Doctor Norman Bethune (1890 – 1939)

 

Estatua y plaza Norman Bethune de Montreal (Canadá).

Estatua y plaza Norman Bethune de Montreal (Canadá).Fuente: Wikipedia

Today’s entry is dedicated to Doctor Norman Bethbe. He was born on the 3rd March 1890 in Gravenhurst (Ontario, Canada). He studied medicine at the University of Toronto, but he had to interrupt his studies because of the outbreak of World War I in 1914. He was injured in the battle of Ypres. After returning to his country, he graduated as a doctor and undertook an intense task to increase the right to free health care for people with few resources. He had a big political commitment and came to Spain in November 1936 to support the Spanish Republic in the civil war. Here, he created a mobile medical unit to do transfusions in battlefields, and collect medical material and money for the health services of the Republic. His help was very important in the Desbandá of Málaga, saving refugees. After leaving our country, he went to China, as the country had been invaded by the Japanese Army. He died on the 12th November 1939 by a blood infection in the city of Tang.

La entrada de hoy está dedicada a la figura del médico Norman Bethune. Nació el 3 de marzo de 1890 en Gravenhurst (Ontario, Canadá). Estudió medicina en la Universidad de Toronto, aunque tuvo que interrumpir sus estudios por el estallido de la I Guerra Mundial en 1914, donde fue herido en la batalla de Ypres. Tras volver a su país se graduó como médico, y desarrolló una labor muy intensa para que se extendiera el derecho a la sanidad gratuita a los más necesitados. De gran compromiso político, vino a España en noviembre de 1936, para apoyar a la República Española en la guerra civil. Aquí creó una unidad médica móvil para realizar transfusiones de sangre en los campos de batalla, y, recaudar material médico y fondos para los servicios sanitarios republicanos. Su ayuda fue muy valiosa salvando a refugiados en la Desbandá de Málaga. Tras su marcha de nuestro país, se fue a China, que en ese momento había sido invadida por el ejército japonés. Murió el 12 de noviembre de 1939 por una infección en la sangre en la ciudad de Tang.

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Placa dedicada al doctor Bethune en la carretera de la costa. Fuente. Google

Proveniente de una familia acomodada de origen escocés, el futuro doctor Norman Bethune nació en la localidad de Gravenhurst (Ontario, Canadá), el 3 de marzo de 1890. Tuvo un hermano y una hermana. A Norman se le recuerda como un niño con una personalidad muy independiente, al mismo tiempo que es muy curioso y obstinado. Dotado de una gran inteligencia, se decidió por estudiar medicina, sin embargo, tuvo que interrumpir sus estudios en dos ocasiones. La primera vez fue en 1911, cuando se dedicó a dar clases de inglés a los inmigrantes que llegaban a Canadá. La segunda vez fue con el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914. En aquel momento, el joven Norman Bethune se alistó en el Cuerpo Expedicionario Canadiense (CEC), a los pocos meses es herido en la batalla de Ypres y enviado a recuperarse en el Reino Unido. Una vez terminó de recuperarse, decidió volver a Canadá para terminar sus estudios de medicina, para, posteriormente, ejercer como médico.

Su vida personal fue bastante agitada. En 1923 se casó con Frances Cambell Penney, aunque el matrimonio duró poco. En 1929, contrajo la tuberculosis y fue ingresado en un hospital. Se casó de nuevo con su ex-mujer ya que temía por su vida, sin embargo, se divorciaría nuevamente de ella. A pesar de esto, mantuvo el contacto con ella muchos años. Durante su convalecencia, se percató de cómo afectaba a las clases populares la no existencia de un servicio sanitario generalizado, ya que, existían muchas personas que no podían pagarse un médico cuando enfermaban y tenían una calidad de vida muy precaria. Así, empezó diversas campañas para que el gobierno canadiense extendiera la atención sanitaria al mayor número de personas posibles. Fueron años en los que Norman Bethune estuvo muy activo, pues además de colaborar con el cirujano torácico William E. Archibald para desarrollar sus habilidades, también desarrolló un gran compromiso político y social. Se acercó a círculos comunistas, y, en 1935 viajó a la URSS donde se reafirmó en sus ideas, posteriormente al regresar a su país se afiliaría al Partido Comunista de Canadá.

El golpe de Estado del 18 de julio de 1936, le sorprendió trabajando en el Hospital Sacré Coeur de Montreal, donde estaba como cirujano. Pensó en ir a España pronto, así, en septiembre habló con su amigo Percy Newman por si le podía prestar dinero para ir como voluntario. Al no conseguir suficiente dinero, contactó con el Comité de Ayuda Sanitaria a la República Española. Poco después, se hizo cargo de coordinar la ayuda médica y económica que desde Canadá se enviaba a la República Española.

En noviembre de 1936, Norman Bethune llegó a Madrid con una vieja furgoneta Ford que había comprado en Londres (apodada La Rubia por los republicanos españoles porque la mitad de su carrocería era de madera), y un rudimentario equipo médico que había sido adquirido en París). En este momento la ciudad estaba sitiada por las tropas sublevadas de Franco y pronto se puso a trabajar. Primeramente se hospedó en el Hotel Gran Vía, donde en aquel momento se hospedaban los escritores y periodistas extranjeros que seguían la guerra (como Ernest Hemingway o Henning Sorensen, también de Montreal y corresponsal periódico New Commonwealth). Visitó los hospitales madrileños y evaluó la precaria situación en la que se encontraban. Casi enseguida, tuvo contacto con Carlos Contreras (pseudónimo del comunista italiano Vittorio Vidali, 1900-1983), que había sido uno de los fundadores del Quinto Regimiento (el germen del EPR) y colaboró también con las Brigadas Internacionales, especialmente con el batallón en el que se encontraban los voluntarios canadienses, el Mackenzie-Papenau.

Norman Bethune en Espanya, al lado de la ambulancia del Servicio Canadiense de Transfusión de Sangre (1936-1937) uv.es

Norman Bethune en España al lado de la ambulancia del Servicio Canadiense de Transfusión de Sangre (1936-1937) Fuente: uv.es

A raíz de estas visitas, y recordando su experiencia médica durante la I Guerra Mundial, empezó a idear un sistema para realizar transfusiones en el propio campo de batalla, siendo el primero, cuando no uno de los primeros en hacerlo (parece ser que el médico barcelonés Frederic Durán Jordá hizo lo mismo que Bethune, aunque las fechas no se está seguro que fueran las mismas). Al mismo tiempo, organizó desde unos bajos del número 36 de la calle Príncipe de Vergara, donde se encontraba una sede de Socorro Rojo Internacional, un servicio para recoger la sangre de los donantes y distribuirla según las necesidades. Tuvo 15 habitaciones para su disposición y cerca de 1.300 herramientas médica para su trabajo. Muy pronto tuvo apoyos, 2 médicos españoles y 4 ayudantes, aunque la plantilla llegó a crecer hasta alcanzar las 25 personas. Con estos medios, él y su equipo, realizaron más de 700 transfusiones de sangre. Para Jesús Majada, la sangre no fue un problema, ya que siempre hubo donantes.

Una vez asentado, empezó a desarrollar la labor para la que había venido. Así, el 23 de diciembre de 1936, realizó la primera transfusión de sangre en un campo de batalla, que en aquel momento se encontraba en la Ciudad Universitaria. Unas semanas más tarde, y, ante la demanda de sangre, tuvo que conseguir otro vehículo para hacer la distribución de la sangre de forma más eficiente, ya a ciudades como Guadalajara, Barcelona o Valencia. En esta última ciudad fue donde se enteró, sobre el 10 de febrero, que las tropas rebeldes habían tomado Málaga y de la enorme avalancha humana (unas 150.000 personas, puede que más según la investigación de Maribel Brenes y Andrés Fernández), que abandonaba la ciudad por la carretera de la costa. Norman Bethune y sus ayudantes (T. C. Worsley, Hazen Sise y Allan May) decidieron ir a la zona para ayudar a los refugiados, saben que puede haber muchos heridos (estaban siendo disparados desde el aire por aviones rebeldes e italianos y por el mar con bombas desde barcos rebeldes). Para ver la entrada sobre la Desbandá, se puede ir a este enlace https://blogdehistoriaderafa.wordpress.com/2016/07/23/la-desbanda-de-malaga-en-febrero-de-1937-the-desbanda-of-malaga-in-february-1937/

Entonces, Bethune y sus ayudantes vaciaron de instrumentos médicos la furgoneta Renault que habían comprado en Marsella, e hicieron varios viajes durante los tres días que duró la huida hasta Almería, para salvar a todos los refugiados que pudo (se cree que él y sus ayudantes salvaron entre 150 y 200 personas), El relato que hizo Bethune de la Desbandá, tal y como fue conocida, fue estremecedor:

“Imaginaos 150.000 hombres, mujeres y niños que huyen en busca de refugio, temerosos del ejército nacionalista del general Queipo de Llano. No hay más que un camino. No hay más vía de escape. La ciudad que buscan es Almería, y hay que andar hasta allí cerca de 200 kilómetros (…) Tienen que caminar mujeres, ancianos y niños… tambaleándose, tropezando, abriéndose los pies en los pedernales polvorientos, mientras que los fascistas los bombardean sin piedad desde los aviones y los cañonean desde el mar. Los niños llevaban solamente su pantalón y las niñas su vestido ancho, medio desnudos todos bajo el sol… Niños con los bracitos y las piernas enredados en trapos ensangrentados: niños sin zapatos, con los pies hinchados; niños que lloraban desesperados de dolor, de hambre, de cansancio… cuatro días perseguidos por los aviones de los bárbaros fascistas, y cuatro noches de caminar en grupo compacto hombres, mujeres, niños, mulas, burros y cabras, tratando de mantenerse juntas las familias, llamándose por el nombre propio, buscándose en las sombras”,

Su ayudante T. C. Worsley, que hizo fotos sobre esta avalancha y que luego sería escritor, anotó lo siguiente:

“La carretera seguía llena de refugiados, y cuanto más avanzábamos peor era su situación. Algunos tenían zapatos de goma, pero la mayoría llevaba los pies vendados con harapos, muchos iban descalzos y casi todos sangraban. Componían una fila de 150 kilómetros de gente desesperada, hambrienta, extenuada, como un río que no daba muestras de disminuir. .. Decidimos subir a los niños al camión, y al instante nos convertimos en el centro de atención de una muchedumbre enloquecida que gritaba, rogaba y suplicaba ante tan milagrosa aparición. La escena era sobrecogedora: las mujeres vociferaban mientras sostenían en alto a los bebés desnudos, suplicando, gritando y sollozando de gratitud o decepción”.

Pero Bethune y sus ayudantes no sólo se llevan a los huidos a Almería, con el dinero recaudado desde Canadá, consiguieron enviar a parte de ellos a Valencia o Barcelona, que en aquel momento eran ciudades más seguras. Sus testimonios escritos, así como el de los propios supervivientes de la Desbandá (hubo entre 3.000 y 5.000 muertos) fueron y son muy importantes para dar a conocer esta tragedia cometida por las tropas rebeldes y sus aliados, y que fue más grande todavía si cabe que la realizada en Badajoz también por los sublevados. Posteriormente, Bethune siguió trabajando hasta que en junio de 1937 marchó a Canadá, donde hizo una gran labor para recaudar fondos y material médico para la República (otros autores mencionan causas personales en su salida), además de intervenir en charlas y conferencias para contar su experiencia en la guerra española. Su estancia en nuestro país le marcó profundamente, pues en una carta dirigida a su ex-mujer Frances decía que:

“Espana es una herida en mi corazón. Una herida que nunca cicatrizará. El dolor permanecerá siempre conmigo, recordándome las cosas que he visto”.

¿Qué hizo Norman Bethune después?, fiel a su compromiso político y social, en 1938 se fue hasta China, país que en ese momento estaba invadido por el ejército japonés. Allí, se dedicó a formar a médicos y enfermeras y a realizar operaciones quirúrgicas para curar a los heridos. Finalmente, en los últimos días del mes de octubre de 1939 y mientras operaba de urgencia, el doctor Bethune se hizo una herida que le infectó la sangre, lo que a la larga produjo su muerte el 12 de noviembre de 1939, a la edad de 49 años. Su cuerpo fue enterrado en la ciudad de Shijiazhuang, en la provincia de Hebei, al norte del país. En China hay hospitales e instituciones que llevan su nombre.

En Canadá la memoria de Norman Bethune se encuentra muy viva, especialmente en su localidad natal, Gravenhurst (su casa aquí fue declarada en 1976 sitio histórico nacional) y también en Montreal, donde trabajó. En ambos países es una figura conocida. La tv y el cine canadiense han tratado bien al doctor Bethune. Así podemos mencionar, la biografía escrita por Ted Allan, la película de 1964 ‘Doctor Bethune’ con Gerald Tannebaum haciendo de él, la serie ‘Witness to yesterday’ (1974-1975), y las películas ‘Bethune’ (1977) y ‘The making of a hero’ (1990). Como curiosidad, decir que el actor Donald Sutherland hizo del doctor Bethune la serie y en las dos películas que menciono. Para ver las dos últimas películas he incluido unos links a Youtube donde se pueden ver completas, las dos en inglés pero la segunda tiene subtítulos en español.

Monumento a Norman Bethune en el castillo de Wanping, en Pekín (China).

Monumento a Norman Bethune en Pekín (China). Fuente: Wikipedia.

En España, aunque es todavía una figura no muy conocida, poco a poco se le han ido haciendo homenajes, si bien es verdad que hubo que esperar a que terminase la dictadura y retornara la democracia para poderlos hacer. Hay un monolito en la Caleta de Vélez hecho por el escultor Francisco Marín. En la ciudad de Málaga, hay una calle dedicada a Norman Bethune en el barrio de Soliva Este, además del Paseo de los Canadienses, que fue inaugurado en 2006, y que contó con la presencia del alcalde de Málaga y de Marc Lortie, embajador de Canadá en nuestro país en ese momento. También, me gustaría mencionar la exposición que se le dedicó en el museo provincial de Jaén en el verano de 2010 y otra hecha en palació de Cerveró en Valencia, también durante el verano de 2015.

Bibliografía:

-Viñas, Ángel (ed) “En el combate por la historia” Pasado y Presente, Barcelona 2012

-Casanova, Julián y Gil Andrés, Carlos “Historia de España en el siglo XX” Ariel Historia, Madrid 2009

-Aróstegui, J “La guerra civil (1936-1939): La ruptura democrática”  Cuadernos de Historia16, Madrid 1996

-Preston, Paul “The Spanish Holocaust” Harper Press, London 2012

-Preston, Paul “La Guerra civil española”  (varias ediciones)

-Majada, Jesús “El crimen de la carretera de Málaga”

-Arenas Gómez, Andrés y Girón Irueste, Enrique “Dr. Norman Bethune: la forja de un héroe” (dialnet.net, 2000)

-Programa de radio La Memoria, de Radio Andalucía Información (con entrevistas a Jesús Majada, Encarnación Barranquero, Carlos Guijarro y testimonios de supervivientes como Juan Conejero Peláez, Ángeles Vázquez, Miguel Escalona y Trinidad Robles).

-En Youtube se encuentran dos de las películas realizadas sobre la figura de Norman Bethune, una en 1977 (https://www.youtube.com/watch?v=9zi9ioWR-s8, en inglés sin subtítulos) y en 1990 (https://www.youtube.com/watch?v=bkshget9ZVc).

-Artículos de periódico y webs: publico.es (Alejandro Torrú), andalucesdiario.es, Wikipedia, elpais.com (Josep E. Baños), eldiario.es (Juan Miguel Baquero), diariosur.com (Jesús Majada), culturandalucia.com, estudioscanadienses.org, uv.es, Antonio Ordóñez (ideal.es/jaen),

Bethune Memorial House Visitor Centre in Gravenhurst, opened in May 2013.

El Bethune Memorial House Visitor Centre en Gravenhurst (Ontario, Canadá) Fuente: Wikipedia.

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