Esclavos en la dictadura de Franco/ Slaves in Franco’s dictatorship

 

Luis Ortiz lasextapuntocom

Luis Ortíz, con 100 años es uno de los republicanos que estuvo en el sistema de trabajos forzados de la dictadura. Fuente: lasexta.com

 

Yesterday in a programme of the Spanish TV called ‘Salvados’, hosted by Jordi Évole, there were interviews with Luis Ortíz and Nicolás Sánchez Albornoz, two men that worked in the system of forced work employed by Franco’s dictatorship between 1939 and 1970. There were almost 150000 workers, in almost slave-like conditions and work days that lasted from dawn till dusk, hungry, bad treatment and diseases were usual. They were employed to help the rebel army to win the war and after the war had ended to build infrastructure like military buildings, churches, motorways, dams, train lines, etc. Corruption was widespread among Franco’s military and officials, for example, the prisoners had a real salary of 0’50 cents/day but the propaganda said that the salary was 10 pesetas/day. There aren’t many people in current Spain that know about this topic.

Ayer, el programa de TV la Sexta ‘Salvados’ hizo un programa muy interesante sobre las decenas de miles de republicanos españoles que trabajaron en condiciones de esclavitud durante la dictadura de Franco. En dicho programa (el enlace se puede ver en la bibliografía), su presentador Jordi Évole, entrevistaba a Luis Ortíz y a Nicolás Sánchez Albornoz, ambos supervivientes del sistema de trabajos forzados de dicha dictadura. También hablaba del escaso conocimiento que se tiene en nuestro país sobre ese régimen en general, así como de las decenas de miles de presos políticos que trabajaron de forma obligada en condiciones infrahumanas.

5513

El historiador Nicolás Sánchez Albornoz, también trabajador forzado, en 1948 protagonizó una fuga del campo de concentración de Cuelgamuros.

La idea, si bien ya estaba presente en la mente de Franco y de otros jerarcas de la dictadura, tomó forma en el plan creado por el sacerdote José Agustín Pérez del Pulgar de utilizar a los presos republicanos como mano de obra barata, y, organizarla en un sistema de trabajos forzados. Este sistema de trabajos forzados estuvo enmarcado en el Patronato de la Redención de Penas por el Trabajo, que fue creado en octubre de 1938, en plena guerra civil. Hasta su disolución en 1970, se cree que unas 90 empresas (60 de ellas privadas además de la iglesia católica) se beneficiaron del trabajo forzado de los presos republicanos. Además, había militares, funcionarios y empresarios franquistas que desviaban alimentos, medicinas y materiales que tenían que ir a los presos y a sus familias para el mercado negro, vendiéndolos a un precio superior al que tenían. Luis Ortíz, que en su juventud  fue obligado a trabajar en la construcción de una carretera  Oiartzum y Lesaka (en Euskadi), contaba en el programa como un teniente franquista le obligaba a inflar el precio de la comida que iba destinada a los presos para así poder quedarse con el dinero que tenía que ir destinado a ellos.

El trabajo forzado formaba parte del aparato represivo y reeducativo del régimen, y, para poder organizar a toda esta masa de trabajadores, existió toda una red de campos de concentración. En estos campos, en los que el historiador Javier Rodrigo ha calculado que pasaron hasta medio millón de personas, se llevaba a los prisioneros, se les adoctrinaba y se les clasificaba mientras esperaban su destino definitivo. Llegaron a existir en España 180 campos de concentración (55 de ellos en Andalucía), la mayor parte de ellos estuvieron operativos entre 1937 y 1947, no obstante, algunos como el de Cuelgamuros (donde se construyó la tumba del dictador), se cerró en 1958. El campo de Los Merinales, cerca de Dos Hermanas (Sevilla), en el que se alojaban los presos que construyeron el Canal del Bajo Guadalquivir, lo hizo en 1962.

Las condiciones de trabajo de los prisioneros republicanos eran muy duras, y llevaban a la apatía y depresión en muchos casos, por lo que los suicidios no eran raros. Aunque la propaganda de la dictadura decía que eran trabajadores voluntarios y que sólo trabajaban ocho horas, la realidad no era así. Las jornadas de trabajo eran de sol a sol, de doce horas diarias y en algunos casos hasta las quince, todo dependía de si habían trabajado lentamente o no según el punto de vista de sus captores. El escaso sueldo recibido se les retenía en parte como “gastos de manutención”, las familias lo recibían en caso de buen comportamiento del “trabajador”. Los presos republicanos, aunque en teoría tenían que recibir un sueldo de entre 10 y 14 pesetas diarias por parte de la empresa que les contrataba, veían como recibían sólo 0,50 pesetas, la cantidad era algo mayor, 2 pesetas, si estaban casados por el rito religioso (el civil estaba prohibido) y una peseta más por cada hijo menor de 15 años que tuvieran. La diferencia de dinero se desconoce a ciencia cierta dónde fue a parar, aunque debido al oscurantismo de la dictadura de Franco en la gestión de este sistema, la corrupción  estaba muy extendida. Cuando se terminaba el trabajo en un sitio y el prisionero era llevado a otro lugar (normalmente en trenes o camiones masificados sin comida ni agua), las familias iban detrás de ellos, teniendo que aguantar el estigma de ser la familia de un “rojo”, y que eran marcados socialmente.

En cuanto a las condiciones de vida eran malísimas. La comida era escasa por que las hambrunas eran habituales (un trozo de pan o unos pocos garbanzos eran comida para todo un día), el escritor Isaías Lafuente contaba que “Todo el agua que les daban era un cuenco diario para beber y asearse”, el propio Luis Ortíz contaba como después de comer tenían que limpiar el cuenco que usaban para luego utilizarlo para orinar. El hacinamiento era algo habitual, así, en la presa del Cenajo, situada en el río Segura, a caballo entre las provincias de Murcia y Albacete (e inaugurada por el propio dictador en 1963), 200 presos eran obligados a habitar en barracones que estaban destinados sólo a 50. Todo esto, junto a la falta de higiene hacía que se propagasen enfermedades como el tifus, la sarna o la viruela, con unas tasas de mortalidad muy altas. Existía además, la posibilidad que estas enfermedades fueran contagiadas a la población que vivía cerca de los campos de concentración donde estaban estos trabajadores forzados. Sobre el hambre que pasaban, el propio Luis Ortíz decía que:

“El hambre era horrorosa, era peor que la dureza con la que trataban a la gente. Algunos cazaban lagartos y se los comían crudos, o se comían las peladuras de lo que en el pueblo echaban a los cerdos. Un preso peleó con un perro por un hueso y acabó con el brazo destrozado”

Construccion-trabajo-Guadalquivir-RMHSA-CGT_EDIIMA20131125_0608_5eldiarioes

Presos republicanos trabajando en el canal del Bajo Guadalquivir. Fuente: eldiario.es

En las memorias de Mariano Cantalapiedra, un preso republicano que había localizado un patatal a las afueras del campo de concentración en el que estaba contaba lo siguiente:

“Me asomo y miro hacia donde está el caldero de los guardianes. Hay dos arrimados al calor de la fogata y salgo para acercarme a las alambradas sin decir nada. Todo está más negro que la boca de lobo. Siguen los guardianes junto al fuego. Me meto la manga en el brazo derecho y me tumbo en el suelo tripa arriba. Arrastro el trasero hasta meter los pies en la alambrada. Levanto el primer alambre de espinos por encima de mis ojos. Me arrastro con mis codos hasta el segundo alambre que levanto y sigo arrastrándome. Tropiezo y se engancha una bota en el tercer alambre, giro un poco el pie y se suelta, continúo hasta salir del otro lado. No me levanté; escucho, sigue el mismo silencio, me doy vuelta, casi a rastras me alejo de la alambrada. Camino agachado, despacio hasta el patatal. Hago un nudo a la boca de la manga y meto los dedos en la tierra (…). Me doy prisa para llegar a la alambrada (…), y me tumbo para hacer la misma operación que cuando vine, pero a la inversa; saliendo en el interior del campamento”.

 

Los presos republicanos que intentaban fugarse eran fusilados en el mismo sitio, sin ningún juicio previo, y, los castigos físicos llegaban hasta el extremo de atarles a los prisioneros un saco terrero con alambre a la espalda y obligarles a trabajar de esa forma. Además, prisioneros como Domingo Martínez y Tasio Rubio recordaban las palizas y los insultos como algo frecuente. Las cribas también eran también algo habitual, es decir, se diezmaba a los batallones de trabajadores reclusos como forma de escarmiento y así meterles miedo para que no se fugaran y no causaran problemas.

Sin incluir a los 10.000 prisioneros que fueron enviados a trabajar a la Alemania nazi durante la II Guerra Mundial, aproximadamente 150.000 republicanos (según cifras de Fernando Mendiola y Cecilio Gordillo, por lo que es posible que fueran más) fueron trabajadores esclavos durante el régimen dictatorial español. Estos prisioneros trabajaron en múltiples sectores, siendo los más destacados los siguientes:

-Minería: Almadén (Ciudad Real), Asturias, León, Bizkaia, Teruel, Albacete, Peñarroya (Córdoba) y Cartagena (Murcia).

-Embalses: Ebro, Cenajo (estudiado por Antonio Martínez Ovejero y Victor Peñalver), Entrepeñas, Riosequillo, Revenga, Mansilla de la Sierra, Muedra, Tranco de Beas, etc.

-Infraestructuras: Ferrocarriles entre Madrid-Burgos (1941-1957), Madrid-Zaragoza (1939-1943), Girona-Figueres (1940-1942), Badajoz-Sevilla (1938-1940), Algeciras-Bobadilla (1942-1945), Sukarmeta-Bermeo, Soria-Castejón, los puertos de Castellón y Vinaroz, el canal del bajo Guadalquivir (1940-1962), aeropuertos de Sondika y Lavacolla, carreteras como la carretera del valle del Roncal (1939-1941). En la tumba de Franco en el valle de los caídos (1940-1958), el periodista Rafael Torres ha calculado que pasaron por allí cerca de 20.000 presos republicanos. De aquí se escapó en 1948 el historiador Nicolás Sánchez Albornoz y su amigo Manuel Lamana, con la ayuda de Barbara Mailer y de Barbara Probst Solomon y que se puede ver en la película ‘Los años bárbaros’(el trailer está en la bibliografía).

-Trabajos agrícolas en el río Jarama y el canal del Bajo Guadalquivir. Por el campo de los Merinales (Dos Hermanas, Sevilla) y otros similares que hubo en la zona para construir dicho canal, pasaron más de 2.000 presos políticos (cifras del historiador José Luis Gutierrez Molina).

-Trabajos de reparaciones de monasterios, conventos, iglesias (como las de santa María y san José en Linares, Jaén) y en prácticamente en todas las catedrales que fueron afectadas por los combates.

-Construcción de fortines e infraestructuras militares de todo tipo hasta 1945-1946, especialmente en la zona del campo de Gibraltar y en los Pirineos, ya que la dictadura temía una intervención aliada que al final no se produjo.

-Reconstrucción de pueblos y ciudades: Belchite, Brunete, Oviedo, Teruel, Lleida, Huesca, Toledo, Gernika, Sabiñánigo, Figueres, etc. Hicieron también trabajos de desescombro, como las que realizaron algunos batallones en ciudades destruidas. El preso republicano Ángel Santisteban recordaba que:

“Y en Teruel nos pegamos 8 meses. Entramos allí por la noche y había habido una batalla tremenda, estaba todo plagao de muertos, el suelo y todo, las casas ardiendo, y allí estábamos despistaos, todo a oscuras y andando pisando los muertos; nos metimos en las casas semiderruidas y así hasta que amaneció; y allí nos mandaron a coger muertos de una parte y otra, ¡aquello fue de espantar! Parecíamos perros, teníamos que olfatear para ver dónde estaban los muertos y cuando los encontrabas tenías que escarbar y sacarlos. Estuvimos 8 meses enterrando y desenterrando muertos”.

Campo de Concentración de Miranda de Ebro pacosaludblogspot

Una foto del campo de concentración de Miranda de Ebro,donde eran clasificados muchos trabajadores forzados. Fuente: Las merindades en la memoria

Ya lo puse en una entrada similar, pero que me gustaría comentar de nuevo que enLinares, mi ciudad, entre 1939 y 1950, los presos políticos republicanos fueron empleados en la pavimentación de treinta calles por toda la ciudad, en la reconstrucción de colegios, en obras en presas para el abastecimiento de agua, en el matadero, el ayuntamiento y en trabajos en las iglesias de santa María y san José.

Entre las empresas y organismos que se beneficiaron de este sistema de trabajos forzados, nos encontramos con Dragados y Construcciones,  Hermanos Banús, Huarte, San Román, Hermanos Nicolás Gómez, Constucciones ABC, cementos Portland, Asland, Ferrocarriles MZA, Jose María Padró, Metro de Madrid, Carbones Asturianos, Talleres Murga, Minas del Bierzo, Duró Felguera, constructores como José Banús, financieros como Juan March, etc. En 2003, la publicación británica The Financial Times Magazine y en 2013 la española eldiario.es se quisieron poner en contacto con algunas de estas empresas para preguntarles por el papel en el pasado de estas compañías,  con respuesta desigual.

Para la dictadura, éste era un negocio que movía muchísimo dinero. Además, hizo que el régimen se ahorrase un montón de dinero con el empleo del sistema de trabajos forzosos (se cree que de esta forma, el régimen llegó a ahorrarse casi 800 millones de euros (unos 130.000 millones de las antiguas pesetas) entre 1939 y 1970. Sin este sistema, no se podrían haber construido todas las obras públicas que se hicieron durante aquellos años, y, no se podría haber dado  en parte el crecimiento que originó la recuperación económica, de la calidad de vida y de la producción agrícola e industrial a partir de 1958. Sólo para hacer una idea, Franco dedicó más dinero a la construcción del valle de los caídos que a educación en todos los años de su dictadura (2421 millones de pesetas frente a 2339).

En países como Alemania, que han tenido regímenes similares al de Franco, tanto su gobierno como las empresas que usaron esta mano de obra pidieron disculpas a las familias de las víctimas, y, han tomado medidas de reconocimiento de estos trabajadores forzados. En España esto no ha sido así, en 2016 se cumplirán cuarenta y un años desde la muerte del dictador y ni los distintos gobiernos ni las empresas que usaron mano de obra de presos políticos han hecho reconocimiento alguno a estas personas que sufrieron años de trabajo en condiciones infrahumanas, es más, ni siquiera la Ley de Memoria Histórica de 2007 reconoce su existencia, por lo que de nuevo, es la querella que se presentó en Argentina y que lleva la jueza María Servini, la opción que ahora mismo tiene más posibilidades de dar cierta justicia y reconocimiento moral a estos presos republicanos españoles.

Bibliografía:

-Lafuente, Isaías “Esclavos por la patria: La explotación de los presos bajo el franquismo”  Temas de Hoy, Barcelona 2002

-Torres, Rafael “Los esclavos de Franco” Oberón, Madrid 2000

-Rodrigo, J. “Internamiento y trabajo forzoso. Los campos de concentración de Franco” en Revista Hispania Nova, número 6 (2006)

-Rodrigo, J. “Prisioneros de guerra y campos de concentración” Revista Pasado y Memoria número 2, Alicante 2003

-Progama de TV de la Sexta ‘Salvados’ dedicado a los trabajos forzados durante la dictadura de Franco, con entrevistas a Luis Ortiz y a Nicolás Sánchez Albornoz. http://www.atresplayer.com/television/programas/salvados/temporada-11/capitulo-15-los-esclavos-espaoles_2016030500006.html

-La obra de teatro EL CANAL, de Antonio Morillas Rodríguez sobre el canal de los presos y el campo de concentración de Los Merinales http://www.youtube.com/watch?v=BZj8Vj2tcd8

-Gómez Bravo, Gutmaro “Venganza tras la victoria: la política represiva del franquismo 1939-1948” (pags 575-591) en Viñas, A (ed) “En el combate por la Historia”  Pasado y Presente, Barcelona 2012

-Gutiérrez Molina, José Luis “Trabajos forzados en Andalucía durante la guerra civil” (2004) y “El trabajo esclavo en Andalucía” en VI Jornadas de Campos de Concentración y trabajo esclavo en Andalucía”, Sevilla 26 – 28 de noviembre de 2010

-VV AA “El canal de los presos” Crítica, Barcelona 2004

-Mendiola, Fernando y Beaumont, Edurne “Esclavos del franquismo en el Pirineo” Txalaparta, Tafalla (Navarra) 2006

-Artículos y webs: Alejandro Torrús (publico.es), Juan Miguel Baquero y Pedro Serrano Solana (eldiario.es), Julián Vadillo (diagonalperiodico.net), Tereixa Constenla (elpais.com), artículos de Jordi García Soler y de Cecilio Gordillo, canalsur.es, lasexta.com, infolibre.es, Punto de Fuga (cadenaser.com)

-Trailer de la película ‘Los años bárbaros’ https://www.youtube.com/watch?v=NhieEmIff0E y su ficha en filmaffinity http://www.filmaffinity.com/es/film277302.html

images (1)

Una imagen durante la construcción del valle de los caidos, la tumba de Franco. Fuente:eldiario.es

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: