lopera en ese momento, llegando incluso a combatir en su casco urbano, y Redondo, que en ese momento se encontraba a 4 km de Porcuna, tiene que enviar refuerzos para evitar perder la localidad. Este nuevo rechazo provocó la desmoralización de los leales, ya que vieron que si bien podrían resistir el empuje de los rebeldes, no podría avanzar tal y como habían planeado, por lo que se replegaron hacia las localidades de Arjona y Arjonilla. En las últimas horas de este día, finalizó la batalla de Lopera, aunque hubo intercambio de disparos el día 30 y Porcuna cayó finalmente el 1 de enero de 1937. Se hizo responsable de no poder tomar Lopera al capitán francés Delesalle, que fue acusado de espía (hay autores que ponen en duda que lo fuera, y si lo fue, espiaría a favor del gobierno francés). Su actitud vacilante y el estar lejos del combate durante la batalla, influyeron en su condena, (sería ejecutado).

cronistadelopera.blogia.com batalla lopera

Otro mapa de la batalla. Fuente: cronistadelopera.blogia.com

Hubo un nuevo intento en agosto de 1937 de conquistar Lopera, sin embargo, y aunque de nuevo se llegó al casco urbano, la carencia de medios del EPR haría que la batalla terminase a las pocas horas, desde entonces, y hasta el final de la guerra civil, el frente apenas varió.

La batalla terminó con muchas bajas para ambos bandos. Los brigadistas tuvieron entre 300 y 800 muertos y cerca de 600 heridos, esta disparidad se explica entre otras cosas en muchas ocasiones los cuerpos de los fallecidos no se recuperaron del campo de batalla, o fueron enterrados en tumbas sin identificar, por lo que el número exacto es difícil de saber. Los rebeldes por su parte tuvieron 200 muertos y una cifra similar de heridos. La localidad de Lopera sufrió numerosos daños, edificios como el colegio público Miguel de Cervantes, la iglesia, el castillo o el ayuntamiento fueron muy afectados.

Sobre el balance de esta batalla, una victoria limitada para los militares rebeldes, se pueden decir varias cosas. El mando del EPR no consiguió el objetivo de expulsar a los sublevados de la zona (éstos después de la batalla de Lopera habían conquistado unos 1.500 km2 en la provincia de Jaén), y con los refuerzos que se enviaron posteriormente a Jaén, Torredonjimeno y Andújar, evitaron que los rebeldes avanzasen más en la provincia giennense, impidiendo igualmente la toma de la ermita de la virgen de la cabeza, que se rindió finalmente a las tropas del EPR el 1 de mayo de 1937. Tras el final de la guerra, la represión en la zona de Lopera, al igual que en resto del país, se cobró muchas vidas, entre ellas, la del diputado socialista loperano José López Quero, que fue fusilado en las tapias del cementerio de Jaén el 19 de enero de 1940.

Para finalizar, me gustaría comentar que tras el retorno de la democracia, en la localidad de Lopera se ha recordado esta batalla. Aparte que todavía quedan en pie parte de las trincheras y otras construcciones defensivas, como los refugios y nidos de ametralladoras. La participación de los voluntarios internacionales se recuerda desde 1999, cuando se levantó un monumento que recuerda la participación de estos voluntarios, y, con la creación del Jardín de los Poetas Ingleses (en alusión a Fox y Cornford). Existe también un museo dedicado a la batalla situado en las dependencias del castillo.

HPIM0380.JPG

Bibliografía:

-Casanova, Julián “España partida en dos” Crítica, Barcelona 2013

-Preston, Paul “La Guerra civil española” DeBolsillo, Barcelona 2003

-Garrido González, Luis “Jaén y la guerra civil (1936-1939)” en el Boletín del Instituto de Estudios Giennenses  num 198, julio-diciembre 2008 (pags 197-226)

-VV AA “Guerra, Franquismo y Transición. Los gobernadores civiles en Andalucía (1936-1979)  CEA, Sevilla 2008

-Thomas, Hugh “La guerra civil española” Grijalbo-Mondadori, Barcelona 1976

-Naranjo, Ana “La guerra civil en el frente oriental de Córdoba. Las trincheras de Fuente Tójar y Lopera” Revista Anahgramas, num 1, 2014 (pags 290-343)

-Artículos de periódico y webs: Jose Luis Pantoja Vallejo (cronistadelopera.blogia.com), rutasimprescindibles.blogspot.com, nidosdeametralladora.tripod.com, Ginés Donaire y Estrella de Diego (elpais.com), Antonio y Jose Luis Pantoja Vallejo (labatalladelopera.es), Jose Luis Pantoja (diariojaen.es), laguerraenjaen.com, María Serrano (andalucesdiario.es), Manuel Madrid Delgado (ideal.es), Antonio Marín (antoniomarinlopera.tripod.com), Wikipedia, redjaen.es, Amelia Brenes (elmundo.es), Lucy Rodgers (bbc.co.uk), Colin Chambers (theguardian.com). Las fotos han salido de una búsqueda por google.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: