Republicanos españoles en campos de refugiados en Francia. Spanish republicans in refugee camps in France.

Monolito_playa_Argeles

Monolito de recuerdo a los refugiados republicanos en Argelès-sur-Mer. Fuente:todoslosrostros.blogspot.co.uk

In today’s entry, I’m going to speak about the presence of almost half a million Spanish republicans in the refugee camps in southern France (the Valière Report), like Argelès-Sur-Mer and Le Barcarès. The majority of them arrived at those places during the final stage of the Spanish Civil War, when they escaped from Franco’s army. The quality of life was so bad that for most of them those places were like concentration camps.

En la entrada de hoy, voy a hablar de la presencia de casi medio millón de republicanos españoles en los campos de refugiados que hubo en el sur de Francia (el Informe Valière), como fue el caso de Argelès-Sur-Mer y Le Barcarès. La mayoría de ellos llegó hasta esos lugares en la etapa final de la guerra civil española, huyendo de las tropas de Franco. Sus condiciones de vida eran tan malas que para muchos eran verdaderos campos de concentración.

campos en Francia todoslosrostros.blogspot.co.uk

Campos de refugiados en Francia. Fuente: todoslosrostros.blogspot.co.uk

Tras la caída de Barcelona el 26 de enero de 1939, se produjo un gran éxodo de refugiados que se dirigió hacia la frontera francesa, huyendo del avance de las tropas de Franco. Hay que decir que la frontera se abría y se cerraba alternativamente, siguiendo las órdenes del gobierno galo, por lo que había mucha incertidumbre entre los refugiados por sí podrían cruzarla o no. Esta masiva marcha realizada en pleno invierno, fue conocida como La Retirada, y duraría hasta el 9 de febrero, momento en el que los rebeldes alcanzaron la frontera y la cerraron. Aunque  los refugiados continuaron cruzándola, si bien de forma clandestina por las montañas o por pasos menos vigilados. Fue tal la expectación creada que el diario L’indépendant dijo en su edición del 30 de enero de 1939 que había cerca de 135 periodistas cubriendo esta retirada. Las colas de refugiados eran kilométricas y muchos llegaron con lo puesto. El todavía presidente de la República Manuel Azaña, llegó a decir que:

“La desbandada cobró una magnitud inmensurable. Una muchedumbre enloquecida atascó la carretera y los caminos, se desparramó por los atajos, en busca de la frontera (…) El tapón humano se alargaba quince kilómetros por la carretera (…) Algunas mujeres malparieron en las cunetas. Algunos niños perecieron de frío o pisoteados. Las bombas y los ametrallamientos de la aviación franquista causaron numerosos muertos y heridos”.

El gobierno francés, en ese momento presidido por Édouard Daladier, no había previsto la enorme marea humana que se le venía encima, por lo que tuvieron que improvisar un plan para acoger a los casi medio millón de personas que llegó en busca de asilo. Los soldados del EPR fueron desarmados en la misma frontera y se impidió que fueran reagrupados (impidiendo un posible retorno a España para continuar la resistencia). Algo parecido ocurrió con los civiles, a los que les registró. Posteriormente se les buscó refugio (por llamarle de alguna forma) en diversas localizaciones de Arlés, Guingueta, Voló, Latour-de-Carol y Prats de Mollo. Normalmente eran instalaciones abandonadas sin agua, comida ni abrigo alguno para protegerse del frío y la lluvia y donde, como en el caso de Prats de Mollo, sufrieron el acoso de ultraderechistas locales, a pesar la vigilancia de gendarmes y de las tropas coloniales. El que luego fuera superviviente de Mauthausen, el aragonés Mariano Constante contaba como los llevaron a la estación de Latour-de-Carol. Allí los clasificaban, separando incluso a familias y les enviaban a distintos campos, en su caso, el de Septfonds.

LaTour de Carol todoslosrostros.blogspot.co.uk

Refugiados en espera de ser distribuidos, LaTour de Carol. Fuente: todoslosrostros.blogspot.co.uk

El trato que recibieron los refugiados fue dispar. Por un lado, el gobierno de Daladier y los conservadores franceses más ultras (que en muchos casos eran abiertamente profranquistas), recibieron con hostilidad a esos “rojos españoles”, la prensa más derechista no hablaba de ellos, y si lo hacía, era con un desprecio poco disimulado. Raoul Didkowski, gobernador del departamento de los Pyrénées Atlántiques prohibió que se hicieran colectas de ayuda a los refugiados y el diputado ultra Jean Ibergaray (rico gracias a vender armas a los rebeldes y que luego colaboraría con el régimen de Vichy) llegó a decir que había que meter a todos los refugiados en barcos para luego ser arrojados en mitad del océano. Por otro lado, es justo decir que también tuvieron apoyos, vecinos de los pueblos donde luego se alojaron estos campos de refugiados (o de concentración, como luego llegó a decir Albert Sarraut, ministro de interior francés), desobedecieron la ley y fueron  a llevar comida y abrigo a los refugiados. Hubo alcaldes que organizaron protestas por la situación en la que estaban los refugiados españoles y también ayudaron por su cuenta. La prensa de izquierdas, con periódicos como Le Midi Socialiste  ya en febrero de 1939 escribía artículos para denunciar esa situación.

Aunque hubo campamentos provisionales desde noviembre de 1938, los primeros como tales empezaron a funcionar a principios de febrero de 1939. Salvo algunos como el de Gurs, normalmente los campos se construyeron en la misma playa, eran espacios de varias hectáreas rodeados por alambres de espinos en los que luego se fueron construyendo barracones de madera (que hacían los propios refugiados). Las cocinas y las letrinas eran comunales e insuficientes, y el acceso al agua potable era escaso. Un ejemplo: en marzo de 1939, el célebre fotógrafo Robert Capa visitó el campo de Argelès, donde se encontraban en ese momento cerca de 100.000  republicanos españoles. La descripción que hizo del mismo fue la siguiente:

“Es un infierno sobre la arena: los hombres que allí sobreviven lo hacen bajo tiendas de fortuna y chozas de paja que ofrecen una miserable protección contra la arena y el viento. Para coronar todo ello, no hay agua potable, sino el agua salobre extraída de agujeros cavados en la arena”.

Por su parte, la refugiada María García Torrecillas llegó a decir que:

“Estábamos en un campo de concentración en la playa de Argeles, rodeados de alambrada y arena. Era febrero de 1939, hacía un frío horrible y soplaba una tramontana que no nos dejaba caminar, y menos en la arena. Había que sujetarse unos a otros para mantenerse en pie”

Saint Cyprien una vista parcial del campo todoslosrostros.blogspot.co.uk

Saint Cyprien una vista parcial del campo. Fuente: todoslosrostros.blogspot.co.uk

La higiene estaba ausente, y los pocos médicos y enfermeras que se encontraban allí, normalmente reclutados de entre los propios refugiados, hacían frente a las epidemias con muy pocos medicamentos. Había muchos suicidios y enfermedades como la disentería (de la que murió el poeta Antonio Machado en Colliure), la sarna, la neumonía, la pulmonía y la tuberculosis eran frecuentes, extendidas aún más si cabe por la presencia de piojos y ratas, por lo que los índices de mortalidad eran muy altos, especialmente entre los más pequeños. Para paliar la situación, la maestra suiza Elisabeth Eidenbenz (1913-2011) creó una maternidad en un caserón abandonado en la localidad de Elna, donde las republicanas que estaban embarazadas podían dar a luz con ciertas condiciones de higiene. Allí nacieron los hijos de María García Torrecillas, Mercè Doménech y casi 600 niños más entre 1939 y 1944, cuando la Gestapo obligó a cerrarla. Como muestra de agradecimiento, Elizabeth fue galardonada con la Creu de Sant Jordi en 2006.

En los campos, normalmente en el sur del país, pero debido al número tan grande de refugiados, éstos fueron distribuidos por todo el país (excepto la capital), los republicanos fueron organizados por sectores y estaban sujetos a la disciplina militar. No podían ir a los pueblos ni tener contacto con los vecinos del lugar. Recibían chuscos de pan cuando los camiones pasaban de vez en cuando y los arrojaban por encima de las alambradas (testimonio de Marcel Ferrer), o algún vecino por su cuenta les llevaba algo de comida. Pese a la vigilancia, los refugiados eran insultados por las tropas coloniales y se dieron casos de abuso sexual.

Con este panorama tan desolador, los refugiados se afanaban por seguir adelante y no hundirse en la depresión. Se hacían talleres de ajedrez, charlas, se editaban periódicos y revistas, etc. Agustí Centelles (preso en Bram) hacía fotografías casi en secreto en las que reflejaba la vida del campo, mientras que ilustradores como Josep Bartolí hacía dibujos que expuso una vez terminó la guerra mundial. El gobierno de la República en el exilio, con Diego Martínez Barrio y Juan Negrín al frente en ese momento, hizo lo posible por llevar ayuda a estos exiliados, con organismos como el SERE (que fue disuelto en mayo de 1940 por presiones de Franco) y luego con el JARE, llevando comida, abrigo y pasajes para salir hacia otros países, México especialmente, que no puso muchas trabas a la acogida de los republicanos españoles.

Los gobiernos franceses, el de Daladier primero y luego los de Pétain, hicieron lo posible para que los refugiados se marcharan. Hasta la rendición a Alemania en junio de 1940, a los refugiados se les ofreció la posibilidad de alistarse en Batallones de Trabajo para Extranjeros (realizando carreteras e infraestructuras militares sobre todo), o volver a España. Muchos lo hicieron (se cree que una tercera parte del total) bajo la promesa de una amnistía que luego resultó falsa. Se contaron por decenas de miles los que fueron encarcelados en prisiones o campos de concentración de Franco, ejecutados o castigos como el destierro o la prohibición de dedicarse a su actividad profesional de antes de la guerra. Tras la rendición, las condiciones de vida de los refugiados empeoraron. Había redadas de agentes franquistas y nazis en busca de refugiados destacados, y otros muchos terminaron en campos de concentración como Mauthausen (Francisco Boix) y Ravensbrück (Neus Català). Para evitar eso, había fugas protagonizadas por exiliados. Un número importante terminó en las filas de la Resistencia.

Encuentro de padres e hijos en el campo de internamiento de Argelè-Sur-Mer. FOTO Enrique Tapia

Encuentro de padres e hijos en el campo de internamiento de Argelès-Sur-Mer. Fuente: Enrique Tapia

Entre los campos de refugiados que hubo, los más grandes fueron los siguientes:

-Argelès-Sur-Mer. Fue el de mayor capacidad de todos. Estaba en el departamento del Rossellón, a 35 km de la frontera de Portbou. Estaba ubicado en una playa de dicha localidad y tenía más de 50 Ha de extensión. Llegó a albergar en más de 300 barracones a 100.000 refugiados republicanos, aunque es posible que sean más incluso el doble. La desembocadura de un pequeño rio separaba la zona civil de la militar. Clausurado en 1941. Existe un monolito que recuerda el paso de los republicanos allí. Joaquim Amat Piniella pasó por aquí.

-Saint Cyprien. Otro campo muy grande, albergó a unos 80.000 exiliados (es posible que fueran más). Estaba muy cercano al anterior.

-Le Barcarès. Fue construido en cuatro semanas y abierto a mediados de febrero de  1939. Acogió a 55.000 republicanos en unos 450 barracones de madera. Cuando fue cerrado en 1942 sus internos fueron distribuidos por otros campos.

-Gurs. Estaba a 34 km de la frontera norte de España. Construido en apenas mes y medio (marzo y abril de 1939) acogió a 26.500 refugiados, aunque se cree que unas sesenta mil pasaron en algún momento por allí. Tenía una extensión de 79 Ha y constaba de 428 barracones de madera de 140 m2, en cada uno había capacidad para 60 personas. Desmantelado en 1945.

-Agde. Acogió a unos 25.000 refugiados republicanos.

-Foch. Acogió a cerca de 20.000 republicanos.

-Rivesaltes. Estaba a 30 km de la frontera y fue abierto a finales de 1938. Unos 17.000 refugiados se distribuían en 150 barracones. Existe en la actualidad un memorial que recuerda el paso de los republicanos en este campo.

-Septfons. Por aquí pasaron unos 16.000 (el militante comunista Mariano Constante fue uno de ellos).

-Vernet d’Arriège. 15.000, muchos de ellos anarquistas de la División Durruti como Antonio García Barón. Estaban muy vigilados y sometidos a aislamiento. Durante la II Guerra Mundial, muchos judíos fueron encerrados en este campo.

-Bram. 14.000 refugiados, siendo una parte importante personas mayores, funcionarios republicanos e intelectuales.

Otros campos; Vernet-les-Bains, Septfonds, Prats de Mollo, Arlés-sur-Tech, Combrimont y Amélie-les-Bains. Además había campos de castigo para las mujeres en Mont-Louis y Riencros y en Colliure (en una antigua fortaleza) para los hombres.

Para terminar, me gustaría mencionar que la presencia de los refugiados republicanos en estos campos fue algo silenciado durante la dictadura de Franco. Supervivientes como Jaime Espinar, Manuel García Gerpe, Luis Suárez o Isabel del Castillo, cuando quisieron contar sus experiencias en estos lugares en libros, tuvieron que publicarlos fuera de España (en México, Argentina o Venezuela), ya que allí no podían. Como tantas otras cosas de nuestra historia más reciente, hubo que esperar a la muerte del dictador y al retorno de la democracia para que sus experiencias empezasen a ser conocidas. Espero que esta entrada pueda contribuir a difundir sus historias.

Bibliografía básica:

-Casanova, Julián y Gil Andrés, Carlos “Historia de España en el siglo XX” Ariel Historia, Madrid 2009

-Sánchez Cervelló, Josep “El exilio republicano español de 1936 a 1977” (pags 499 – 514) en Viñas, A (ed) “En el combate por la Historia” Pasado y Presente, Barcelona 2012

-Gaspar Celaya, Diego “Un exilio al combate. Republicanos españoles en Francia” en Actas del curso ‘Migraciones y exilio España – Francia’. Jaca, Huesca 2011

-Chaussac, Damien “Españoles durante la II Guerra Mundial en Francia” Trabajo de fin de Master, Universidad de Cantabria, 2013

-Simón Porolli, Paula “Exilio republicano español y campos de concentración franceses” Tesis doctoral en UAB, Barcelona 2011

-Aguirre Herráinz, Pablo “Exilio republicano en Francia (1939-1940). El caso Basses Pyrénées” Master Universidad de Zaragoza, Zaragoza 2012

-Constante, Mariano y Razona, Manuel “Triángulo azul. Los republicanos españoles en Mauthausen” Amical de Mauthausen y Gobierno de Aragón, Huesca 2008

-Mesquida, Evelyn “La Nueve” (edición digital en 2008)

-Abellán, Jose Luis “El significado histórico del exilio de 1939” en EXILIO Fundación Pablo Iglesias (pags 118 – 123) Madrid 2002

-Entrevista a María García Torrecillas, almeriense que estuvo en la maternidad de Elna, en el programa de Canal Sur Radio “La Memoria”

-El documental de TV3 ‘Camp d’Argelés’ (en catalán) que se puede ver en: https://www.youtube.com/watch?v=KoS25xZ3oFU

-Artículos y webs: Xavier Febrés (eldiario.es), Manuel Leguineche, Miguel Martorell y Lola Huete (elpais.com), José Oliva y Andrés Pérez (publico.es), Valèria Gaillard (elpuntavui.cat) Pablo M. Dreizik (fmh.org.ar), Audrey Bussière (lavacheespagonel.com), Julián Casanova (juliancasanova.es), Mercedes Arancibia (cronicapopular.es), Wikipedia, Eloisa Nos (clio.rediris.es), losfugadosdeezkaba1938.com, andalucesdiario.es, Teresa Amiguet (lavanguardia.com). Las fotos han salido de todoslosrostros.blogspot.co.uk

Exiliados republicanos en el campo de Amélie-les-Bains eldiario.es

Refugiados republicanos en Amélie-les-Bains. Fuente: eldiario.es

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4 responses to “Republicanos españoles en campos de refugiados en Francia. Spanish republicans in refugee camps in France.”

  1. Daniel Carmona Medina says :

    Hola Rafa, soy Dani Carmona estuvimos juntos en BUP, quería darte las gracias por el artículo. Un tío de mi padre, Manuel Povedano Robles, fue uno de los que huyó a Francia como soldado republicano. Hace 6 años descubrimos gracias al Libro Memorial “Españoles deportados a los campos nazis (1940-1945)” que estuvo prisionero en Burdeos en el año 1944, que fue deportado a Dachau y murió allí en 1945, pocos meses antes de la liberación. Mi abuela Vicenta murió hace 12 años sin saber lo que le ocurrió a su hermano, siempre pensó que estaría vivo por Francia, o por lo menos eso quería pensar.
    Unos mese después de conocer la historia del tío Manolo coincidió que hice un viaje a Munich y aproveché para visitar Dachau. Fue una experiencia enriquecedora pero a la vez terrible al comprobar aquel horror. Allí pude hacer mi homenaje personal al tío Manolo que en su día la familia no pudo hacerle.
    Es necesario que todo esto se sepa porque la historia es más cercana de lo que imaginamos, sin rencor pero sin olvido.
    Gracias Rafa.

    • rafaeldegranada says :

      Hola Daniel, soy Rafa. Navegando hace unos días por aquí me encontré con esta web http://deportados.es/ y pensé que podría serte de utilidad ya que recordé la historia de tu tio abuelo que me contaste hace ya tiempo. Un abrazo y espero que te encuentres bien, a ver si nos vemos y tomamos algo.
      Rafa

  2. Elisa Garriga Arcalo says :

    Gracias por tener la oportunidad de dirigirme a vosotros ,pues hace años busco a mi abuelo paterno y ya me quedan pocas esperanzas.Mi abuelo se marchó exiliado en 1939 de su hogar familiar del Veïnat de Salt (Girona)Su nombre original era Lluís (Luis en castellano)Garriga Bagué nacido en la ciudad de Girona el 21 de octubre de 1896 ,casado con Consuelo Vendrell Panosa y con un hijo Miquel (mi padre).Tenemos información con lo que sabemos que estuvo en el campo de Bacarès y en varios campos de trabajo y más tarde cayó en el campo de Argelers donde estuvo 6 meses y a partir de aquí solo tenemos entendido que en no poder volver a su hogar volvió a formar una nueva familia suponemos en el sur de Francia.Les ruego que nos ayuden con alguna información,enlace ,…,para poder saber más de el o su familia.Agradecida de corazón!

    • rafaeldegranada says :

      Hola Elisa, soy Rafael. Antes que nada muchas gracias a ti, cuando me decidí a crear este blog, la principal idea era difundir aspectos de nuestra historia más reciente que para nuestra desgracia como sociedad, todavía son poco conocidos. Respecto a la pregunta que me haces, lo primero que que me gustaría decirte es mucha suerte y espero que podáis encontrar a tu abuelo. Te mando toda la información que tengo a mano sobre este tema, que no es mucha aunque espero te sea de utilidad.

      Una forma de empezar es en la web todoslosnombres.org, allí tienen mucha información sobre republicanos represaliados y personas que tuvieron que marchar al exilio.

      La asociación para la recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), también tienen personal dedicado a buscar a desaparecidos de la guerra

      El archivo PARES recoge datos de muchos de los represaliados por la dictadura, allí también puedes mirar. Y relacionado, las diputaciones provinciales también podrían echarte una mano.

      Otra cosa, en las localidades del sureste de Francia, donde estuvieron esos campos de refugiados, sus ayuntamientos también tienen información sobre los refugiados de nuestro país que hubo allí.

      Y para terminar, te voy a mandar los enlaces web de dos asociaciones de descendientes de exiliados que se ha organizado para visibilizar esta situación, son:

      http://aseref.blogs.midilibre.com/associacion-de-descendientes-del-exilio-espa%C3%B1ol/

      http://descendientesexilio.com/

      Espero no haberte liado mucho y poder sido útil. Un saludo y te deseo mucha suerte a ti y tu familia en vuestra búsqueda, si luego me encuentro con algo os lo haré saber.

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