Los niños robados por la dictadura de Franco/ Children stolen by Franco’s dictatorship

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Captura que la BBC dedicó al tema de los bebés robados en España. Fuente: bbc.co.uk

Today’s post is dedicated to one of the cruellest events that occurred during Franco’s dictatorship, the forced disappearance of 30,000 babies (there are associations of stolen babies and historians who claim that the number of stolen babies is higher, at least, three hundred thousand). This network of people who stole the babies began in 1939 and was in operation until the 1980’s, after the restoration of democracy in Spain. At the beginning, those people stole the babies from women who had supported the Republic in Spain, and their children were given to families that supported Franco’s regime or were sold to families with money. Doctors, nurses, solicitors, nuns and priests were involved in this network in Spain.

El post de hoy está dedicado a uno de los sucesos más crueles que tuvieron lugar durante la dictadura de Franco, que fue la desaparición forzada de como mínimo 30.000 bebés (aunque hay historiadores y asociaciones de bebés robados que indican que la cifra de niños robados fue mucho mayor, posiblemente hasta trescientos mil). Esta red de robo de niños empezó en 1939 y se prolongó hasta la década de los años 80 del siglo XX, ya reinstaurada la democracia. Estos recién nacidos en un principio eran arrebatados a madres republicanas o de pocos recursos y entregados a familias adeptas al régimen o vendidos a familias con dinero. Médicos, funcionarios, abogados y personal religioso formaban parte de esta red de tráfico de niños.

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Manifestación por casos de niños robados en Madrid. Fuente:huffingtonpost.es

El robo de niños y niñas a familias republicanas fue un elemento más de la represión de Franco y sus partidarios hacía aquellos que habían defendido a la República y no habían apoyado su golpe de Estado. Aunque se puso en marcha durante los primeros meses de la dictadura, hubo ya algo parecido durante la guerra civil,  y con autorización del general Mola, con la creación de un organismo conocido como Auxilio de Invierno, dirigido por Mercedes Sanz Bachiller (1911-2007), y que tenía su inspiración en el Winterhilfswerk que existía en la dictadura de Hitler en Alemania. Tras su triunfo militar, se puso en marcha un mecanismo muy complejo destinado a ese objetivo al que antes me he referido. Otras personas que colaboraron, al menos al principio, fueron Carmen de Icaza, Martínez de Tena, Antonio Onieva y Jesús Ercilla.

El origen ideológico de este sistema de robo de bebés habría que buscarlo en el ultraconservador catolicismo español de la época, y, más específicamente, en el pensamiento del psiquiatra Antonio Vallejo Nájera (1889-1960). Este médico, tras unos años residiendo en Alemania, quedó muy impresionado con la “psicología” desarrollada por los nazis, y, decidió aplicarla en España con el visto bueno de Franco. Vallejo Nájera estaba convencido de la existencia de una “raza española”, y que ésta, por lo culpa de la democracia y del marxismo, se estaba echando a perder (el malvado “gen rojo”, según sus propias palabras). Con respecto a las mujeres, él pensaba que las ideas republicanas y de izquierdas las habían hecho promiscuas e inferiores intelectualmente y habían roto con el ideal de mujer que había existido siempre. Esta imagen que el franquismo tenía de las mujeres estaba muy influida por, como ya he mencionado antes, una visión muy conservadora de la religión y por limitar a la mujer su participación en la vida pública. Nájera estaba convencido en que había un origen genético y biológico en que una persona fuera marxista o simplemente de izquierdas o demócrata, por ello, y desde 1938, desarrolló una serie de “experimentos” (en los que colaboraron agentes de la Gestapo) en el campo de concentración que había en el monasterio de san Pedro de Cardeña (Burgos) y con las presas de cárcel de Málaga para descubrir ese supuesto origen del pensamiento de izquierdas.

Las conclusiones a las que llegó trajeron consecuencias muy negativas. Estos hombres y mujeres habían cometido un delito (según la mentalidad franquista) y tenían que ser castigados, así que, además de la represión que se ha mencionado con anterioridad en este blog (penas de cárcel, ejecuciones, expropiación económica, expulsión del mercado laboral), también se les quitó a los hijos para que éstos pudieran salvarse. A grandes rasgos el sistema de robo de niños y niñas funcionaba de la siguiente manera. A las madres republicanas y aquellas que contaban con pocos recursos económicos (durante los primeros años de la dictadura ser rojo equivalía a ser pobre) les quitaban los hijos y hijas en la misma cárcel en muchas ocasiones (historiadores como Hernández Holgado, Julián Casanova o Gutmaro Gómez Bravo han calculado unas 23.000 mujeres presas en 1940), y, tras una temporada en internados, eran vendidos a familias que apoyaban el régimen dictatorial español a cambio de una suma de dinero que no siempre era la misma, cambiaba según el caso. Este precio, oscilaba entre las 50.000 y 400.000 pesetas de 1970 de media (eso habría sido entre €300 y €2400 de entonces). Si el niño era lo suficiente grande o pasaba una temporada de tiempo considerable en el internado, se le adoctrinaba en la ideología del nuevo régimen. Se daba también el caso que hubo madres que les quitaban a su hijo nada más nacer y normalmente un médico o una monja, sin mostrarles al recién nacido, les decían que había nacido muerto o que había fallecido poco después de alguna enfermedad, eso sí, sin mostrar ningún cuerpo. Para ahondar más en este drama, hubo mujeres a las que se les insinuaba que no debían hacer preguntas mientras que otras, fueron fusiladas tras dar a luz a sus hijos (esto se sabe por testimonios como el del fraile Gumersindo de Estella, que describió estas situaciones en sus diarios).

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Antonio Vallejo Nájera. Fuente: buscameenelciclodelavida.com

Desde el primer momento, hubo colaboración del régimen en esta red de robo de niños, si no, no se explica que monjas y militares les quitasen a la fuerza a unos 100 niños a las madres presas en la cárcel femenina de Saturraran (Bizkaia) en 1944, cuando decenas de menores que estaban con sus madres fueron obligados a la fuerza a montar en un tren con un destino que no se sabía. Dicho conocimiento, se explica porque hay que coordinar a muchas personas, para movilizar y vigilar esos trenes y autobuses en los que iban a ir esos niños y niñas, así como al personal que iba a estar con ellos una vez llegasen al destino indicado. Además, mientras la II Guerra Mundial fue favorable al Eje, agentes de la dictadura de Franco y personal religioso iban a los países que estaban ocupados por Alemania y repatriaban a la fuerza a los niños que habían salido de España durante la guerra civil, sin embargo, esta repatriación no significaba que eran devueltos a sus familias de origen, ya que eran internados mientras se decidía su destino.

La dictadura dio cobertura legal y jurídica a este sistema. La primera normativa de importancia fue la Orden del 3 de marzo de 1940 que permitía a las autoridades de la dictadura sacar a los niños menores de tres años que vivían con sus madres en las cárceles para ser internados. En segundo lugar, estaba el Decreto del 23 de noviembre de 1940, relacionado con la custodia de estos niños y niñas, de los que el régimen se hacía cargo con o sin permiso de los padres biológicos. Finalmente, hay que mencionar la Ley del 4 de diciembre de 1941, y que ha sido la que más consecuencias ha trajo tanto a las familias víctimas de la desaparición de sus hijos e hijas como a ellos mismos, ya que esta ley permitía el cambio en el nombre y en los apellidos si era oportuno (María Lucas, que fue víctima de un robo siendo bebé, contaba que cambió de nombre hasta 3 veces). Para profundizar más en este horrible sistema, había funcionarios corruptos que, a cambio de una suma de dinero, entregaban partidas de nacimiento falsificadas a los padres compradores y de defunción a los padres y madres biológicos con el objetivo que así fuera más difícil para ellos el poder rastrear el destino de sus hijos si llegaban a sospechar que algo raro había pasado tras el parto.

Antes de seguir adelante, me gustaría comentar que si bien muchos compradores de los bebés eran de familias adictas al régimen, acorde con los trabajos de investigación del abogado Enrique Vila (http://bufetevila.com/) sobre los bebés robados, existió un número de padres que actuaban de buena fe, ya que pensaban que la mujer que les entregaba a su hijo o hija lo hacía de forma voluntaria, por lo que el dinero que entregaban era para acelerar los pesados trámites burocráticos. Sobre el precio de los bebés adoptados ilegalmente, el propio Enrique Vila manifestó en una entrevista en 2011 que:

“Los precios iban de las 50.000 pesetas en los años cincuenta hasta un máximo de un millón […]. Es cierto que el origen, cuando le quitaban los hijos a las republicanas, es una depuración política, pero eso es solo el origen, unos 30.000 casos, según el juez Garzón. Nosotros pensamos que puede haber cientos de miles porque esto siguió muchos años después como negocio”.

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Antonio Barroso (izq) y Juan Luis Moreno, dos víctimas de las adopciones ilegales que buscan sus orígenes. Fuente: bbc.co.uk

Con el paso del tiempo, esta trama de robo de bebés evolucionó. A partir de 1950-51, ya no quedaban niños de madres republicanas para ser entregados en adopción ilegal, y, muchos de los partícipes en esta red, se estaban quedando sin los ingresos adicionales que suponía la venta de menores. La red entonces cambió, pasó de ser un elemento mal de represión política y social (con elementos de corrupción), en la que se eliminaba desde la infancia posibles disidencias a la dictadura a una red de compra y venta de niños. A partir de este momento se les quitaban los niños a madres solteras y mujeres analfabetas o con pocos recursos, mientras bajó enormemente el número de bebés robados a disidentes políticas. La red entonces pasó a funcionar así. Una pareja que quisiera tener un hijo (se preferían niñas porque al no haber un Estado del Bienestar tan desarrollado, se tenía al creencia que al ser adulta la hija cuidaría de unos padres ya ancianos), se ponía en contacto con una “proveedora”, normalmente una monja. Tras un tiempo, la monja indicaba al matrimonio que debía presentarse con una cantidad de dinero determinada en otra ciudad para recoger al bebé (una clínica, una Casa Cuna o un hospital). A veces se le indicaba a la futura madre adoptiva que se pusiera un cojín para disimular un embarazo en su entorno. Posteriormente, a la pareja se le daba una partida de nacimiento falsa o bien se le daba la dirección de una matrona de su ciudad de origen que, a cambio de una suma de dinero, les daba una partida de alumbramiento falsa firmada por ella.

Esta red estaba presente por todo el Estado, en el programa de Canal Sur Radio ‘La Memoria’, se contaba como unos padres de Ceuta tuvieron que ir hasta Lugo por el bebé y luego hasta Valencia para inscribir al recién nacido como si fuera suyo. Tuvo que haber reuniones de algún tipo entre los implicados, una red tan compleja no se organiza por sí sola, más aun cuando se descubrieron ramas internacionales de esta red, como el de una niña de origen marroquí que fue llevada a Valencia o, cuando gracias al programa de TVE Quién Sabe Dónde (presentado por Paco Lobatón, una víctima de torturas durante el franquismo) un estadounidense llamado Randy, descubrió que había sido adoptado ilegalmente durante la dictadura de Franco en España.

Un número importante de médicos y enfermeras, así como de curas y monjas, colaboraron de forma activa en esta red, ya que en muchos casos eran hospitales (públicos y privados) o centros dependientes de la Iglesia católica los que albergaban a estos niños que luego serían dados en adopción ilegal. En la propia cárcel de Saturraran estaban el doctor Luis Arriola (que era además el médico del cercano pueblo de Ondarroa) y sor María Aránzazu Vélez de Mendizábal, que era muy conocida por los malos tratos que impartía a las presas republicanas. Otros médicos que colaboraron fueron Abelardo García, que estuvo en muchos casos de adopciones ilegales en la provincia de Cádiz y Eduardo Vela, que dirigía la clínica san Ramón en Madrid (un empleado de mantenimiento identificado como Ramón C. se encargaba de inscribir a los niños en el Registro Civil) y que presuntamente tuvo contactos con José Antonio Girón de Velasco y otros jerarcas de la dictadura. Como curiosidad, este doctor confesó a una periodista de la tv pública francesa (que estaba usando cámara oculta) que había participado en el regalo de un bebé, aunque luego se desdijo.

Entre el personal religioso acusado, podemos mencionar a sor María Gómez Valbuena, principal protagonista en esta red de adopciones ilegales y cuya firma aparece en cientos de documentos (antes de su muerte, fue acusada por Luisa Torres de vender a su hija Pilar por 80.000 pesetas, unos €480; la investigación siguió a pesar del fallecimiento de la monja). Otras monjas que también se las relacionó fueron una llamada Purificación (que trabajaba en el mismo sitio que sor María), otra que se llamaba Montserrat en Zaragoza (que fue la que vendió a Antonio Barroso, de ANADIR por 200.000 pesetas), sor Aurora Gallego Losada en la Casa Cuna de Valencia, sor Juana Alonso, María Alonso y Francisca Calista en de la de Tenerife, y,  los sacerdotes Félix Sánchez en Madrid y Martín Torrent (capellán en una cárcel de Barcelona) el cual, “se manifiesta un hondo orgullo por el hecho de haber recogido en orfanatos religiosos a 7.000 niños religiosos, hijos de prisioneros” (así lo recoge el historiador británico Paul Preston en su libro “El holocausto español”). Mención aparte merece un capellán de la Casa Cuna de Sevilla, que llegó a justificar el robo de bebés en varias cartas que escribió tanto a compañeros suyos como a padres. El Hospital Doctor Peset en Valencia (antes era el hospital Sanjurjo), la maternidad de la Concepción, O’Donnell y Francisco Franco (actualmente Gregorio Marañón), las cárceles femeninas de Saturraran y la de Las Ventas, la cárcel maternal san Isidro, la antigua residencia de Zamacola de Cádiz, La Caridad de Avilés (Asturias) y el antiguo Hospital Primo de Rivera de Jérez (denunciado ante el Tribunal Europeo de DDHH por el robo de unas mellizas en 1972. Este caso salió a la luz porque se descubrió un parte de defunción de las bebés con la firma del padre falsificada) también fueron centros relacionados.

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La antigua cárcel de Las Ventas (demolida en 1969) uno de los centros donde se hicieron estas adopciones ilegales. Fuente: elpais.com

Durante la dictadura, este caso de bebés robados no se pudo investigar, aunque había sospechas, hubo que esperar al retorno de la democracia. La red fue conocida en 1981, gracias a los trabajos de María Antonia Iglesias en la revista Interviú, que destapó algunos casos de bebés robados. Hubo una investigación policial y la clínica fue cerrada (se descubrió incluso que se usaba el cadáver de un bebé congelado para decirles a las madres biológicas que su hijo había nacido muerto). A pesar de este terrible descubrimiento, hubo que esperar al año 2001 para que el tema empezara a calar en la sociedad española. Ese año, la periodista Montserrat Armengou, en colaboración con Ricard Belis y el historiador Ricard Vinyes, presentaron el documental “Los niños perdidos del franquismo” (ver enlace en la bibliografía), que a pesar de lo limitado de su difusión, fue un shock social, ya que era un tema muy poco conocido.

Otro impulso a la investigación se recibió en 2008, con el auto del juez Baltasar Garzón para investigar los crímenes de la dictadura, que motivó a muchas personas a buscar sus verdaderos orígenes y a madres como Manoli Pagador, a buscar a su hija desaparecida en 1971 o con los 20 casos confirmados en la provincia de Jaén. Para facilitar su trabajo, estas personas se han constituido en asociaciones, como la de ANADIR, SOS Niños Robados de Asturias, AVIDNA, ALUMBRA, ABEROA (dos asociaciones andaluzas), o SOS Euskadi por poner varios ejemplos, además su trabajo ha conseguido que diarios de tirada nacional como el mundo o el país, dediquen especiales para favorecer el contacto entre personas que han sido adoptadas ilegalmente.  El hecho que su situación haya sido definida como Crimen de Lesa Humanidad (en este caso, de desaparición forzada de menores) ha ayudado, ya que es un tipo de delito que no prescribe, y, por tanto puede ser investigado. Hay algunos artículos del actual Código Penal español que también permiten su investigación. Incluso la Comisión Europea reconoció a estas personas como víctimas de un atentado contra los DDHH.

Estas asociaciones han trabajado mucho para descubrir los documentos falsificados (como el del bebé presuntamente muerto de Soledad Luque, al que le dieron tres versiones diferentes del documento de defunción), descubriendo que muchas tumbas infantiles estaban en realidad vacías o recogiendo testimonios de monjas, enfermeras o médicos que colaboraron en esta red pero que se arrepintieron y quieren ahora ayudar a este asunto se esclarezca. Aparte de los documentales (tanto en España como el extranjero, ver los enlaces en bibliografía) en 2013 Telecinco realizó una tv movie llamada “Niños robados” que también contribuyó a visibilizar este triste tema. Se puede ver el tráiler aquí: https://www.youtube.com/watch?v=t74j8jZJ-5c

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Manifestación en Granada por el robo de bebés. Fuente: laicismo.org

Por increíble que parezca, las víctimas de las adopciones ilegales han tenido dificultades. No estoy hablando únicamente de los negacionistas que dicen que no existió esta trama, o, del desconocimiento que haya actualmente sobre el tema (en una encuesta de El País, un 6% dijo no saber nada de este asunto), sino de los obstáculos que tanto administraciones civiles o religiosas han puesto a la investigación. El entonces jefe de los obispos españoles, Rouco Varela, no dio permiso para que se abrieran los archivos eclesiásticos para que las víctimas de esta trata de bebés pudieran investigar sobre su pasado (como le pasó al propio Enrique Vila cuando fue a investigar sobre su nacimiento en Valencia). Tampoco los distintos gobiernos españoles desde que volvió la democracia han investigado, incluso el entonces fiscal Cándido Conde Pumpido no dio su autorización. Al no haber una investigación general, han sido las fiscalías territoriales (especialmente en Andalucía, Canarias, Catalunya o Madrid) las que van investigando por su cuenta, e incluso en este aspecto las víctimas tienen dificultades, pues en ocasiones las denuncias se archivan y personas como Ascensión López han tenido que recurrir a la querella argentina abierta por la jueza María Servini para poder indagar sobre su pasado.

A pesar del apoyo de algunos gobiernos autonómicos y de la divulgación en algunos periódicos, es necesaria una investigación a nivel nacional para resolver de forma eficaz la trama de las adopciones ilegales ocurridas durante la dictadura de Franco y los primeros años del regreso de la democracia a España. No es entendible que muchas personas que aplauden esta misma investigación en Chile o Argentina, no hagan lo mismo cuando se trata de hacer lo mismo en este país. Se necesita que desde el gobierno se apoye a estas personas que fueron víctimas de estas adopciones irregulares que han marcado sus vidas para siempre. La creación de un banco de ADN para recoger y comparar muestras es algo necesario, ya que, al igual que la consulta libre de los archivos (como se le pidió al Papa Francisco en 2015 con los religiosos), es vital para que estas personas pueden saber sus verdaderos orígenes y para que los historiadores investiguen este suceso tan trágico de la historia de España.

Bibliografía:

-Julián Casanova y Carlos Gil Andrés “Historia de España en el siglo XX” Ariel Historia, Barcelona 2009

-Gutmaro Gómez Bravo “Venganza tras la victoria” en Ángel Viñas (ed) “En el combate por la Historia” (pags 575-591) Pasado & Presente, Barcelona 2012

-Ángela Cenarro “Los niños del Auxilio Social” Espasa Libros, Barcelona 2009

-Begoña Marugán “Tratamiento mediático de los niños robados del franquismo” en el XI Congreso Español de Sociología (2011)

-Margarita Bonet “Los niños robados por el franquismo a las mujeres” UAB, Barcelona

-Esperanza Bosch, Victoria Ferrer y Capilla Navarro “La psicología de las mujeres republicanas según Vallejo Nájera” en Revista de Historia de la Psicología, vol 29, pags 35-40, Publicacions de la Universitat de València, València 2008

-Enrique Vila Torres “Historias robadas” Temas de Hoy, Madrid 2011

-Paul Preston “El holocausto español” Debate, Madrid 2011

-El programa dedicado a la Memoria Histórica de Canal Sur Radio ‘La Memoria’, dedicado al robo de niños y niñas durante la dictadura de Franco. Participación de Ricard Vinyes, Miguel Ángel Rodríguez Arias, Mar Soriano, Antonio Barroso, José Chamizo, Fernando Magán y Enrique Vila.

-El programa Radio Recuperando la Memoria en colaboración con ARMH de Andalucía, con entrevistas a Carlos Slepoy y Soledad Luque.

-El documental de Montserrat Armengou “Los niños perdidos del franquismo” https://www.youtube.com/watch?v=c05-psMgiHU

-Reportaje en el programa de TVE Informe semanal sobre los bebés robados de la dictadura

http://www.rtve.es/alacarta/videos/informe-semanal/informe-semanal-ninos-robados-del-franquismo-reclaman-su-memoria/356136/

-Documental de tmex.es sobre los niños robados

http://www.tmex.es/ninos-robados-herencia-franquista-seleccionado-por-la-muestra-de-cortometrajes-por-la-identidad/

-El documental de la BBC (en inglés) Spain’s stolen babies, dirigido por Katya Adler https://www.youtube.com/watch?v=eJJ7Pp_Zvvs

-Artículos de periódicos y páginas web: theindependent.co.uk, Giles Tremlett (theguardian.com), Ana Cuevas (laicismo.org), elcomercio.es, Fernando Berlín (radiocable.com), Wikipedia.org, Euronews.com, Sarah Rainsford (bbc.co.uk), Ana Sánchez Borroy, Jesús Bastante, José Luis Gordillo, Javier Ramajo, Laura Galaup, Lucrecia Hevia, Ramón Pérez, Félix Martínez y Juan Miguel Barreiro (eldiario.es), Jesús Duva, Javier Barroso, Esther Sánchez y Natalia Junquera (elpais.com), Rosa Romero (diariodecadiz.es), Carmen Cabrera (ideal.es/jaen), Alejandro Torrús y Carolina García Mundi (publico.es), Enrique Delgado Sanz (lavanguardia.com),  JM Vigara (levante-emv.com), diariodecordoba.com, formulatv.com, Antonio Maestre (lamarea.com), Ricardo Díez (elcorreo.com), nuevatribuna.es, lasexta.com

sor María Gómez Valbuena (izq) y Eduardo Vela (dech) dos de los principales investigados. Fuente: laicismo.org y elmundo.es

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One response to “Los niños robados por la dictadura de Franco/ Children stolen by Franco’s dictatorship”

  1. rafaeldegranada says :

    En este programa de radio,Recuperando la Memora, hablaron en esta ocasión del robo de bebés durante la dictadura, pongo el enlace para que pinchéis en él y podáis escucharlo. Un saludo y buen finde.
    https://www.ivoox.com/recuperando-memoria-t2-5-rmbebesrobados-audios-mp3_rf_13886306_1.html

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