La Batalla de Madrid durante la guerra civil española / The Battle of Madrid during the Spanish Civil War.

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El famoso cartel con el No Pasarán de resistencia ante el ataque rebelde. Fuente: wikipedia

Today’s post is dedicated to the battle of Madrid in November 1936, during the first months of the Spanish Civil War. This battle happened after the failure of the coup d’état led by Franco and other rebel officers in July 1936 and their decision to take the capital. The battle took place between the 8th and 23th November of that year. There are historians who say it lasted until March 1937, with the battles of A Coruña road, Jarama river and Guadalajara, when the rebels wanted to isolate Madrid from the rest of the loyal territory. The leaders of the government’s army (EPR) who defended the city were generals Sebastián Pozas, José Miaja and (in that moment) Colonel Vicente Rojo. The battle ended with the successful resistance of Madrid against the rebels and their Italian and German allies. The city remained loyal territory until the end of the war in 1939 with the rebel victory.

La entrada de hoy está dedicada a la batalla de Madrid en noviembre de 1936, durante los primeros meses de la guerra civil española. Esta batalla sucedió tras el fracaso del golpe de Estado de Franco y otros oficiales rebeldes en julio de 1936 y por su decisión de tomar la capital. La batalla tuvo lugar entre el 8 y el 23 de noviembre de este año, aunque hay historiadores que la extienden hasta marzo de 1937, con las batallas de la carretera de A Coruña, la del río Jarama y de Guadalajara, cuando los rebeldes querían aislar Madrid del resto del territorio republicano. Los generales Sebastián Pozas, José Miaja y (en aquel momento) coronel Vicente Rojo, fueron los líderes del Ejército Popular de la República (EPR) durante la defensa de Madrid. La batalla terminó con la exitosa resistencia de la ciudad contra los rebeldes y sus aliados italianos y alemanes. La capital permaneció en territorio leal hasta el final de la guerra en 1939 con la victoria de los rebeldes.

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La ofensiva rebelde sobre Madrid en octubre 1936. Fuente: wikipedia

Como ya he comentado anteriormente en otras entradas, el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 triunfó en partes de España y fracasó en otras, lo que originó la guerra civil. En el caso de Madrid los golpistas liderados por el general Joaquín Fanjul, fracasaron en la capital. Tras esta fallida sublevación, Fanjul y sus seguidores (militares, pero también monárquicos y falangistas, en total, unos 1.500) se atrincheraron en el cuartel de la Montaña, en espera de ser auxiliados por sus correligionarios sublevados en otras zonas del país, cosa que no se produjo. Tras varios ataques y contraataques durante los días 19 y 20 de julio, un contingente de soldados leales a la República, así como de guardias civiles, de asalto y de milicianos, asaltó el cuartel sitiado, y, tras duros combates, logró la toma del mismo poco después del mediodía del día 20. Las víctimas entre sitiadores y sitiados se contaron por cientos. En cuanto a Fanjul, sobrevivió a esta batalla en el cuartel, sin embargo pocas semanas después fue llevado a juicio acusado de traición por sublevarse y posteriormente ejecutado.

Pese al éxito en controlar la situación en Madrid, el inicio de la guerra para la República no fue nada favorable. Con ayuda sobre todo italiana, Franco consiguió cruzar el estrecho de Gibraltar y contactó con tropas rebeldes en Sevilla, con las que inició su avance hacia el norte, si bien no por la dirección que le había indicado Mola, (Franco avanzó por Extremadura y luego Salamanca en vez por Córdoba y luego Bailén). Le acompañaban, otros militares golpistas como Castejón, Yagüe o Varela. Por el norte, el también sublevado general Mola avanzaba hacia Madrid sin encontrar mucha resistencia hasta que llegó hasta las montañas del Sistema Central, donde los milicianos leales a la República, consiguieron frenar su avance. Además, habían conseguido asegurar el control del gobierno sobre los embalses al norte de la ciudad, algo vital para el suministro de agua. Mientras tanto, decenas de miles de refugiados que huían del ejército rebelde, iban llegando a Madrid, y contaban los horrores que habían visto en Badajoz y otros lugares tomados por los sublevados, lo que hizo cundir el miedo y el nerviosismo entre la población madrileña.

Los antecedentes de la batalla de Madrid lo podemos encontrar en octubre de 1936, cuando los sublevados conquistaron Toledo. Esto se ha considerado como una decisión propagandística, pues los rebeldes liderados por Franco, se desviaron de su camino para tomar la ciudad antes mencionada y renunciar a hacerlo con Madrid, que en aquel momento se encontraba desguarnecida. Tras varios días, Franco ordenó al general Varela que se dirigiera hacia Madrid, para atacarla frontalmente. Lleva consigo soldados profesionales, marroquíes reclutados en el Protectorado, monárquicos, falangistas y voluntarios reclutados por las zonas que han ido ocupando. En total son unos 30.000 soldados, número que algunos de los oficiales rebeldes consideraban insuficiente, además, no pueden contar con los efectivos de Mola, frenados en la sierra madrileña por los milicianos, que han mejorado algo su capacidad de combate. Mientras, en Madrid, el retraso de los rebeldes en Toledo ha dado al gobierno de Largo Caballero (1869-1946) el tiempo necesario para empezar la defensa de la capital. La limitada capacidad de las milicias hizo obligada su militarización, y el 10 de octubre de 1936, Largo Caballero emitió el decreto con el que se creaba el Ejército Popular de la República (EPR en adelante), los primeros brigadistas internacionales se entrenaban en Albacete para entrar en combate cuanto antes, y llegaron los primeros envíos de material militar soviético, sobre todo fusiles, artillería y tanques T-26, aunque tardarían un tiempo en estar operativos. Sin embargo, a pesar de estos preparativos, la moral republicana estaba muy baja y había mucho miedo, cosa que no ayudó a evitar los asesinatos de derechistas (las tristemente sacas y los paseos como los de la Cárcel Modelo), a pesar de los esfuerzos del gobernador civil Miguel Benavides, Ángel Galarza, del ministro Manuel Irujo o de Melchor Rodríguez por evitarlos. Estos fusilamientos, motivados por el miedo, también fueron en parte responsables del general Mola, pues en una entrevista a un periodista extranjero, dijo que los partidarios de Franco en Madrid (quintacolumnistas) serían los responsables de atacar las posiciones republicanas para facilitar la conquista de la ciudad.

Mientras esto pasaba en Madrid, la moral de los sublevados estaba por las nubes. Sin oposición todavía en el aire, desde el 28 de agosto aviones alemanes estaban bombardeando la ciudad, y tenían un ejército con soldados muy bien armados y preparados, con el que avanzaban muy rápido. Para el 4 de noviembre ya habían tomado Getafe, Alcorcón y Leganés, habían rechazado el contraataque del EPR en Seseña y siguieron en dirección a Madrid, tomando el cerro de los Ángeles, Villaverde y Carabanchel Alto dos días después. Las columnas rebeldes de Varela, estaban a unos 6-7 km de la Puerta del Sol, lo que hizo cundir la ansiedad por toda la ciudad, pues se consideraba que la capital ya estaba perdida. Sin embargo, este mismo día, y siguiendo al periodista Manuel Chaves Nogales (1897-1944), Franco ordenó parar a sus tropas antes de entrar a la ciudad. Dicho periodista, consideró en su libro sobre la batalla de Madrid, que esto fue un error en el sentido que la defensa la ciudad no estaba del todo preparada y podrían haberla tomado más fácilmente. La verdad es que, la moral de los rebeldes estaba muy alta, tenían impresos periódicos para celebrar la entrada en la ciudad e incluso todo un equipo de gobierno municipal (con Alberto Alcócer al frente y todos sus concejales) para tomar posesión del ayuntamiento.

Vicente Rojo (izq) y José Miaja (dech), principales artífices de la defensa de Madrid. Fuentes: elconfidencial.com y asturianosilustres.wikispaces.com

En la propia ciudad, Largo Caballero y su gobierno decidieron su traslado a Valencia para continuar la lucha desde allí pero antes han terminado de organizar la resistencia. El mismo 6 de noviembre se crea la Junta de Defensa de Madrid, que llevaba todo lo relativo a la batalla en la todavía capital. Al frente de ella estaba el general José Miaja (1878-1958), quien contó en su Estado Mayor con el entonces coronel Vicente Rojo (1894-1966), verdadero organizador de la defensa de Madrid. Esta Junta de Defensa, estaba supeditada al general Sebastián Pozas (1876-1946), jefe del Teatro de Operaciones del Ejército del Centro. Lo primero que hizo Miaja fue reunir a los jefes de las milicias y les comunicó sus planes de resistencia. Al mismo tiempo, se procedió a su militarización en brigadas mixtas del naciente EPR, distribuyéndolas por zonas del sur y del oeste de la ciudad que en ese momento tenía 1 millón de habitantes sin contar los refugiados. También se tomaron medidas para evitar la violencia incontrolada que había en el interior de la ciudad, aunque, esto no se lograría del todo hasta el mes de diciembre. Componían este primer ejército republicano milicianos de partidos y sindicatos, las primeras Brigadas Mixtas del EPR, la columna anarquista de Buenaventura Durruti y, a partir del día 9, los primeros miembros de la XI Brigada Internacional mandados por el austriaco veterano de la I Guerra Mundial Manfred Stern, más conocido como general Kleber, en total, entre 35.000 y 40.000 combatientes, aunque escaseaban los oficiales. En cuanto al armamento, si bien ya he comentado antes que ya había algo de armamento procedente de la URSS, éste era insuficiente para aguantar una batalla, aunque la situación cambió algo poco después como ya se verá.

En medio de esta situación en el que se mezclaba el desánimo y el miedo y la ansiedad por la incertidumbre de lo que pudiera pasar, dos sucesos animaron la moral republicana. El primero de ellos, fue que un grupo de combatientes republicanos consiguió destruir un tanque italiano que se había perdido por la Casa de Campo en el cual, tras registrarlo (su comandante, Vidal-Quadras, había fallecido), encontraron una copia de los planos del ataque rebelde a la capital, que, consistía en un ataque frontal a la misma con dos ataques de distracción por los flancos para atraer la atención del EPR. Rápidamente, Mariano Trucharte, jefe de carabineros entregó dichos planos a Miaja y Rojo para que reorganizasen la defensa. El segundo de ellos fue la llegada de unos 12.000 fusiles que el gobierno mexicano había entregado a la República y que, transportados en camiones desde Valencia, consiguieron llegar a Madrid en el momento exacto, con lo que, y siguiendo en inferioridad armamentística (el estudiante Jaime Renart contaba como al no haber fusiles para todos, los que no tenían, esperaban si moría el soldado que tenían delante para coger el arma él mismo y otros y seguir el ataque), las posibilidades de obtener éxito en la defensa, aumentaron.

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El ataque rebelde a Madrid por la Ciudad Universitaria. Fuente: wikipedia

El ataque rebelde a Madrid comenzó en las primeras horas del 8 de noviembre, las tropas de José Enrique Varela (1891-1951) atacaron de forma directa en dirección hacia la Casa de Campo y el río Manzanares, y, dos maniobras de distracción en las zonas de los Puentes de Segovia y Toledo. Como el EPR conocía de antemano estos planes, la resistencia fue muy dura, hubo avance rebelde ese día, pero mucho menos de lo esperado, lo que enfureció a Franco, que como represalia, ordenó a la Legión Cóndor alemana que bombardease Madrid (con bombas convencionales pero también con bombas incendiarias), causando unos 1.000 muertos. Los días 9 y 10 de noviembre, hubo combates muy duros en la Ciudad Universitaria (CU en adelante), donde tuvieron su bautismo de fuego los primeros brigadistas (fundamentalmente italianos y alemanes antifascistas) y las columnas anarquistas. Los ataques rebeldes sería finalmente rechazados, y para asegurarlo, El EPR dinamitó algunos puentes, como el de Galicia. Posteriormente, hubo un ataque rebelde el 13 que llegó a la zona del río Manzanares entre el Hipódromo y el Puente de los Franceses, y que fue rechazado al mediodía.

El día 15, tras un ataque por sorpresa con apoyo artillero, y después de tres intentos, por la tarde los rebeldes cruzaron el Manzanares por el sector de la Casa de Campo. Aunque fueron detenidos en la zona del bosque, se dirigieron entonces a la CU, donde a las milicias anarquistas se les empezó a notar su falta de experiencia bélica, y, hubo que enviar refuerzos desde Aravaca para apoyarles, después se empezaron a excavar trincheras (algunas se conservan a la altura de 2016).

Los combates se reanudaron violentamente poco después, y se bombardeó con mucha dureza la ciudad los días 16 y 17, que causaron unos 400 muertos. Esto motivaría de forma definitiva al gobierno de la República a evacuar los fondos del Museo de El Prado (labor del pintor Timoteo Pérez Rubio) y de la Biblioteca Nacional, que habían sido bombardeados con bombas incendiarias de calcio líquido. Los bombardeos fueron tan duros, que el periodista francés Louis Delapree protestaba enérgicamente en sus artículos, lo que le causó más de un problema con sus jefes. En cuanto a los bombardeos, la situación cambió. Los primeros aviones I-15 e I-16 de fabricación soviética de las Fuerzas Aéreas de la República Española (FARE) entraron en acción por estas fechas y equilibraron la balanza frente a los Junkers, Messerschmitt y Fiat que apoyaban a los rebeldes. A partir de entonces, los combates siguieron sobre todo en el Manzanares y de la CU, donde los rebeldes habían conseguido afianzar sus posiciones en la zona del Hospital Clínico. Se intensificó entonces el bombardeo artillero de los rebeldes desde el cerro Garabitas, que castigó duramente a los madrileños. De especial intensidad fueron los combates los de los días 18 y 19, día este último en el que fue herido Durruti, muriendo el siguiente día 20 en una camilla en el hotel Ritz, que había sido habilitado como hospital. Como curiosidad, el cirujano canadiense Norman Bethune ensayó en la CU su sistema de transfusiones, salvando muchas vidas.

Grupo de milicianos (izq) y de de brigadistas internacionales (dech) durante el ataque rebelde a la Ciudad Universitaria. Fuente: gefrema80.blogspot.com.es

El 23 de noviembre, hubo una reunión en el cuartel de Ferrocarriles de Leganés a la que acudieron los militares rebeldes Franco, Mola, Saliquet y Varela. Se reconoció el fracaso de tomar la capital de forma frontal, por lo que se desarrollarían una serie de maniobras con las que sitiar la ciudad, aislándola del resto del territorio republicano. Mientras, y por increíble que parezca, la vida en Madrid continuaba con cierta “normalidad”, la gente seguía asistiendo a los cines y a los teatros (a pesar de los bombardeos rebeldes) y continuaba la actividad comercial, si bien debido a la carestía de alimentos, hubo ocasionales hambrunas y no se pudo evitar que apareciera especulación en el precio de los alimentos y un mercado negro.

La primera de estas maniobras envolventes comenzó el 29 de noviembre de 1936. Las tropas rebeldes del general Orgaz atacaron la carretera de A Coruña por el noroeste de Madrid. Los combates duraron hasta el 15 de enero de 1937, y, si bien consiguieron algunos avances, no fueron de gran importancia. La segunda de las ofensivas destinadas a intentar sitiar Madrid empezó el 4 de febrero de 1937 al sureste de Madrid, en la zona del río Jarama. El principal objetivo era cortar la carretera de Valencia, principal vía de suministros a Madrid. En el terreno los franquistas estaban mandados por Orgaz, que tenía a su mando la llamada División Reforzada de Madrid y tropas italianas del Corpo de Truppe Volontarie (CTV) enviados por Mussolini. En cuanto al EPR, había 7 Brigadas Mixtas y 3 de brigadistas, destacando irlandeses y los italianos antifascistas del Batallón Garibaldi. Tras enfrentamientos muy duros (en los que murió el poeta irlandés Charles Donnelly) que se prolongaron hasta el 23 de marzo, la única victoria rebelde fue la toma del cerro del Pingarrón, desde donde bombardeaban los suministros que llegaban a Madrid. El tercer y último intento de tomar la ciudad fue por el este, por la zona de Guadalajara. Por el lado rebelde participaron la conocida como División Soria y de nuevo los soldados del CTV (envalentonados tras su toma de Málaga). Miaja y Rojo dispusieron a las XI (Lister), XII y XIV (Mera) Divisiones del EPR y a los brigadistas de las brigadas XI y XII, donde de nuevo estaban los voluntarios del Batallón Garibaldi. Tras el ataque inicial italiano el 8 de marzo de 1937, el EPR contraatacó con apoyo de la aviación a partir del día 12. El CTV fue obligado a retroceder y regresó a sus líneas iniciales el 23 de marzo, finalizando así la batalla.

El fracaso de los rebeldes ante Madrid les hizo desistir de su idea de tomar la ciudad como su principal objetivo, dirigiendo su esfuerzo militar en otras zonas de España hasta el final de la guerra, en abril de 1939 ya con la victoria rebelde. El frente en Madrid apenas se movió, aunque continuaron los bombardeos sobre la población civil y los intercambios de artillería durante toda la contienda.

Para terminar, me gustaría indicar que a pesar de los 80 años transcurridos del inicio de la batalla de Madrid (este año se han celebrado actos), todavía conservan elementos de la misma y que incluso pueden contemplarse, como las trincheras en la Casa de Campo y la CU, así como el búnker El Capricho (que se puede visitar los fines de semana) y los sótanos del Ministerio de Hacienda, donde el general Miaja estableció su cuartel general. De vez en cuando incluso aparecen restos de armamento. Hace un tiempo, el periodista británico David Mathieson le sorprendió que en Madrid no hubiera indicaciones que recordasen a los habitantes de la ciudad y visitantes sobre lo que pasó allí (si vas a Londres, sí se encuentran estas indicaciones relativas al ataque alemán en 1940) e hizo campaña para que se hiciera algo, (ver su blog spanishsites.org). Sin caer en el politiqueo barato, creo que sería importante para que se conociera este ataque a Madrid durante la guerra civil. A fin de cuentas, esto ya es algo que se hace en otras partes de Europa, especialmente con los restos de las dos guerras mundiales que sacudieron a nuestro continente.

Bibliografía:

-Jorge Martínez Reverte “La batalla de Madrid”  Booket Crítica, Barcelona 2004

-Fernando Puell de Vella “Operaciones militares” en Ángel Viñas (ed) “En el combate por la Historia” (pags 575-591) Pasado & Presente, Barcelona 2012

-Paul Preston “The Spanish Holocaust” Harper Press, London 2012 (este libro está editado en español por la editorial Debate)

-Ángel Viñas Trilogía ‘La República en guerra’ Vol 2, Critica, Barcelona 2009

-Julián Casanova “España partida en dos” Crítica, Barcelona 2013

-Javier Cervera Gil “Violencia en el Madrid de la guerra civil” Ediciones U. Salamanca

-AA VV “La batalla de Madrid (1936-1939) excavaciones en la defensa de la capital” Revista Complutun num 2, vol 19, pags 47-62, U. Complutense (2008)

-Marta García y Carmen Parras “La vida cotidiana en Madrid durante la guerra civil”

-Antonio Gálvez “El abastecimiento a la población durante la guerra civil. El caso de Madrid”

-Manuel Chaves Nogales “La defensa de Madrid”  (varias ediciones)

-Vicente Rojo Lluch “Así fue la defensa de Madrid” (varias ediciones)

-Santiago Gorostiza y David Saurí “La gestión del agua en Madrid durante la guerra civil” Revista Scripta Nova, num 457, UB (Barcelona) noviembre 2013

-Arturo Barea “La forja de un rebelde” (varias ediciones)

-Artículos de periódicos y páginas web: Wikipedia, Programas de TVE ‘Informe Semanal’ y ‘La guerra filmada’, Alejandro Torrús, Antonio J, Martínez, Carolina García y Jennifer Tejada (publico.es), Esther Sánchez, William Chislett, Jesús Ruiz Mantilla y José Andrés Rojo (elpais.com), Pablo Rivas (diagonalperiodico.net), Sol Carreras (lavanguardia.com), Fernando Berlín (radiocable.com), recuperandolamemoria.com, Eduardo Montagut (nuevatribuna.es), buscameenelciclodelavida.com, guerraenmadrid.blogspot.com.es, Antonio Maestre (lamarea.com), Miguel Ángel Villena (infolibre.es), Carmen Rengel (hufftingtonpost.es), gefremablogspot.com.es, eldiario.es

-El documental sobre la evacuación del museo de El Prado durante la guerra civil “Las Cajas Españolas” (2004) https://www.youtube.com/watch?v=_k8GSiiiM98

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Posición del Ejército Popular de la República (EPR) en el río Manzanares. Fuente: Esperanza García Roja y Pinterest.

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4 responses to “La Batalla de Madrid durante la guerra civil española / The Battle of Madrid during the Spanish Civil War.”

  1. rafaeldegranada says :

    Poema de Rafael Alberti (1902-1999), dedicado a la defensa de Madrid:
    Madrid, corazón de España,
    late con pulsos de fiebre.
    Si ayer la sangre le hervía,
    hoy con más calor le hierve.
    Ya nunca podrá dormirse,
    porque si Madrid se duerme,
    querrá despertarse un día
    y el alba no vendrá a verle.
    No olvides, Madrid, la guerra;
    jamás olvides que enfrente
    los ojos del enemigo
    te echan miradas de muerte.
    Rondan por tu cielo halcones
    que precipitarse quieren
    sobre tus rojos tejados,
    tus calles, tu brava gente.
    Madrid: que nunca se diga,
    nunca se publique o piense
    que en el corazón de España
    la sangre se volvió nieve.
    Fuentes de valor y hombría
    las guardas tú donde siempre.
    Atroces ríos de asombro
    han de correr de esas fuentes.
    Que cada barrio, a su hora,
    si esa mal hora viniere
    -hora que no vendrá- sea
    más que la plaza más fuerte.
    Los hombres, como castillos;
    igual que almenas, sus frentes,
    grandes murallas sus brazos,
    puertas que nadie penetre.
    Quien al corazón de España
    quiera asomarse, que llegue,
    ¡Pronto! Madrid está lejos.
    Madrid sabe defenderse
    con uñas, con pies, con codos,
    con empujones, con dientes,
    panza arriba, arisco, recto,
    duro, al pie del agua verde
    del Tajo, en Navalperal,
    en Sigüenza, en donde suenen
    balas y balas que busquen
    helar su sangre caliente.
    Madrid, corazón de España,
    que es de tierra, dentro tiene,
    si se le escarbara, un gran hoyo,
    profundo, grande, imponente,
    como un barranco que aguarda…
    Sólo en él cabe la muerte.

  2. Juan Manuel Carballal Regidor says :

    Excelentemente resumido. Da gusto leerlo. Debería ser una introducción y guión para cualquier lectura posterior que se precie sobre la guerra civil en Madrid.

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