Las elecciones durante la II República Española (1931-1939)/ Elections during the II Spanish Republic (1931-1939)

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Una figura alegórica de la II República. Fuente: artehistoria.com

Today’s entry is dedicated to the different electoral processes that took place in our country during the Republic. I’m going to speak (among other things) about the democratic elections in Spain in 1931, 1933 and 1936, women’s suffrage in 1931 (earlier than other European countries), although they couldn’t vote until the elections that took place two years later (men’s suffrage existed in Spain since 1890 but it was a very corrupt electoral system), political parties and coalitions, and, about the valid electoral law between 1931 and 1939. After the victory of Franco’s army in the civil war and during the dictatorship, there weren’t any democratic elections in Spain until 1977, when democracy returned to our country.

La entrada de hoy está dedicada a los distintos procesos electorales que tuvieron lugar en nuestro país durante la República. Así voy a hablar (entre otras cosas) de las elecciones democráticas que hubo en España en 1931, 1933 y 1936, la obtención de las mujeres del derecho al voto en 1931 (antes que en muchos países europeos), aunque no votaron por primera vez hasta dos años después (el sufragio universal masculino existía desde 1890, aunque era un sistema electoral muy corrupto), los partidos y coaliciones políticas que se dieron, así como de la ley electoral republicana que estuvo vigente en nuestro país durante esos años. Tras el triunfo de las tropas golpistas en la guerra y la instauración de la dictadura del general Franco, en España no hubo otra vez elecciones democráticas hasta 1977, cuando retornó la democracia a nuestro país.

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Fuente: Julio Gil Pecharromán/ Historia16

A modo de breve introducción, voy a hablar primero de sistema electoral que estuvo vigente en nuestro país hasta la proclamación de la República en abril de 1931. Era el sistema electoral de la Restauración borbónica de 1876, y, entre otras cosas, estaba caracterizado por una corrupción y un falseamiento electoral a gran escala (más en los pueblos que en las ciudades). Esta práctica tan corrupta tenía su origen en el Ministerio de Gobernación, que, antes que se celebrasen las elecciones, ya decidía cuantos diputados iban a sacar los llamados partidos dinásticos (el conservador y el liberal). Para asegurarse que sus órdenes se cumplían, los partidarios provinciales de estos partidos, con ayuda de los grandes terratenientes agrícolas, bien mediante sobornos,  amenazas verbales o físicas (palizas a rivales políticos) o falseamiento del censo de votantes (no era raro encontrarse con elecciones en las que votaban personas fallecidas), se aseguraban que se cumplían las órdenes que llegaban desde Madrid. Este sistema tan corrompido perjudicó notablemente a socialistas, republicanos y nacionalistas vascos y catalanes. Debido a todo esto, se piensa que la participación real oscilaba entre el 15% – 20%, el resto era fraude. En 1907 se hizo una reforma de la ley electoral, aunque la corrupción y el falseamiento electoral (con gran protagonismo para los caciques) siguieron existiendo de manera masiva.

Empezaré hablando de las elecciones municipales del 12 de abril de 1931. Entendidas por la sociedad española de la época como un plebiscito, su resultado determinó el futuro de la de monarquía de Alfonso XIII. A pesar de los manejos caciquiles, los candidatos monárquicos ganaron por poca diferencia, consiguieron unos 40.324 concejales frente a los 36.282 de la conjunción republicano-socialista. A ellos hay que sumar 3219 de ERC, 1014 de la Lliga, 267 del PNV y 67 del PCE (cifras de Javier Tusell). En las ciudades, donde la influencia de los caciques era menor, y por tanto, las posibilidades de fraude eran menores, la victoria republicana fue incuestionable. Los candidatos republicanos ganaron en 41 de las 50 capitales de provincia españolas. En ciudades como Linares (Jaén), los candidatos a favor de la República doblaron a los monárquicos, en Madrid los triplicaron y en Barcelona los cuadriplicaron. Ante esta situación, Alfonso XIII abdicó y el almirante Aznar y sus ministros reconocieron la derrota y dimitieron. Sólo De la Cierva quiso recurrir a las armas para impedir la proclamación de una República que ya se respiraba en el ambiente. En un ambiente festivo en muchas calles de España, se creó un gobierno provisional republicano con el conservador Niceto Alcalá-Zamora al frente.

Una de las primeras cosas que hizo el gobierno provisional de la República fue convocar elecciones para el 28 de junio de 1931. Como no daba tiempo para una ley electoral nueva (para ello hubo que esperar al 27 de julio de 1933), las nuevas elecciones se convocaron bajo los efectos de la ley electoral de 1907, aunque eso sí, modificada en algunos aspectos para evitar posibles corruptelas derivadas de la influencia de los caciques (mediante un decreto del 8 de mayo de ese mismo año) y favorecer los acuerdos y coaliciones electorales. Por ejemplo, aunque las mujeres no podían votar todavía (lo hicieron por primera vez en 1933 y se concedió el derecho en diciembre de 1931) podían ser candidatas, la edad media para votar se rebajó desde los 25 a los 23 años, se admitía la posibilidad de realizar una 1ª y 2ª vuelta en caso que el partido más votado en su distrito no consiguiera el 40% de los votos. Fue un sistema electoral basado en que existía en el Reino Unido de la época o en el que hay en Francia en la actualidad (por ejemplo: En las elecciones de 1935, los conservadores británicos con este sistema consiguieron casi 2/3 de los escaños con el 49% de los votos). Había también un número máximo de candidatos por papeleta (cosa que antes no había) y finalmente, el cambio más importante fue la anulación del artículo 29 de dicha ley que decía que si en una circunscripción electoral sólo había un candidato, era elegido diputado de forma automática y no hacía falta hacer elecciones. Durante las tres elecciones que se celebraron durante la República, la participación electoral fue similar a la de países como Reino Unido o Suecia, y superior a la de Finlandia.

Las elecciones del 28 de junio 1931

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Manuel Azaña en una imagen con su primer gobierno. Fuente: canalsur.es

Las elecciones celebradas ese día fueron las primeras elecciones libres de la historia de España (aquí me gustaría comentar que si bien las mujeres no podían votar todavía, ya podían ser candidatas y estaba presente la idea del sufragio femenino). Hay autores que consideran que lo serían las de 1933, pero por mi parte no pasa nada. Lo importante es reconocer que fue durante la República cuando se celebraron las primeras elecciones democráticas en España. Tras una novedosa e intensa campaña electoral que duró unos 25 días, votaron el 70’13 % de los hombres censados (unos 6 millones). Las provincias con más participación fueron Palencia (87’93%) Soria (87’31%), Segovia (86’71%) y Gipuzkoa (85’55%). Entre las provincias con menos participación estaban Málaga (47’77%), Pontevedra (52’19%), Granada Provincia (53’18%) y Ceuta (56’47%). La coalición de izquierdas liderada por varios partidos republicanos (110 diputados) y el PSOE (115) fue la vencedora, los partidos antirrepublicanos y monárquicos (1 diputado) tuvieron un fracaso importante. Los candidatos agrarios consiguieron 26 diputados, la derecha liberal republicana de Alcalá Zamora y Miguel Maura consiguió 22. Otros partidos con representación fueron la Federación Republicana Gallega (FRG) que consiguió 16, el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y sus aliados carlistas y católicos también 16, ERC (Esquerra Republicana de Catalunya) obtuvo 35, por citar unos pocos ejemplos, ya que fue un parlamento con una variada representación (más de quince partidos). Comunistas y anarquistas se quedaron fuera.

Para las cifras de diputados he utilizado, tanto para estas elecciones como las siguientes, los trabajos de autores como Javier Tusell, Julio Gil Pecharromán, Manuel Tuñón de Lara o Julián Casanova. Los resultados se publicarían de forma oficial poco después. Fue un parlamento en el que había muchos intelectuales, periodistas, profesores, abogados, obreros y grandes propietarios industriales y agrícolas. Había una gran cantidad de nuevos y también gente como Romanones o Juan March. Y por primera vez en la historia de España, había 3 mujeres: Clara Campoamor, Margarita Nelken y Victoria Kent. La extrema derecha no obtuvo representación. Parece ser que algunos miembros de Derecha Liberal Republicana (DLR, el partido de Alcalá Zamora) hicieron uso de manejos caciquiles en la provincia de Huelva para obtener votos, pero esta acción no afectó a los resultados electorales en dicha provincia andaluza. Las elecciones fueron limpias y así se reconoció, entre otros, por la prensa conservadora, liberal y de izquierdas de la época.

Las elecciones del 19 de noviembre 1933

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Alejandro Lerroux en un mitin en 1933. Fuente: historiasiglo20.org

La ruptura de la alianza republicano – socialista, hizo que las elecciones que tenían que celebrarse más adelante, se celebraran para mediados de noviembre de 1933. Esta convocatoria presentó varias novedades entre las que podemos destacar una nueva ley electoral (ya sintetizada anteriormente) y el sufragio universal masculino y femenino (este último debido a la iniciativa de personas como Clara Campoamor y que se consiguió aprobar tras unos debates muy intensos en el parlamento, en parte porque algunos diputados de la izquierda y muchos de la derecha, se oponían a concederlo). La realidad social y política también era diferente. Los partidos de izquierda no se presentaron esta vez en coalición, cosa que sí hizo la derecha. Los conservadores españoles se agruparon en torno a las figuras de Alejandro Lerroux (Partido Radical, PR) y José María Gil Robles, que había fundado la Confederación Española de las Derechas Autónomas (CEDA) en febrero de 1933,  partido muy influenciado por los postulados del catolicismo político y con presencia en el mundo rural. Como novedad, y en imitación de otros países europeos, también a estas elecciones se presentó un partido de corte fascista, Falange.

Las elecciones de noviembre de 1933 se saldaron con un triunfo para la coalición conservadora (recordemos que la ley electoral republicana favorecía las coaliciones, lo cual explicaría como el PSOE con 1’5 millones de votos obtuvo 58 diputados y los radicales que iban en coalición con la CEDA, 104 con 0’8 millones de votos) y una caída en votos para los partidos de izquierda que en parte se puede explicar con el abstencionismo anarquista y otros sindicatos como la UGT. En estas elecciones votó el 64’94% del censo (unos 13 millones de personas). Las provincias de Ciudad Real, Gipuzkoa, Palencia y Navarra fue donde más participación hubo, con un 82’30%, 81,82%, 81’08% y 80’45%, respectivamente. Cádiz (35’01%), Ceuta (38’35%), Melilla (41’22%) y Sevilla (50%) fue donde menos se votó. Hubo denuncias por fraude en Badajoz, Córdoba y Málaga, pero aunque fue comprobado éste no fue importante y no influyó en los resultados, las elecciones fueron bastante limpias. La campaña electoral duró 40 días, y, al igual que en otros países europeos se dieron actos que violencia política en los que hubo 27 víctimas, aunque la cifra puede cambiar a espera de investigaciones más definitivas.

Tras la celebración de una 1ª y 2ª vuelta en algunos puntos del país, las elecciones dieron lugar a un parlamento en el que hasta 21 grupos políticos tenían presencia de un total de 472 diputados (no existía el Senado como ahora). La CEDA consiguió 115 diputados (se alió con quien fuera con tal de obtener representación), los radicales consiguieron 104, 58 el PSOE, 36 los agrarios, 24 la Lliga Catalana, 21 los tradicionalistas, 18 ERC, 16 Renovación Española, 16 los independientes de derecha (entre ellos 2 de Falange), 12 el PNV, 10 los liberales-demócratas y 1 el PCE. El resto se repartieron entre socialistas independientes, federales, etc. Alejandro Lerroux se hizo cargo del gobierno con el objetivo de limitar las reformas políticas, sociales y económicas del anterior gobierno. Sin embargo, las presiones de Gil que quería entrar en el gobierno y frenar en seco e instaurar un modelo de Estado corporativo como la Italia de Mussolini o el Portugal de Salazar, provocaron inestabilidad en este período. En su ideario, no dudó en criticar duramente a los miembros conservadores más moderados del gobierno que él mismo apoyaba y de hacerles dimitir. Consiguió brevemente ser ministro de la Guerra (como se llamaba Defensa entonces), pero entre noviembre de 1933 y febrero de 1936 hubo 12 gobiernos diferentes (media de duración de 3 meses) y con 5 diferentes Primeros Ministros.

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Fotografía de unas mujeres votando en 1933. Fuente: mujeresenred.net

Las elecciones del 16 de febrero de 1936

Colas para votar en Badajoz en las elecciones de 1936. Fernando Garrorena Arcas. eldiario.es

Colas para votar en Badajoz en las elecciones de 1936. Fuente: Fernando Garrorena Arcas y eldiario.es

A las elecciones de este año se llegó en un momento de gran desgaste para la coalición conservadora que estaba en el poder por diversos factores. Por un lado, los radicales de Lerroux estaban muy divididos y desacreditados por sus luchas internas y los casos de corrupción de financiación irregular y sobornos como Tayà – Nombela o el de Strauss – Perle, que afectaron a miembros destacados de su partido (incluso al propio hijo adoptivo de Lerroux). Por su parte, había mucha desconfianza hacia la figura de Gil Robles, ya que se sospechaba que había sondeado a militares para que realizaran un golpe de Estado para evitar perder el poder (cosa que hizo en diciembre de 1935). Como consecuencia de ello, los partidos de derecha se presentaron divididos, aunque llegaron a acuerdos electorales en algunas provincias con liberales, centristas o nacionalistas. Manuel Portela Valladares, con el acuerdo de Alcalá Zamora, disolvió el parlamento y convocó elecciones para el mes siguiente. Al mismo tiempo, los partidos de izquierda se estaban reorganizando para reeditar la coalición que le había dado el triunfo electoral cinco años antes. A iniciativa de Manuel Azaña (Izquierda Republicana, IR), Indalecio Prieto (PSOE) y Diego Martínez Barrio (Unión Republicana, UR), se llegó a un acuerdo (al que se opusieron algunos como Largo Caballero) el 15 de enero de 1936. Esta alianza incluyó a socialistas, republicanos de izquierda, comunistas (que ocuparon siempre los últimos puestos de las papeletas) y el Partido Sindicalista de Ángel Pestaña (había sido expulsado de la CNT y fundó su propio partido). Esta alianza, que se llamó Frente Popular no fue algo exclusivo de España, se dio también en otros países europeos como Francia.

En esta ocasión la ley electoral otorgó la victoria a la alianza de partidos de izquierda en las que votó el 72’90 % del censo. Sevilla (97’40%), Málaga provincia (93’40%), Valencia ciudad (86’80%) y Zaragoza ciudad (85’70%) fueron las circunscripciones con más alta participación. Málaga ciudad, Tenerife, Ceuta y Pontevedra, donde menos hubo, con una participación del 55%, 56’90%, 57’90% y 58’60%, respectivamente. Al igual que en las elecciones anteriores también hubo denuncias por fraude (Galicia, Cáceres), pero tampoco fueron decisivas para influir en el resultado. El propio Alcalá Zamora en sus diarios reconoció que las elecciones fueron bastante limpias. En esta ocasión, la campaña electoral duró 47 días y tristemente se produjeron 28 víctimas (aquí es posible que la cifra también varíe, ya que algunas de ellas se produjeron como en 1933 en conflictos sociolaborales ajenos a la política). A pesar de estos incidentes, el día de las votaciones no hubo incidentes fuertes salvo enfrentamientos verbales y alguna que otra pelea.

Tras la celebración de una 1ª y 2ª vuelta en algunos distritos electorales del país entre febrero y mayo, las elecciones dieron lugar al siguiente parlamento. Sobre un total de 473 diputados el Frente Popular consiguió 263 diputados. El PSOE consiguió 99, 88 obtuvo la CEDA, 87 Izquierda Republicana (el partido de Azaña), 38 tuvo UR, ERC y aliados consiguieron 37, 17 el PCE, 12 la Lliga Catalana, 11 los agrarios, 10 el PNV, otros 10 los tradicionalistas, el partido de Lerroux se hundió y consiguió sólo 5 (él mismo ni siquiera salió elegido). El resto se los repartieron entre otros partidos republicanos de derecha e izquierda. Falange no llegó a los 46.000 votos, apenas el 0’5% de los votos emitidos. Los resultados que daban la victoria al Frente Popular se empezaron a saber en la tarde-noche de ese mismo día y se terminaron de confirmar el 20. Como en convocatorias anteriores, los resultados de publicaron de forma oficial por las distintas Juntas Electorales, los distintos BOP (Boletín Oficial de la Provincia) y por la prensa regional y nacional de la época. Mientras esto se sabía, Portela Valladares dimitió y Alcalá Zamora nombró a Azaña como nuevo Primer Ministro. Ante el temor del triunfo de la izquierda parece ser que tanto Gil Robles como algunos militares (Franco, Fanjul, Varela y Goded), tantearon cada uno por su lado la posibilidad de un golpe militar, cosa que rechazaron de plano el propio Portela Valladares así como los jefes de la Guardia Civil (Pozas) y de la Policía (Núñez de Prado). En el nuevo gobierno solo hubo ministros de partidos republicanos (no hubo socialistas) porque así se firmó en el acuerdo de enero.

Las elecciones de febrero de 1936 fueron las últimas que pudieron celebrarse de forma libre y democrática hasta junio de 1977, cuando se reinstauró la democracia en España. La dictadura prohibió los partidos políticos y la celebración de comicios. Durante dicho régimen, se desplegó una gran actividad destinada a justificar el golpe de Estado del 18 de julio. Las investigaciones demuestran que hubo una trama golpista desde fechas muy anteriores. Por ej: contactos de los golpistas con fascistas italianos desde meses antes. Franco y Serrano Súñer llegaron a crear una comisión que buscaba criminalizar la experiencia democrática republicana y de paso, dulcificar el papel de la dictadura, con el objetivo de justificar su golpe y la represión posterior. Durante los 36 años que duró este régimen, no dejaron que nadie les replicara (al menos en nuestro país). Con la vuelta de la democracia, y en mi opinión, creo que hay varios autores han continuado con esta tendencia (consecuencia de una transición no tan modélica). Sin embargo, existe un consenso generalizado que incluye a una amplia gama de historiadores como el recientemente fallecido Hugh Thomas y a otros José Luis Martín Ramos, Julián Casanova, Francisco Espinosa Maestre, Edward Malefakis, Rafael Abella, Julio Aróstegui, Javier Tusell, Ángel Luis López Villaverde, Paul Preston, Josep Fontana, Ian Gibson, Edward Hallett Carr, Juan Pablo Fusi, Carlos Seco Serrano, Santos Juliá, Manuel Tuñón de Lara, Ángel Viñas, etc., que demuestran que si bien hubo algunas irregularidades (algo que ya se sabía desde hace tiempo), éstas no fueron tan importantes como cambiar los resultados y admiten que la victoria electoral de la victoria de la izquierda fue de forma limpia. Hay que reconocer una cosa, las primeras elecciones democráticas que se celebraron en España, tuvieron lugar durante la II República.

Un grupo de trabajadores celebra el triunfo del Frente Popular en las elecciones de 1936. EFE elpais

Un grupo de trabajadores celebra el triunfo del Frente Popular en las elecciones de 1936. Fuente: EFE y elpais.com

Bibliografía:

-Javier Tusell “Las elecciones del Frente Popular en España” (2 vols) Cuadernos para el diálogo, Madrid 1971

–                      “Las elecciones del Frente Popular “ H16 (págs. 39-49), núm 10, 1977

–                      “La experiencia democrática republicana (1931-1939)”

-Javier Tusell y otros “Las Constituyentes de 1931” Revista de Derecho Político, núm 12, invierno 1981-1982

-Eduardo González Calleja “La violencia política y la democracia republicana” Historia Nova, núm 1, 1998-2000

-Julián Casanova & Carlos Gil Andrés “Historia de España en el siglo XX” Ariel, Barcelona 2009

-Paul Preston y Josep Fontana, en Ángel Viñas (ed.) “En el combate por la Historia” Pasado y Presente, Barcelona 2012

-Julio Gil Pecharromán “La II República” Historia16/Temas de Hoy, Madrid 1996

-Manuel Tuñón de Lara “La II República” Cuadernos de Historia16, núm 1, Madrid 1995

-Eduardo Ros “Las elecciones del Frente Popular” Universitat de València/CSIC (2015)

-Carmen Ortega “Participación y abstención electoral” UGR, Granada 2005

-Artículos de periódico y webs: Wikipedia, Julián Casanova y Rafael Arias Salgado (elpais.com), Ángel Luis López Villaverde y Ricardo Robledo (ctxt.es), José Luis Martín Ramos (espai-marx.net y publico.es), Francisco Espinosa Maestro y Carlos Hernández (eldiario.es), Javier Dale (lavanguardia.com), Eduardo Montagut (nuevatribuna.es), congreso.es, Euskadi.eus, Vicenç Navarro (vnavarro.org)

La exhumación del dictador del valle de los caídos/ The exhumation of Franco from the valley of the fallen.

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Imagen que muestra la mala conservación de algunos restos en el valle de los caídos. Fuente: cadenaser.com

In today’s post I’m going to speak about the exhumation of Franco’s remains from his tomb in the valley of the fallen, a gigantic mausoleum in the north of Madrid. I think that the remains of the dictator should be exhumed and given to his family and that the dictatorship’s propaganda must be removed. A real historic explanation is necessary because Spain now is a democracy again. In other countries where there were dictatorships (Italy, Portugal, Argentina, Chile) the remains of the dictators were removed and nothing bad happened. In addition, in that place there are the remains of 30,000 Spanish republicans who were buried there without the authorisation of their families, so those remains should be given to the families to be buried in a grave with their other relatives.

En la entrada de hoy, voy a hablar de la exhumación de los restos de Franco de su tumba en el valle de los caídos, un mausoleo gigante al norte de Madrid. Creo que los restos del dictador deben ser sacados de ahí y entregados a sus familiares. La propaganda de la dictadura que hay allí debe ser quitada, siendo necesaria una explicación verdaderamente histórica de lo que fue ese lugar, ya que España es ahora otra vez una democracia. En otros países que también han tenido dictaduras (Italia, Portugal, Argentina, Chile) se han sacado los restos de esos dictadores y no ha pasado nada. Además, en ese lugar están los restos de 30.000 republicanos españoles que fueron enterrados allí sin permiso de sus familias, por lo que esos restos también deber ser sacados de allí y entregados a ellos para que los entierren en una tumba con otros miembros de dichas familias.

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Otra imagen que muestra el lamentable estado de algunas de las víctimas republicanas en el mausoleo del valle de los caídos. Fuente: cadenaser.com

El pasado jueves, el Congreso de los Diputados español votó a favor y por una inmensa mayoría (PP y ERC se abstuvieron) de exhumar los restos del dictador del valle de los caídos y trasladarlos a otro sitio. Aunque se trata de una Proposición No de Ley que no tiene carácter vinculante, creo que es una buena noticia. Más adelante voy a dar mis motivos, pero por ahora, voy a dar una breve síntesis histórica sobre ese lugar y ponernos en contexto.

A principios de abril de 1940 en Madrid, y tras un desfile militar para celebrar el primer aniversario de su triunfo en la guerra, el dictador Francisco Franco expuso su idea de hacerse construir un gran mausoleo. Fue en un acto en el que se encontraban los embajadores de Italia y Alemania, la cúpula del ejército que había dado el golpe contra la República Española, así como los principales cargos de Falange y otros miembros destacados de la oligarquía de la dictadura.

Las obras empezarían poco tiempo después en un paraje llamado Cuelgamuros, en plena sierra de Madrid y duraron hasta 1958. En dicho lugar, que tuvo consideración como campo de concentración, realizaron trabajos forzados más de 20.000 presos políticos. Se produjeron muertes debido a las malas condiciones de trabajo y a la penosa alimentación de quienes estaban condenados a estar allí. Las fugas fueron raras pero las hubo, como la del historiador Sánchez Albornoz en 1948. El dictador entre otras cosas, consideraba el lugar como un elemento esencial de propaganda de su régimen, y para ello se tanteó a familias de simpatizantes para que enterrasen los restos de sus fallecidos en dicho sitio. Sin embargo, muchos de ellos se negaron (como fue el caso de aquellos que fueron represaliados en Paracuellos), por lo que, decidieron exhumar a víctimas republicanas que estaban en cementerios y fosas comunes y trasladarlas allí. Sobra decir que la exhumación de estos republicanos españoles se hizo sin pedir permiso ninguno a sus familias, lo que les supuso una desagradable sorpresa al cabo de los años, ya que no sabían que habían sido llevados hasta allí, como ha sido el caso de los Lapeña (asesorados por el abogado Eduardo Ranz), los Pinyol o los Gil. Se cree que hay cerca de 30.000 personas enterradas allí, la mayoría sin autorización de sus familiares.

Tras el retorno de la democracia a España, tanto el valle de los caídos como la Memoria Histórica permanecieron en un segundo plano y ninguno de los gobiernos quiso tratar ambos temas. Hubo que esperar al cambio de milenio para que surgiera un debate en la sociedad española sobre qué hacer con los restos del dictador o con el lugar en sí mismo. Importante ha sido ver qué han hecho otros países con los dictadores que han tenido a lo largo de su historia, de todos ellos, de todos los que son actualmente democracias (Alemania, Italia, Portugal, Chile, Argentina, etc.) no hay ninguno que mantenga una tumba como la que hay al norte de la ciudad de Madrid, absolutamente ninguno. Tan sólo Corea del Norte mantiene un mausoleo gigantesco en honor a quien fundó su Estado.

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Una imagen durante la construcción del valle de los caídos. Fuente: eldiario.es

Mi opinión sobre lo que se debería hacer, va en relación con lo que han expresado hasta el día de hoy la mayor parte de historiadores tanto españoles como europeos que han investigado nuestra historia más reciente.

En primer lugar, hay que sacar los restos de Franco y Primo de Ribera del valle de los caídos y entregárselos a sus familias, para que los sepulten en las tumbas familiares (tal y como ha pasado por ejemplo, en algunos de los países que he mencionado más arriba, y no ha pasado nada).

En segundo lugar, hay que eliminar los aspectos propagandísticos de la dictadura con los que se construyó este mausoleo. La dictadura de Franco fue un régimen en el que se violaban los derechos humanos de forma continuada, cosa que hay que explicar en caso que este mausoleo se mantenga abierto al público (también evitar el blanqueamiento o la dulcificación de lo que fue dicho régimen, para lo cual hay que explicar la historia mejor de lo que se ha hecho tradicionalmente).

En tercer lugar hay que desacralizar dicha tumba. No hay que olvidar que la cúpula de la Iglesia católica fue partidaria de Franco y uno de los pilares de su régimen (no se entiende la negativa de los monjes que viven allí a la exhumación de los restos de las víctimas del franquismo).

En cuarto lugar hay que evaluar su valor artístico, aunque, si nos atenemos a los criterios de Fernando Castro Flórez, el valle de los caídos, si bien por su estilo se le relaciona con el de los fascismos europeos, no tiene mucho valor artístico.

Finalmente, hay que exhumar también a los restos de las víctimas republicanas que fueron llevados allí sin consentimiento de sus familias (en el caso que se pueda y lo deseen) y convertir al valle de los caídos en un lugar destinado verdaderamente a la Memoria Histórica. El historiador de la universidad de Zaragoza Julián Casanova, lo resumió muy bien hace unos días cuando en el portal anatomiadelahistoria.com dijo sobre el valle de los caídos que “Hay que desacralizarlo, convertirlo en un lugar de la memoria de los crímenes del franquismo, explicado con rigor y separado de cualquier acto de apología de la dictadura”.

Personalmente creo que los restos del dictador terminarán por ser exhumados más tarde o más temprano. Un país que presuma de ser democrático no puede mantener como tal un lugar como es el valle de los caídos tal y como está ahora, un lugar donde se hace apología de un régimen que cometió crímenes contra la humanidad,  donde se despreciaban los derechos humanos y que nació fruto de un golpe de Estado y una guerra contra un régimen democrático.

A modo de epílogo, incluyo un par de enlaces para quien quiera saber cómo funcionaba el sistema de los campos de concentración durante la dictadura y el sistema de trabajos forzados que existió durante la misma (hasta 1970), ya que como he dicho antes, fueron presos políticos los que construyeron el valle de los caídos dentro del sistema de trabajos forzosos que había. Para el tema de los campos os invito a consultar el siguiente enlace: https://blogdehistoriaderafa.wordpress.com/2014/09/29/los-campos-de-concentracion-de-la-dictadura-de-franco/

Y para saber cómo funcionaba el sistema de trabajos forzados podéis hacer clic en el siguiente enlace: https://blogdehistoriaderafa.wordpress.com/2014/10/12/el-patronato-de-la-redencion-de-penas-por-el-trabajo-y-los-trabajos-forzados-en-la-dictadura/

Bibliografía:

-Gutmaro Gómez Bravo “Venganza tras la victoria: la política represiva del franquismo 1939-1948” (pags 575-591) en Ángel Viñas (ed) “En el combate por la Historia”  Pasado y Presente, Barcelona 2012

-Julián Casanova y Carlos Gil Andrés “Historia de España en el siglo XX”  Ariel Historia, Madrid 2009

-Rafael Torres “Los esclavos de Franco” Oberón, Madrid 2000

-Artículos de periódico y webs: Julián Casanova (anatomiadelahistoria.com), Emilio Silva y Fernando Berlín (radiocable.com) Juan Miguel Baquero, Francisco Espinosa y Carlos Hernández (eldiario.es), Leonor Mayor Ortega (lavanguardia.com), Alejandro Torrús y María Serrano (publico.es), The Financial Times Magazine, buscameenelciclodelavida.com, Javier Gallego (carnecruda.es), Fernando Castro Flórez (lasexta.com), Alfonso Ojea (cadenaser.com), wikipedia

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Una vista general del valle de los caídos. Fuente: wikipedia

III Aniversario/ III Anniversary

Pues resulta que hace 3 años que empecé con este blog, y aquí sigue. He intentado hacerlo de tal forma que tenga la mayor regularidad posible pero a veces (por oposiciones) he tenido que dilatar las entradas.

El objetivo era y sigue siendo difunde aspectos del período democrático de la República Española, así como otros relacionados con el golpe, la guerra, la dictadura y luego, el retorno de la democracia a nuestro país. Los  temas que he elegido y que están en diversas entradas a lo largo del blog (como por ejemplo los campos de concentración o los bebés robados) son todavía a día de hoy poco conocidos o han sufrido el peso del olvido o de la propaganda de la dictadura. Sorprende que a la altura de 2017 haya países en Europa y América que sepan más sobre la historia del siglo XX español que muchos de nosotros ni utilizan la equidistancia para justificar los regímenes totalitarios de entreguerras. Yo personalmente he descubierto cosas que no sabía hasta que me puse a investigar.

Espero que con este blog haya conseguido la idea de difundir precisamente esos aspectos más desconocidos de nuestra historia.

A modo de resumen breve, incluyo una lista de algunos de los temas que he tratado a los largo de estos 3 años y que pongo aquí por si alguien busca información sobre alguno de dichos temas:

  • El voto en España y Clara Campoamor.
  • La proclamación de la II República.
  • La evolución política de la II República.
  • La política educativa de la República Española así como las Misiones Pedagógicas.
  • Los campos de concentración de la dictadura de Franco, los trabajos forzados y la política represiva de la dictadura.
  • Las afinidades del régimen dictatorial español con los de Italia y Alemania y como tras 1945, se intentó esconder esa relación que hubo.
  • Las aproximadamente 2.500 fosas comunes (en las que se cree que hay más de 100.000 desaparecidos).
  • Los exiliados republicanos españoles en los campos de refugiados del sur de Francia, así como su participación en los ejércitos aliados durante la II Guerra Mundial (especialmente en los ejércitos francés y soviético).
  • La nueve, los republicanos españoles que liberaron París.
  • Pequeñas biografías como Norman Bethune, Francisco Boix, Agustín Centelles, Amado Granell o Elisabeth Eidenbenz y La Maternidad de Elna
  • Los bebés robados por la dictadura (y los esfuerzos de estas víctimas de las adopciones ilegales con el abogado Enrique Vila Torres entre otros por buscar a sus familias).
  • Varios acontecimientos ocurridos en Andalucía: la batalla de Lopera, el asedio al santuario de la Virgen de la Cabeza, el asesinato de Lorca o el bombardeo de Jaén.
  • La invasión del valle de Arán en octubre de 1944.
  • La Desbandá de Málaga en febrero de 1937 y el bombardeo los refugiados sufrieron a manos de barcos sublevados.
  • En respuesta a personas que creen que no, es legar exhibir la bandera de la República (y aquí lo dice bien claro http://www.eldiario.es/politica/Banderasrepublicanas-Hernando_0_169383485.html).

Para el futuro, me gustaría tratar otros temas que no he podido tratar hasta ahora, y, si puede ser, me gustaría colgar traducidas algunas de las entradas que he puesto hasta ahora pero en inglés.

Finalmente, y como son cosas que se han hecho hace poco, me gustaría incluir en esta entrada unos links sobre temas que he tratado en el blog y que creo que pueden ser interesantes por su actualidad:

Un saludo y seguimos en contacto. Cualquier cosas me podéis contactar a través del blog o el correo electrónico rlinderuiz@hotmail.com

Today is the third anniversary of this blog. Thank you all for reading it and to everyone who has provided me with documents and materials to share with the world. Thanks also for all your comments. I look forward to writing future blog posts and hearing from you.

If you have any ideas for blog posts, please get in touch with me at rlinderuiz@hotmail.com or in comments (in this blog).

Thank you for your continued support and here’s to the next years.

La quema de libros durante la guerra civil y la dictadura/ Book-burning during the Spanish civil war and the dictatorship.

Imagen del suceso de la quema de libros en la plaza Zaharra de Tolosa, el 11 de agosto de 1936 diariovasco.com

Imagen de la quema de libros en Tolosa (Gipuzkoa), el 11 de agosto de 1936. Fuente: diariovasco.com

In the Spanish civil war and the dictatorship, Franco’s supporters burnt tens of thousands of books and documents because they thought that those books threatened their way of thinking. For the participants in the coup, people were patriots if they burnt books and it was seen as an act of support of the coup and the war against the democratic government of the Spanish Republic. This situation was similar to the book-burning undertaken in Germany during Hitler’s dictatorship. The francoists burnt all kind of books with very different excuses. The most frequent accusations were regarding the promotion of atheism and Judaism as well as the heresy against the Catholic faith and communism. When Germany and Italy were defeated after the Second World War and during the last years of Franco’s dictatorship, the regime destroyed photographs and documents showing book-burning. With the return of democracy in Spain, there has been great difficulty in investigating these crimes against culture due to those actions.

En la guerra civil y en momentos muy concretos durante la dictadura, los partidarios de Franco quemaron decenas de miles de libros y documentos con el objetivo de que no amenazaran su forma de pensar. Para los sublevados, era de patriotas participar en una quema de libros y un acto de apoyo a su golpe y la guerra contra el gobierno democrático de la República Española. Esta situación era similar a las quemas de libros que se hicieron en Alemania durante la dictadura de Hitler. Los sublevados quemaron libros de todo tipo con excusas muy diversas. Abundaron las acusaciones de promover el ateísmo, el judaísmo, la herejía contra la fe católica o el comunismo. Tras la derrota de Alemania e Italia en la II Guerra Mundial y en sus años finales, la dictadura destruyó fotografías y documentos que la implicaban en la quema de libros. Con el retorno de la democracia a España, esto ha tenido como consecuencia la gran dificultad de investigar estos crímenes contra la cultura.

A Manuel después de fusilado le quitaron y quemaron su biblioteca

Una foto de los hermanos Lapeña, A Manuel después de fusilado le quemaron su biblioteca. Fuente: eldiario.es

La quema de libros ha sido una constante a lo largo de la Historia Universal, y suele estar relacionada con guerras y el fanatismo político y religioso. Hay referencias a la destrucción y quema de documentos ya en la Antigua Mesopotamia, en Roma, Egipto (la biblioteca de Alejandría) y en la China del siglo III a.n.e. Las destrucciones tristemente más famosas antes del siglo XX fueron llevadas a cabo por la obra de la Inquisición en la Europa medieval y moderna (como la quema de libros andalusíes que organizó el cardenal Cisneros en 1500 en la plaza Bib-rambla en Granada). Hasta las quemas de libros organizadas por los militares sublevados tras el fallido golpe de Estado y luego durante la guerra civil y la dictadura, las más conocidas son las organizadas por los nazis en Alemania. Especialmente dramática fue la realizada el 10 de mayo de 1933 en la Bebelplatz o Plaza de la Ópera de Berlín, en la que ardieron decenas de miles de ejemplares. En nuestro país, las quemas de libros y documentos empezaron a los pocos días del fracaso del golpe de Estado, cuando ya se veía que la situación iba a derivar en una guerra. Fue un fenómeno bastante frecuente durante los tres años que duró la contienda y que también se produjo en varios momentos de la dictadura.

Las primeras quemas de libros se produjeron cuando la guerra civil llevaba pocas semanas. Como ya comenté en una entrada dedicada a la política educativa de la República Española (ver https://blogdehistoriaderafa.wordpress.com/2017/01/29/la-escuela-durante-la-ii-republica-espanola-school-during-the-ii-spanish-republic/) los sectores más ultraconservadores de la sociedad española de la época, recelaron de ella desde el primer momento. Desde su punto de vista, las reformas educativas republicanas pondrían en peligro unos valores que según esos sectores, eran los propios del país y por tanto, se opusieron a ellas. Al mismo tiempo, intentaron dificultar el reparto de libros y el material cultural de las Misiones Pedagógicas (MP). Las acusaciones para sabotear el reparto de libros y luego intentar destruirlos o censurarlos durante la guerra y la dictadura fueron muy variadas: que los libros tenían la culpa de la guerra, que eran antipatrióticos, heréticos a la moral católica, promotores de ideas extranjeras como el marxismo, la masonería o el ateísmo, del judaísmo, de ser “pornográficos” y de ser inmorales.

Un número importante de miembros de la Iglesia católica de la época (así como falangistas, el partido fascista que había aquí), participaron activamente en la destrucción de libros, por unos motivos muy parecidos a los que me he referido unas líneas más arriba. Pronto hubo ataques al mundo de los libros desde los sectores más ultraconservadores de la iglesia. Aquí van unos cuantos ejemplos. En noviembre de 1937, el entonces obispo de Palencia Manuel González publicó una pastoral en la que apoyaba la “desinfección cultural” que hacían los sublevados. El jesuita Constancio Eguía acusaba directamente a los libros de provocar la guerra, atacando especialmente a la literatura rusa en general, a los editores, los intelectuales y los obreros. El agustino Teodoro Rodríguez advertía sobre los peligros de los libros que no defendían una España católica e imperial. La posesión de “libros prohibidos” era también un pecado además de un delito a ojos de los sublevados. El propio Franco, en un discurso el 1 de octubre de 1936 decía que:

“España sufría desde muy lejos el daño de unas actividades de muy variada índole, entre los cuales no fue la menos perjudicial –hay que reconocerlo- la de una corriente de intelectualidad equivocada que, despreciando todo lo que significaba pensamiento verdaderamente nacional, tenía preferencias por todo cuanto de estrambótico se generaba en otros países; preferencias idiomáticas unas veces, regusto de literatura claudicante, emoción por las doctrinas soviéticas de un socialismo furioso, alteración de verdades de nuestra propia Historia que unos desahucian como país civilizado. Todo esto contribuyó a aniquilar en el pueblo español el sentido patriótico”.

La selección de libros para incautar y quemar fue de lo más variada. Se quemaron libros de autores antinazis, liberales, marxistas (Marx, Engels, Lenin, Trotsky), o de aquellos que eran acusados de ser socialistas o comunistas. También se destruyeron los de autores que habían mostrado simpatías por la República (el propio Azaña, Machado, Lorca, Juan Ramón Jiménez, Alberti o Miguel Hernández), nacionalistas (Sabino Arana), Lamartine, Freud, Voltaire, Lafontaine, Rousseau, Immanuel Kant, Stendhal, Sade, Goethe, Balzac, Ibsen, Azorín, etc. También fueron prohibidos casos concretos como el Carmen de Merimée, la mayor parte de Gabriel Miró, Pardo Bazán, Pérez Galdós (incluyendo algunos Episodios Nacionales), La Celestina (de Fernando de Rojas), Darwin, Thomas Mann, El Libro de Buen Amor (del Arcipreste de Hita), de autoras feministas, etc. Otra gran cantidad de libros serían prohibidos y no serían publicados hasta mucho tiempo después, en muchas ocasiones, con ediciones censuradas (como el caso de las aventuras de Celia, de Elena Fortún).

Las primeras destrucciones de libros empezaron en agosto de 1936, y solían suceder de la siguiente forma. Patrullas compuestas por falangistas (uno de sus líderes, Fernando García Montoto justificaba la quema de libros de forma abierta), guardias civiles sublevados (hubo muchos guardias civiles que fueron fieles a la República) y paisanos ultraderechistas llegaban a las localidades donde había triunfado el golpe y empezaban a buscar a aquellos vecinos que eran simpatizantes republicanos o de izquierda. Una vez localizados y detenidos, si se sabía que tenían libros, éstos eran requisados y amontonados en las plazas públicas donde eran quemados poco después en actos a los que la asistencia era obligada. Dicho de otra forma, la quema de libros se convirtió para los sublevados en un acto patriótico.

Para demostrar que se era un buen español, había que ir a ver como incendiaban esos libros. Algunos, como el maestro republicano Severiano Núñez (de Jaráiz de la Vega, Cáceres), intentó destruir algunos de sus ejemplares para evitar ser arrestado. Sin embargo, a los pocos días fue detenido y fusilado. Al minero onubense Pedro Masera (fusilado en febrero de 1938) también le incendiaron su biblioteca y a Manuel Lapeña, que fue denunciado por un cura y cuyos restos yacen en el valle de los caídos (los exhumaron sin permiso de la familia) también le quemaron su biblioteca. En Navarra, la biblioteca del abogado Enrique Astiz fue incendiada. En Madrid, la biblioteca personal de Juan Ramón Jiménez fue destruida por falangistas a los pocos días de la entrada de los sublevados en la capital. Maestros, editores y bibliotecarios fueron fusilados y sus bibliotecas destruida, como fue el caso del librero cordobés Rogelio Luque o la bibliotecaria gallega Juana Capdevielle, con el agravante además que estaba embarazada, fue ejecutada en agosto de 1936.

quema de libros por los sublevados en a coruna ago 1936. Manuel Rivas y google

Una imagen de la quema de libros hecha por los sublevados en A Coruña en agosto 1936. Fuente: Manuel Rivas y google

La primera gran quema pública de libros ocurrió en A Coruña en agosto de 1936. Más de 1.000 libros fueron quemados en varias hogueras en la dársena del puerto de dicha ciudad, frente al Club Naútico. Eran libros de autores como Blasco Ibáñez, Ortega y Gasset, Pio Baroja  o Miguel de Unamuno, junto a la biblioteca personal del diputado republicano Santiago Casares Quiroga (1884-1950), y a la del Centro de Estudios Sociales ‘Germinal’ de la ciudad coruñesa. El acto, presidido por un sacerdote apellidado Maseda (que hizo la selección de volúmenes a incendiar), fue recogido en el periódico El Ideal Gallego el 19 de agosto de 1936, decía que los libros se quemaron:

“A orillas del mar, para que el mar se lleve los restos de tanta podredumbre y de tanta miseria, la Falange está quemando montones de libros y folletos de criminal propaganda comunista y antiespañola y de repugnante literatura pornográfica”

En la ciudad de Córdoba en el verano de 1936, la quema de libros (así como la represión, hizo fusilamientos masivos diarios) estuvo dirigida por un teniente de la guardia civil llamado Bruno Ibáñez, que, en entrevistas concedidas a la edición sevillana del ABC el 26 de septiembre de 1936 y a El Defensor de Córdoba el 5 octubre, presumía de que sólo de una vez había destruido más de 5.400 libros. Al mismo tiempo que destruía todos esos volúmenes, el teniente Ibáñez programó un ciclo de películas religiosas y de documentales nazis en la ciudad.

En Sevilla, el militar sublevado Queipo de Llano publicó un bando el 4 de septiembre de 1936 y otro el 23 de diciembre de 1936, en el que acusaba a marxistas y judíos de la propagación de “ideas peligrosas” en los libros, por lo que ordenaba a sus patrullas el requisar libros, ya fueran de kioskos, de bibliotecas particulares y escuelas, luego purgarlos y ver qué libros se destruían y cuáles no. Se cree que libros incendiados fueron miles. Además impuso la censura previa y fuertes multas económicas a aquellos que escondieras libros prohibidos por los golpistas.

Otros lugares en los que hubo quema de libros en las plazas y otros espacios abiertos fueron la localidad de Tolosa (Gipuzkoa). El 11 de agosto de 1936 fueron quemados en la plaza Zaharra libros en euskera, de la biblioteca municipal, de imprentas como Ixkalópez-Mendizábal y de las escuelas. En la localidad cordobesa de El Carpio la biblioteca fue destruida cuando los sublevados tomaron el pueblo. En Peñaranda de Bracamante (Salamanca) ardió su biblioteca. En Mallorca se quemaron libros de las organizaciones políticas y sindicales. En Inca se incendiaron libros en catalán de las bibliotecas públicas. En Soria la destrucción hecha por la columna de Mola. En Badajoz se hicieron hogueras al poco de conquistar de la ciudad, y mientras se desataba una feroz represión, en las actuales Castilla y León, Navarra y La Rioja (pueblos como Redal, por ej.), los requetés tuvieron especial protagonismo en la destrucción y quema de libros. Libros donados por las MP fueron quemados por los sublevados tras el golpe (ver en el enlace del documental de la UNED, minuto 40). Como curiosidad, decir que en Navas de Madroño (Cáceres), los libros de las MP se escondieron tan bien en el colegio para que los sublevados no los quemaran, que no se encontraron de nuevo hasta 2007.

En Navas de Madroño (Cáceres), los libros de las MP se escondieron tan bien en el colegio para que los sublevados no los quemaran, que no se encontraron de nuevo hasta 2007. www.todopu

Una imagen de Navas de Madroño (Cáceres).Fuente:  www.todopueblos.com

Además de las bibliotecas de particulares, los golpistas prestaron especial atención a las de las escuelas, Centros Obreros (como el caso de la localidad coruñesa de El Ferrol) y universidades, que sufrieron la censura y purga de sus bibliotecas al mismo tiempo que se quemaban sus libros. La primera biblioteca universitaria purgada fue la de Valladolid en 1937 (miles de libros fueron quemados en varias hogueras) y en la de Santiago de Compostela pasó algo parecido, los libros del escritor Castelao (1886-1950) sufrieron un destino incierto. Los cargos nombrados por los franquistas, como Gonzalo Calamita para regir la universidad de Zaragoza, justificaban la quema de libros y la purga de las bibliotecas.

Desde casi el primer momento, los cargos “educativos” nombrados por los sublevados desarrollaron una planificación para dar apariencia legal al crimen cultural que estaban cometiendo (en la zona leal, también hubo destrucción, que no estaba organizada pero que obviamente tampoco defiendo).

Había un proceso común de incautación, selección, purga y destrucción de libros, archivos y documentos. Desde 1936–1937, se publicaron normativas para llevarlo a cabo, con comisiones en cada capital provincial y con el Servicio de Recuperación de Documentos (SRD), centrado en recobrar libros y documentos que pudieran servir con fines represivos (localizar a autores, editores y detenerlos). Hubo además Actas de Incautación, donde se indicaban como se incautaban, purgaban y quemaban libros. Lamentablemente, muchas de esas actas se destruyeron durante la dictadura para intentar esconder lo que se había hecho, aunque se han conservado las de Sésamo (León), Monforte de Lemos (Lugo) y Culleredo (A Coruña) y éstas han ayudado a los historiadores a investigar este fenómeno tan poco conocido de nuestra historia.

Con el triunfo del bando sublevado y el inicio de la dictadura, la política represiva hacia los libros continuó. Las quemas se extendieron a las provincias que habían sido leales a la República. En la provincia de Jaén se hicieron hogueras en las que se quemó prensa de organizaciones republicanas y de izquierda. En Valencia, Joaquín de Entrambasaguas ordenó la destrucción de unos 50.000 libros, muchos de ellos del poeta Miguel Hernández (1910-1942), sólo se salvaron un par de ejemplares que permitieron la reedición de su obra en 1981. En Barcelona, editoriales enteras fueron cerradas y fondos purgados. Además, el Ateneu Enciclopèdic Popular fue asaltado y los 6.000 volúmenes de su biblioteca fueron destruidos. La biblioteca de Pompeu Fabra fue quemada en una plaza pública de la localidad de Badalona.

En Madrid pasó algo parecido a Barcelona en lo referente a editoriales (se acusó a la Sociedad Española Librerías de ser projudía por sus relaciones con Hachette) y librerías, y la biblioteca de su ateneo fue destruida por falangistas. Especialmente trágica fue la quema de libros hecha en un antiguo huerto de la Universidad Central de Madrid (hoy la Complutense) el 30 de abril de 1939, durante la Feria del Libro de ese año. La quema fue organizada por el SEU y presidida por los falangistas David Jato y Antonio Luna, (catedrático de Derecho) que además se encargó de escoger los libros a destruir (se ha calculado en varios miles). Al acto, acudieron líderes de Falange, del SEU y algunos jerarcas de la dictadura. Fue noticia en el diario monárquico ABC y en el católico Ya, éste último publicó el 2 de mayo de 1939 que:

“el Sindicato Español Universitario celebró el domingo la Fiesta del Libro con un simbólico y ejemplar auto de fe. En el viejo huerto de la Universidad Central –huerto desolado y yermo por la incuria y la barbarie de tres años de oprobio y suciedad –se alzó una humilde tribuna, custodiada por dos grandes banderas victoriosas. Frente a ella, sobre la tierra reseca y áspera, un montón de libros torpes y envenenados (…) Y en torno a aquella podredumbre, cara a las banderas y a la palabra sabia de las Jerarquías, formaron las milicias universitarias, entre grupos de muchachas cuyos rostros y mantillas prendían en el conjunto viril y austero una suave flor de belleza y simpatía. Prendido el fuego al sucio montón de papeles, mientras las llamas subían al cielo con alegre y purificador chisporroteo, la juventud universitaria, brazo en alto, cantó con ardimiento y valentía el himno Cara al sol”.

Las quemas de libros y documentos no terminaron allí, si bien es cierto que estos fueron sus momentos más intentos. Se impuso una férrea censura (que hizo cosas ridículas como a Caperucita Roja llamarla Caperucita Azul y luego Encarnada) y se prohibieron muchos libros. Tras 1945, hubo quemas de fotografías, libros y documentos por parte de la dictadura que la implicaban en las quemas de los años previos, en su relación con Italia y Alemania, y, sobre todo, donde se mencionaba a colaboradores del régimen que intervinieron en su represión. Esto, una vez retornada la democracia  a España, ha perjudicado la labor investigadora de los historiadores. Por ejemplo, En Huelva en 1960, un funcionario llamado Arturo Carrasco escondió en su casa libros y documentos que iban a ser destruidos (documentos que eran clave para entender la represión del fascismo en esta provincia). Recientemente, y confirmando los rumores que había en Madrid, Barcelona y Navarra, el escritor Gregorio Morán y el historiador Emilio Majuelo han dicho que desde 1974 y después de fallecer el dictador, se quemaron libros, documentos que pertenecían al Movimiento Nacional (el partido único durante la dictadura) y archivos republicanos de los gobiernos civiles. Ambos autores llegaron a decir incluso que fue Martín Villa (entonces ministro de interior con el partido conservador UCD) el que dio la orden de quemar esos libros, aspecto que ha negado.

Como dije al principio, las quemas de libros han sido desgraciadamente una constante (hoy continúan en las guerras que hay en Irak o Afganistán) que han tenido consecuencias negativas, sobre todo culturales, a las sociedades que las han sufrido. Hagamos lo que esté en nuestras manos para que no vuelvan a repetirse.

Quema de libros en la Plaza de la Ópera en Berlín el 10 de mayo de 1933. wikipedia

Quema de libros en la Plaza de la Ópera en Berlín el 10 de mayo de 1933. Fuente: wikipedia

Bibliografía:

-Ángel Viñas (ed.) “En el combate por la Historia” Pasado y Presente, Barcelona 2012

-Ana Martínez Rus “Quemando libros, salvando almas” en Revista de Historia Contemporánea núm 38, pags 185-195, UCM, Madrid 2016

-Ana Martínez Rus “Expolios, hogueras, infiernos. La represión del libro (1936-1951)”

-José Andrés de Blas “La guerra civil española y el mundo del libro. Censura y represión cultural”

-AA. VV. “La Gran Represión. Los años de plomo del franquismo” Flor del Viento, Barcelona 2009

-Paul Preston “The Spanish Holocaust” Harper press, London 2013

-Antonio Checa Godoy “Historia de la prensa en Jaén” Diputación de Jaén, Jaén 2013

-Mariano Boza y  Miguel Sánchez “El martirio de libros” en Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios” núm 86-87, (2007)

-La novela (ficción) de Manuel Rivas “Los libros arden mal”, que recoge los eventos de la quema de libros que en agosto de 1936 hubo en A Coruña.

-Artículos de periódico y webs: Eliseo Fernández (memoria-antifranquista.com), José Andrés de Blas (represura.es), Wikipedia, lavanguardia.com, María Serrano (publico.es), Eduardo Montagut (foroporlamemoria.info), buscameenelciclodelavida.com, Josep Fontana (elpais.com), noticiasdenavarra.com, eitb.eus, diariovasco.com, noticiasdegipuzkoa.com, Raquel Ejerique (eldiario.es), rebelión.org, Francisco Vigueras (granadahoy.com), todolibroantiguo.es, Raquel Pico (unidadcivicaporlarepublica.es), Antonio Yelo (jotdown.es), canalextremadura.es

-El documental ‘Las misiones pedagógicas 1931-1936’  (UNED) en La 2 https://www.youtube.com/watch?v=QZMvF5cRXHQ

Biblioteca Nacional de Iraq quemada en 2003 - Lainformacion.com

Una foto de la Biblioteca Nacional de Iraq quemada en 2003 durante la primera etapa de la guerra. Fuente: Lainformacion.com

86º aniversario de la proclamación de la República Española/ 86th anniversary of the proclamation of the Spanish Republic

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Alegoría de la República Española. Fuente: artehistoria.com

Today is the 86th anniversary of the proclamation of the Spanish Republic and I’d like to take the opportunity to defend this period (1931–1939). This one was the first democratic period in Spanish history and was interrupted by the victory of Franco’s army in the civil war in 1939. I’ll also speak about how some politicians did not defend the idea of this republican democracy after the return of freedom to Spain and how some writers sought to (and some still do) delegitimise the Spanish Republic with the objective of minimising the crimes of the dictatorship. At the end of the article you can read (in Spanish) a judicial sentence that says it is legal to fly the Spanish Republican flag and there is link where you can listen to the Spanish national anthem during the Second Republic.

Hoy es el 86º aniversario de la proclamación de la República en nuestro país. Esta acción tuvo lugar tras la derrota de los candidatos monárquicos en unas elecciones locales que se convocaron para medir precisamente el apoyo al entonces rey Alfonso XIII. Dicha proclamación, tuvo lugar en medio de una gran euforia en la sociedad española. A lo largo del 14 de abril de 1931, hubo escenas en muchos pueblos y ciudades en las que la multitud se agrupaba en calles y plazas y daban vivas a la República. Se cantó el Himno de Riego y La Marsellesa. La República fue impulsada por parte de la izquierda, intelectuales, la masa obrera, las clases medias y la derecha liberal. Niceto Alcalá Zamora fue su primer presidente.

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La bandera de la República Española. Fuente: wikipedia

Desde muy pronto se enfrentó a problemas de tipo externo como la fortísima crisis económica de 1929 y el auge de los fascismos en Europa. También hubo problemas de tipo interno como la enorme influencia de la iglesia y del ejército, una agricultura pobre y poco productiva, una educación muy limitada o la excesiva centralización de la administración. Parte de la oligarquía española se opuso al programa reformista republicano (en economía por ejemplo, se tomaron medidas de influencia keynesiana) y dieron un golpe de Estado el 18 de julio de 1936 que, al fracasar en parte del país, derivó en una guerra civil con presencia internacional. La República duraría otros tres años, aunque debido a la situación bélica, la administración del Estado no pudo funcionar correctamente y en ocasiones se produjeron situaciones de desórdenes y abusos que no pudieron evitarse durante un tiempo.

Desde 1939, y a lo largo de los 36 años que duró la dictadura (hasta 1975), el bando vencedor en la guerra no dejó de realizar propaganda para justificar su golpe de Estado y la represión que vino después. Entre otras cosas, el régimen dictatorial español exageró hasta el extremo la tensión social que había en nuestro país en aquel momento (algo que pasaba también en otros países europeos durante estos años), aunque eso no tenía obligatoriamente que llevar a la guerra.

El enfrentamiento bélico vino porque existió una fuerte oposición al programa reformista republicano y al fallo del golpe en parte del país. Ello dividió a las fuerzas de seguridad y perjudicó a la autoridad estatal y gubernamental para mantener el orden (Julián Casanova y Carlos Gil Andrés). Ya durante las tres décadas y media que duró la dictadura, este régimen no dejó de insistir con la propaganda de su victoria en la guerra, y, echando la culpa a los republicanos (entre otros) de algo que habían hecho los que dieron el golpe. Se puede observar su propaganda no solo en los discursos que el dictador realizaba periódicamente en radio y televisión, sino también en los nombres de muchas calles o plazas, escuelas, hospitales, placas conmemorativas con sus “gestas”, la tergiversación y la distorsión que hicieron de la historia, etc. La actuación de la dictadura de Franco en este aspecto quiso deslegitimar en todo lo posible a la República en particular y la democracia en general y en justificar en la medida de lo posible su papel en el golpe y la guerra civil al mismo tiempo que trataba de minimizar o de ocultar sus crímenes (fosas comunes, campos de concentración, robo de bebés, quema de libros, etc.).

Tras el retorno de la democracia a España, no se produjo la reivindicación necesaria de la democracia republicana que se tuvo que haber hecho, desde mi punto de vista. A nivel internacional, la II República fue un referente en la lucha contra los fascismos y autores como Alberto Reig Tapia han criticado el olvido al que se sometió al período republicano español tras la vuelta de la democracia. Esta situación se habría producido con el motivo de favorecer un consenso durante la llamada Transición (inmodélica, en palabras de Vicenç Navarro). Sin embargo y en los últimos años, el no reivindicar a la legalidad democrática republicana ha traído como consecuencia la aparición de una serie de autores a los que se les suele denominar como neofranquistas (y que me disculpéis si no los nombro, no me gustaría darles una publicidad que no se merecen) y cuyo motor de actuación es seguir tergiversando la historia, deslegitimando a la democracia republicana y de blanquear o dulcificar el papel de la dictadura, con lo que así justificarían la dictadura. Para ello no dudan en cambiar la fecha de inicio del golpe o de la guerra, decir que los dos bandos eran iguales (el republicano era demócrata, el sublevado era un calco de los fascismos italiano y alemán), realizar acusaciones de fraude sobre las elecciones que se hicieron (con el objetivo de decir así que no eran válidas), o exagerar las protestas sociales que hubo, que a pesar de que fueron grandes y hubo víctimas, ello, como he mencionado antes, no justifica la guerra civil (este debate sobre si las protestas sociales justifican un golpe de Estado o una guerra en un país no existe en gran parte de Europa).

La República Española fue el primer período democrático de la historia de nuestro país y hay que reivindicarla. Frente a los autores anteriormente referidos, desde hace varias décadas hay historiadores tanto españoles como extranjeros que se han dedicado a investigar esta parte de la historia de España. La lista es larga, pero puedo citar a Manuel Tuñón de Lara, Hugh Thomas, Gabriel Jackson, Javier Tusell, Herbert Soutnworth, Helem Grahan, Julián Casanova, Jaume Muñoz Jofre, Carlos Gil Andrés, Ana María Martínez Rus, Alicia Alted, Ian Gibson, Evelyn Mesquida, Paul Preston, Ángel Viñas, etc.

No quisiera terminar esta entrada sin dejar de defender al período democrático republicano (las democracias son los regímenes representativos de toda la ciudadanía de un país) y su legado en la historia actual en nuestro país, como el voto femenino, las autonomías, o las políticas sociales que si bien en algunos aspectos empezaron a crearse en los primeros años del siglo XX, se empezaron a desarrollar en la República (aunque luego la dictadura quiso apropiarse de ellas). Al mismo tiempo adjunto un artículo de eldiario.es en el que se indica que es legal el mostrar en público la bandera tricolor ahora que hay nuevamente acciones por parte de algunas administraciones contra dicha bandera. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid dictó en 2003 sentencia favorable a raíz de un incidente que hubo en Torrelodones (Madrid) hace ya un tiempo, cuando el ayuntamiento conservador de dicha localidad quiso retirar la enseña española republicana. La sentencia se puede leer y descargar de aquí/You can read and download the aforementioned judicial sentence here: http://www.poderjudicial.es/search/doAction?action=contentpdf&databasematch=AN&reference=2578926&links=%221927/2002%22&optimize=20040327&publicinterface=true

El himno de la República Española puede escucharse en el siguiente enlace/The anthem of the Spanish Republic can be heard here:

Bibliografía:

-Julián Casanova y Carlos Gil Andrés “Historia de España en el siglo XX” Ariel Historia, Madrid 2009.

-Ángel Viñas (eds.) “En el combate por la Historia” Pasado y Presente, Barcelona 2012

-Alberto Reig Tapia “Anti – Moa. La subversión neofranquista de la Historia de España” Ediciones B, Barcelona 2006

-Video de youtube de lo que ocurrió en Madrid el 14 abril de 1931 con imágenes recogidas en una película que rescata imagen y sonido inédito del Gobierno provisional de la República Española https://www.youtube.com/watch?v=1vzCNPzFuo4

-Vicenç Navarro (vnavarro.org), wikipedia, artehistoria.com, eldiario.es http://www.eldiario.es/politica/Banderasrepublicanas-Hernando_0_169383485.html

Las Misiones Pedagógicas durante la República Española (1931-1939)/ The Educational Missions during the Spanish Republic (1931-1939).

Una imagen de las Misiones Pedagógicas llevadas a cabo en Las Alpujarras en 1934. Dos niños contemplan por primera vez la proyección de una película. cuartopoder.es

Una imagen de las Misiones Pedagógicas Dos niños contemplan por primera vez la proyección de una película en Las Alpujarras (1934). Fuente: cuartopoder.es

Today, I’m going to speak about the Educational Missions (Misiones Pedagógicas), a project of the Spanish Republic (1931-1939) to bring culture (music, cinema, art) to people who lived in distant, difficult-to-access places, and create libraries during those years. This project was created by the pedagogue Manuel Bartolomé Cossío and was especially active between 1931 and 1934. In spite of bringing culture to these places being a good idea, as some people were illiterate and there weren’t enough schools, some people were against this project. After the coup and during the war, the project was adapted to the new situation and then cancelled by the dictatorship. The volunteers who worked on this project were forced into exile, expelled from their jobs or even executed.

Hoy, voy a hablar sobre las Misiones Pedagógicas (MP), un proyecto de la República Española (1931-1939) para llevar la cultura (música, cine, arte) y crear bibliotecas a personas que vivían en lugares distantes y de difícil acceso del país durante esos años. Estas MP fueron creadas por el pedagogo Manuel Bartolomé Cossío y fue especialmente activo entre 1931 y 1934. A pesar de que fue una buena idea llevar cultura a esos lugares y no había ni suficientes escuelas ni carreteras que llevasen a esos pueblos, había personas en contra de dicho proyecto. Después del golpe de Estado y durante la guerra, el proyecto fue adaptado a la situación existente y cancelado por la dictadura. Los voluntarios que trabajaron en las Misiones fueron forzados al exilio, expulsados de sus trabajos o incluso ejecutados.

Manuel Bartolomé Cossío, fotografiado por José Padró (1900-1931), hacia 1920. wikipeida

Manuel Bartolomé Cossío hacia 1920. Fuente: wikipedia

Las Misiones Pedagógicas (MP en adelante), estaban dentro del proyecto educativo de la República. Era tal la importancia que se le iba a dar a la Educación, que la Constitución española de 1931 le dedicó tres artículos, los números 48, 49 y 50. El Patronato de las Misiones Pedagógicas, organismo que regulaba el funcionamiento de este proyecto, nació mediante un decreto gubernamental el 29 de mayo de 1931, cuando el socialista Fernando de los Ríos (1879-1949) era ministro de Educación. El pedagogo e historiador del Arte Manuel Bartolomé Cossío (1857-1935) fue su primer presidente y Luis Álvarez Santullano (1879-1952), su primer secretario. Entre las principales influencias que podemos mencionar en la creación de las MP se pueden destacar:

  1. La filosofía de Karl Christian Krause (1781-1832). Este pensamiento, el krausismo, propugnaba el laicismo, la intervención de los Estados para garantizar el desarrollo de los individuos y la apuesta por la educación para cambiar a las sociedades.
  2. El movimiento intelectual del regeneracionismo y la obra de Joaquín Costa (1846-1911) que apostaba por reformar el país para sacarlo de su atraso.
  3. La figura de Francisco Giner de los Ríos (1839-1915) y la Institución Libre de Enseñanza (ILE), que apostaba por nuevas metodologías didácticas. Cossío, inspirador de las MP, había sido discípulo de Giner de los Ríos.

En cuanto a los objetivos por los que se crearon las MP estaban: el acercar la cultura a la población rural española (que tenía difícil acceso a ella), extender la alfabetización (había un analfabetismo del 32%), llevar los valores cívicos y democráticos al ambiente rural (Alejandro Tiana y Eugenio Otero), todavía muy influenciado en aspectos muy anticuados (Rodolfo Llopis decía que las ciudades eran republicanas pero el campo era muy tradicional) y mejorar la formación de los maestros y maestras. El 6 de agosto de 1931, se nombró a la Comisión Central  del Patronato de las Misiones Pedagógicas, cuyos miembros fueron los siguientes:

Presidente: Manuel Bartolomé Cossío

Vicepresidente: Domingo Barnés

Comisión Central: Rodolfo Llopis Ferrandiz, Marcelino Pascua y Martínez, Francisco Barnés Salinas, Antonio Machado Ruiz, Lucio Martínez Gil, Luis Bello Trompeta, Pedro Salinas y Serrano, Enrique Rioja Lo Bianco, Juan Uña Shartou, Óscar Esplá Triay, Ángel Llorca y García, José Ballester Gozalvo, Amparo Cebrián Villegas y Luisa Navarro y Margothi.

Secretario: Luis Álvarez Santullano

Un niño y una niña leyendo unos libros de la biblioteca de Misiones Pedagógicas, hacia 1932. expo

Un niño y una niña leyendo unos libros de la biblioteca de Misiones Pedagógicas (1932). Fuente: Catálogo de la exposición sobre las Misiones en 2006-2007

Un día después, el 7 de agosto, se publicó el decreto por el cual se creaban las bibliotecas en las escuelas. El 26 de noviembre se creó la Junta de Intercambio y Adquisición de libros, por la cual se creaban los medios para comprar y distribuir dichos libros a los colegios. El Patronato de las MP se instaló en locales del Museo Pedagógico (que durante los años de la República estaba en el Paseo de la Castellana, en Madrid), y mientras se le asignaba un presupuesto, tuvo acceso a un crédito de 300.000 pesetas de la época para empezar a funcionar. La idea era que un grupo de voluntarios en autobuses o camiones llevasen la cultura de la época (cine, arte, teatro, música y libros) a localidades en las que el acceso a la cultura era difícil. La primera MP a la que marcharon esos misioneros laicos fue a Ayllón (Segovia), entre el 16 y el 23 de diciembre de 1931. Entre estos voluntarios (hombres y mujeres, llegó a haber más de 500), había maestros, profesores, artistas, escritores, científicos, estudiantes, etc. Entre estos voluntarios podemos destacar a María Zambrano (que estuvo en las MP de Huesca, Cáceres y Cuenca), Alejandro Casona, Maruja Mallo, Rafael Dieste, Carmen Conde, Antonio Oliver, Federico García Lorca (que con su teatro ambulante La Barraca recorrió España entre 1932 y 1936), José Val de Omar (que hacía películas sobre las MP como el corto Estampas, ver bibliografía), María y Matilde Moliner, Cristóbal Simancas, Eduardo Martínez Torner, Luis Cernuda (que en la MP de Burgohondo, en Ávila, tuvo que ir en burro a los pueblos debido a lo impracticable del camino) o el poeta Miguel Hernández, que fue misionero en tres MP. En 1933 estuvo en las localidades de Cabo de Palos, Fuenteálamo y Zarcillo de Ramos. En 1935 estuvo por Salamanca y en marzo de 1936 estuvo en Puertollano, Mestanza, El Hoyo y Tamaral. En sus MP Miguel Hernández estuvo como recitador de poemas, bibliotecario y músico.

El material que constaba el Patronato de las Misiones Pedagógicas era muy amplio y diverso, y se organizaba de la siguiente forma:

Libros. Se creó un fondo de temas muy variados que se agrupaba para dos públicos diferentes, infantil y adulto. El primer grupo se inclinaba por las novelas de aventuras y por ediciones adaptadas de biografías y de los clásicos. Podemos hablar de autores como los hermanos Grimm, Andersen, Jonathan Swift, Samaniego, Jules Verne, etc. y biografías de Miguel Servet, Napoleón, Alejandro Magno, Stephenson, etc. Los adultos preferían novelas (Galdós, Zola, Cervantes, Dickens, Victor Hugo, Remarque), poesía y libros de divulgación histórica y científica. Además, y ya que las MP sólo se podían quedar unos días, se dejaban unas colecciones de libros que se añadían a la que ya hubiera, con lo que se completaba la biblioteca local o bien se creaba una nueva si no la había, y que quedaba a cargo del maestro o la maestra. Este sistema permitió la creación de unas 5.000 bibliotecas en todo el país. Oviedo, León, Pontevedra, Huesca, Soria y Salamanca fueron las provincias donde más bibliotecas se crearon. Destacaron personas como Tomás Navarro, Juan Vicens, Teresa Andrés y Agustín Millares. Antonio Machado y Matilde y María Moliner intervinieron en la selección de esos libros. Muchos de los libros donados por las MP fueron quemados por los sublevados tras el golpe del 18 de julio de 1936 (ver en el enlace del documental de la UNED, minuto 40).

Música. Se difundieron sobre todo músicas regionales (según la zona) y populares, con el añadido que muchas veces los misioneros hablaban con los habitantes del lugar para que les enseñasen nuevas canciones que se incorporaban al repertorio de futuras MP y así recuperar la cultura popular (Alejandro Tiana). Esto servía también para estrechar vínculos entre los lugareños y los misioneros. La música clásica incluyó autores como Mozart, Beethoven, Bach, Chopin, Haendel, Rossini, Puccini, Ravel, Albéniz, Falla, Esplá, Turina, etc. Al igual que con los libros, en este caso se dejaba una colección de discos y un gramófono marca Columbia para poder seguir escuchando música. Cuando la situación lo permitía, se creaban coros con los habitantes del lugar y se cantaban canciones típicas regionales.

Cine. Las proyecciones cinematográficas supusieron un gran impacto en las localidades donde se realizaban las MP, ya que para muchos de sus habitantes era la primera vez que veían una película y esperaban con gran entusiasmo las proyecciones, especialmente los niños, que preguntaban “cuando era el cine”. Se preferían las comedias (normalmente de Charlie Chaplin) y los dibujos animados. En cuanto a la temática aparte de las anteriores había de divulgación histórica, geográficas (misioneras como Carmen Caamaño recordaba en una entrevista en 2006 las caras de asombro cuando veían los enormes rascacielos de Nueva York), divulgación científica, asuntos agrícolas y sanitarios, etc. Las proyecciones de películas se hacían normalmente por la noche, por lo que muchas veces se llevan aparatos eléctricos para hacer dicha proyección, lo cual también impresionaba a los habitantes de algunos pueblos, ya que era también la primera vez que veían luz eléctrica.

Arte. Debido a la dificultad de moverse por una red de carreteras insuficiente, las MP llevaban reproducciones de cuadros (normalmente del Museo de El Prado). Estos cuadros se organizaban en dos colecciones de 14 que se colocaban en las escuelas de los pueblos o bien en una instalación provisional para que fueran visitados mientras uno de los misioneros hacía de guía artístico. El pintor Ramón Gaya (1910-2005) fue el encargado de realizar estas reproducciones. En el caso que no fuera posible llevar los cuadros por no haber una carretera en condiciones, los misioneros realizaban proyecciones de diapositivas en las que mostraban los cuadros. En cuanto a los autores, estaban Velázquez, Greco, Goya, Fra Angélico, Sánchez Coello, Vermer, Tiziano, Da Vinci, Rafael, Monet, Van Gogh, Murillo, Manet, Renoir, Cezanne, etc. Los niños  hacían las visitas en horario escolar y los adultos después de las faenas agrícolas. En ocasiones, se dejaban para los colegios y la biblioteca fotografías de los cuadros que se habían expuesto. La  primera exposición de cuadros fue en Barco de Ávila (Ávila), del 14 al 16 de octubre de 1932.

Teatro y guiñol. Las MP también sirvieron para que los habitantes de muchas zonas remotas descubrieran el teatro. El dramaturgo Alejandro Casona (1903-1965) se encargaba de realizar adaptaciones de las obras, normalmente de autores del Siglo de Oro español (Rueda, Lope de Vega, Cervantes, Calderón de la Barca). Como había limitaciones de diversos tipos (monetarias, de reparto, físicas), las representaciones se realizaban sobre un pequeño escenario de 6×4 metros que montaban los propios actores y actrices que (estudiantes en su mayoría. Escuelas y ayuntamientos hacían las veces de vestuario) participaban en la obra. Era una gran cantidad de material que tenían que transportar, por lo que no en todos los pueblos se podían hacer representaciones. Así la mayor parte de las representaciones fueron en pueblos de Madrid, Toledo, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Ávila y Segovia. La primera de ellas se hizo en Esquivel (Toledo) el 15 de mayo de 1932. Las de guiñol se hacían en lugares a los que no se podía acceder con vehículos. Los muñecos solían hacerlos los propios misioneros, que improvisaban también los argumentos de las obras. La primera obra de guiñol se hizo en la localidad coruñense de Malpica.

Representación de El juez de los divorcios, de Cervantes, en Mombeltrán (Ávila), 16 de febrero de 1932. publico

Representación de la obra de Cervantes El juez de los divorcios, en Mombeltrán (Ávila), 16 de febrero de 1932. Fuente: publico.es

Antes de la realización de cada MP se hacía un informe previo en el que se analizaba cada Misión de la forma más detallada posible. Ateniéndose a las necesidades de la población, se preparaba una programación u otra. Una vez se aprobaba el informe, se procedía a recopilar el material que se iba a llevar y a buscar a los voluntarios que iban a ir a los pueblos. Estos voluntarios eran al principio sólo hombres, pero poco a poco empezaron a incorporarse mujeres (La MP hecha en la localidad toledana de Navalón, en enero de 1932, fue la primera en la que hubo un número igual de mujeres que de hombres). Se avisaba a continuación a los ayuntamientos que se iba a ir allí y se procuraba buscar una localidad que estuviera en Fiestas. También que estuviera en una zona estratégica en la comarca para que asistiera la mayor cantidad posible de público. Cada MP comenzaba con este discurso de Manuel Bartolomé Cossío que se leía normalmente en las plazas de los pueblos:

“Es natural que queráis saber, antes de empezar, quiénes somos y a qué venimos. No tengáis miedo. No venimos pediros nada. Al contrario, venimos a daros de balde algunas cosas. Somos una escuela ambulante que quiere ir de pueblo en pueblo. Pero una escuela donde no hay libros de matrícula, donde no hay que aprender con lágrimas, donde no se pondrá a nadie de rodillas, donde no se necesita hacer novillos. Porque el Gobierno de la República, que nos envía, nos ha dicho que vengamos ante todo a las aldeas, a las más pobres, a las más escondidas, a las más abandonadas, y que vengamos a enseñaros algo, algo de lo que no sabéis por estar siempre tan solos”.

La programación no siempre era la misma, ya he comentado unas líneas más arriba que variaba según la zona (Por ejemplo: si era un pueblo de Andalucía, se ponía música regional andaluza y si era de Galicia, música gallega). Para mejorar la calidad de los docentes, se incluían cursos de formación para maestros. Un par de ejemplos de MP con cursos para docentes fueron la de San Martín de Valdeiglesias (Madrid) del 16 al 23 de diciembre de 1932 y la de Fuentepelayo (Segovia) del 22 al 29 de mayo de 1933. Especialmente emotiva para los voluntarios de las MP fue la misión de la comarca de Sanabria (Zamora), hecha en julio de 1934 y luego del 5 al 15 de octubre de ese mismo año. Era tal la situación de pobreza de sus habitantes (bocio, jóvenes envejecidos, mucha gente pidiendo limosna) que la MP profundizó un poco más aquí. Se arregló la escuela, se creó una cocina y un botiquín (que no había) y se repartieron semillas y abonos entre los campesinos.

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Anuncio en un periódico sobre la llegada de las Misiones Pedagógicas a Castro del Río (Córdoba) en 1935. Fuente: wikipedia.

La evolución política de la República también afectó a las MP. En los pueblos a los que se iba, los terratenientes y sacerdotes desconfiaban de estos grupos de hombres y mujeres que llevan películas y libros a sus habitantes. Algún clérigo llegó incluso a manifestar que le preocupaba que el campesinado que iba a estos eventos leyera libros que a él (el cura) no le gustaban o que incluso que los campesinos aprendieran a leer y a escribir. No era raro que los sectores más tradicionales recibieran a los misioneros al grito de “¡comunistas, comunistas!”. A nivel parlamentario, hubo una fuerte oposición de los diputados más conservadores al proyecto de las MP. José María Lamamié de Clairac y Andrés Amado, intentaron sin éxito la desaparición del presupuesto dedicado a las MP. El diputado carlista Romualdo de Toledo (que luego sería director de Primera Enseñanza con los sublevados en 1938) quiso hacer lo mismo. José Ibáñez Martín, que luego sería ministro de educación durante la dictadura de Franco entre 1939 y 1951 también se oponía a las MP utilizando argumentos clasistas y elitistas. De todas formas, con la subida al poder de la coalición conservadora tras las elecciones de noviembre de 1933, el partido de Gil Robles, la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) hizo lo posible para que el proyecto de las MP no funcionase. El historiador Américo Castro (1885-1972) llegó a calificar a este gobierno como “dinamiteros de la cultura”. Como no se atrevió a suprimirlo debido a que era un proyecto muy popular, el nuevo gobierno hizo los siguientes recortes (de hecho, el proyecto radiofónico no pudo hacerse):

Presupuesto del Patronato de Misiones Pedagógicas (en pesetas de la época)

300.000 (1931)

525.000 (1932)

700.000 (1933)

650.000 (1934)

400.000 (1935)

Presupuesto para bibliotecas (en pesetas de la época)

50.000 (1931)

100.000 (1932)

100.000 (1933)

50.000 (1934)

El diario Heraldo de Madrid publicó el 3 de septiembre de 1935 la siguiente reflexión de Manuel Bartolomé Cossío el día después de su fallecimiento:

“No comprendo por qué odian de esa manera a las Misiones. Las Misiones no hacen más que educar. Y a España la salvación ha de venirle por la educación”.

Tras la victoria de la coalición de izquierdas del Frente Popular en febrero de 1936, se quiso retomar nuevamente y con más medios el proyecto de las MP. Sin embargo, el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 y luego la guerra, afectaron mucho a este proyecto. Durante el verano, se siguieron haciendo MP con equipos de misioneros que no eran mayores de 3 o 4 personas. Con la continuación de la guerra, el proyecto cambió. Se siguió con el programa de libros y bibliotecas, al fundarse en abril de 1937 la Oficina de Adquisición de Libros y Cambio Internacional. Teresa Andrés Zamora (1907-1946), desempeñó un papel muy activo en este organismo. Otros misioneros, siguieron trabajando a través de la revista El Mono Azul.

Con el triunfo militar de los sublevados y el inicio de la dictadura, el proyecto de las MP fue cancelado definitivamente. Los voluntarios que participaron en este programa y que no pudieron marchar al exilio (donde continuaron su labor en países como Colombia, Cuba o Uruguay) fueron represaliados. A Cristóbal Simancas le obligaron a alistarse al ejército sublevado para no ser fusilado. Otros misioneros fueron ejecutados, como fue el caso de Rafael Dieste y Carmen Muñoz. Miles serían expulsados de la docencia. Los libros de las MP fueron censurados y quemados en grandes piras en las plazas de los pueblos o en patios de universidades, como la gran quema de libros que hubo en la Universidad Central de Madrid (hoy Complutense) en mayo de 1939. En Navas de Madroño (Cáceres), los libros de las MP se escondieron tan bien en el colegio para que los sublevados no los quemaran, que no se encontraron de nuevo hasta 2007.

La dictadura de Franco ocultó la labor de estos hombres y mujeres. Se silenció el trabajo de las Misiones Pedagógicas y todo lo relacionado con ellas. Hubo que esperar a que volviera la democracia a España para que volviera a conocer de nuevo este magno proyecto educativo y se empezara a reconocer a quienes participaron en él. Exposiciones como la celebrada en Madrid entre 2006 y 2007 sacaron de nuevo a la luz este proyecto educativo de la República. Desde entonces, han sido frecuentes las investigaciones (destacando las de Alejandro Tiana y Eugenio Otero) sobre las MP. Hay una gran cantidad de libros y de artículos publicados que hablan de este tema, así como documentales. Espero que esta entrada sirva para dar a conocer el proyecto de las MP  y su objetivo de acercar la cultura a la España de la época.

alejandro tiana portal.uned.es

El profesor de la UNED Alejandro Tiana, que ha investigado las Misiones Pedagógicas. Fuente: uned.es

Bibliografía:

-Ángel Viñas (ed.) “En el combate por la Historia” Pasado y Presente, Barcelona 2012

-Ana Martínez Rus “La República de los libros” en Revista Hispania Nova núm 11 (2013)

-Javier Gimeno Perelló “Esbozo de una utopía: Las Misiones Pedagógicas de la República Española (1931-1939), Revista F@ro, octubre 2010

-Ángela Caminero “Las Misiones Pedagógicas en la II República” Trabajo de Fin de Grado dirigido por Rafael Serrano, Univ. Valladolid, Valladolid

-Francisco Canes Garrido “Las Misiones Pedagógicas: educación y tiempo libre en la II República” en Rev. Complutense de Educación, Vol 4 147-168, UCM, Madrid 1993

-Alejandro Tiana “Las misiones pedagógicas” La Catarata, Madrid 2016

-Narciso de Gabriel “Alfabetización, semialfabetización y analfabetismo en España” UCM, Madrid (1997)

-Artículos de periódico y webs: Carmen Morán e Isabel Gallo (elpais.com), Wikipedia, Daniel Fernández Abella (ecorepublicano.es), Alejandro Torrús (publico.es), Miguel Nepomuceno (diariodeleon.es), portal.uned.es, buscameenelciclodelavida.com, Miguel Ángel Villena (laicismo.org), rtve.es, latribunadeciudadreal.es, elcomercio.es, ideal.es, Antonio Gómez (regmurcia.com), Victor Pliego (te-feccoo.es), Pep Sánchez (culturaenaccion.com), Eva Díaz (elmundo.es), canalextremadura.es

-Programa de radio ‘Documentos RNE’ sobre las Misiones Pedagógicas’ http://www.rtve.es/alacarta/audios/documentos-rne/documentos-rne-misiones-pedagogicas-segunda-republica-puente-entre-campo-ciudad-30-08-14/2635647/

-El documental ‘Misiones Pedagógicas 1934 – 1936. República española’.

https://www.youtube.com/watch?v=tYmfcvXqUBM

-El documental ‘Las misiones pedagógicas 1931-1936’ en La UNED en La 2 https://www.youtube.com/watch?v=QZMvF5cRXHQ

-El documental de José Val del Omar, Estampas (1932) sobre una de las Misiones Pedagógicas https://www.youtube.com/watch?v=yFn1U02qT20

La organización de la enseñanza durante la dictadura y el retorno de la democracia a España/ Teaching organization during the dictatorship and the return to democracy in Spain

Las constituciones de 1931 y de 1978, que recogían ambas el derecho a la Educación para todos. Fuente: wikipedia y eldiario.es

In today’s post I’m going to analyse how education in Spain was organised under Franco’s dictatorship and in the transition period after his death. During said regime, the Republican educational reforms, which were based on laicism, equality, free schooling and not segregating based on gender, were undone. Education during the dictatorship, in addition to having certain similarities with Italian and German fascism, was greatly influenced by nationalism and orthodox Catholicism and in which girls only played a secondary role. After the transition to democracy, the isolation of the previous period was overcome and innovations in pedagogy, already used in other parts of Europe, began to be incorporated into the Spanish education system. However, education in Spain is still lacking in some areas today, for example in investment, numbers of students per class, poor social consideration and teaching and educational policies and, above all, a cross-party agreement on education in order to make the sector more stable.

En la entrada de hoy haré una síntesis de cómo ha estado organizada la educación en España durante la dictadura de Franco y el retorno de la democracia tras la muerte del dictador. Durante dicho régimen, se suprimieron las reformas educativas republicanas en el sector educativo basadas en el laicismo, la igualdad, que hubiera una escuela gratuita o que hubiera niños y niñas en la misma aula. La educación de la dictadura, además de contar con ciertos paralelismos con los fascismos italiano y alemán, estuvo muy influenciada por un ultranacionalismo y una versión muy conservadora del catolicismo y que tenía un papel secundario para las niñas. Tras la vuelta de la democracia, se superó el aislamiento de la etapa anterior y empezaron a incorporarse al sistema educativo las innovaciones pedagógicas que se daban en el resto de Europa. Sin embargo, a día de hoy la educación todavía tiene algunas carencias, como la falta de inversiones, elevadas ratios, mejor consideración social y política del docente y del sistema educativo y sobre todo, un gran pacto por la educación que de estabilidad al sector.

foto centro escolar elmundo,es

Un centro escolar en la actualidad.Fuente: elmundo.es

Tras la victoria militar del bando sublevado en la guerra civil en 1939, el régimen dictatorial aplicó una serie de contrarreformas que también afectaron al sector educativo y que en la práctica supusieron una paralización de las reformas educativas republicanas (ver en el enlace https://blogdehistoriaderafa.wordpress.com/2017/01/29/la-escuela-durante-la-ii-republica-espanola-school-during-the-ii-spanish-republic/) junto con la existencia de un proceso de depuración y de represión de los docentes españoles y que abarcó tanto a Primaria, Secundaria y Universidad. Fueron miles los sancionados, exiliados, expulsados de la docencia y cientos los fusilados. La represión fue especialmente intensa hasta 1945, pero sus consecuencias duraron toda la dictadura. Especialmente intensa fue la represión contra las maestras. Además de la represión política, fueron castigadas también por ser mujeres. La idea que los sublevados tenían sobre las mujeres era muy tradicional, y chocaba con el ideal de mujer moderna que estaba surgiendo tanto en nuestro país como en el resto de Europa (ver el enlace https://blogdehistoriaderafa.wordpress.com/2017/02/21/los-maestros-represaliados-por-franco-durante-la-guerra-civil-y-la-dictadura-teacher-repression-during-the-civil-war-and-francos-dictatorship/).

Para una mejor comprensión, y siguiendo los planteamientos de Manuel de Puelles Benítez, voy a presentar la organización que la dictadura hizo de la Educación en tres etapas.

  1. Desde el golpe de estado hasta 1945.

Esta primera etapa estuvo condicionada por la paralización de las reformas educativas de la República Española. Se suprimió el laicismo, la educación en igualdad y se segregó a niños y niñas en clases diferentes. Bajo el protagonismo de José María Pemán y de los ministros Pedro Sainz Rodríguez (1938-1939) y José Ibáñez Martín (1939-1951) se inició un proceso de represión a maestros y maestras (2.500 sólo en Andalucía) cuyas consecuencias duraron toda la dictadura. Para paliar la insuficiencia de docentes, se convocaron lo que se llamaron “oposiciones patrióticas”, a las que únicamente podían presentarse exsoldados del ejército sublevado. Fue una etapa de gran protagonismo de Falange y de la Iglesia católica, a pesar de la rivalidad que tenían entre sí. Estos grupos impusieron una educación muy ideologizada influenciada por el fascismo italiano y alemán (una ley de 1938 recomendaba el estudio de sus idiomas) y basada en un ultranacionalismo españolista muy fuerte (con asignaturas como Historia del Imperio Español) y una visión muy conservadora de la religión, que además era obligatoria en la enseñanza. La presencia de José Talayero, Victor García, Alfonso Iniesta y otros pedagogos ultracatólicos fue muy habitual y en su revista de pedagogía se hallaban artículos de Giuseppe Bottai, ministro de educación de Mussolini. En el programa educativo se insistía mucho en la obediencia a la autoridad, ya que se buscaba una población sumisa. También se daba el culto a la personalidad del dictador, al que había que obedecer sin cuestionar. Para hacernos una idea de este plan, en el punto 23 del programa falangista se decía que en la Educación:

“la misión esencial del Estado, mediante una disciplina rigurosa de la educación, es conseguir un espíritu nacional fuerte y unido e instalar en el alma de las futuras generaciones la alegría y el orgullo de la Patria. Todos los hombres recibirán una educación premilitar que les prepare para el honor de incorporarse al Ejército nacional y popular de España”

En ciudades españolas como Madrid, Barcelona, A Coruña, Sevilla o Córdoba, y por influencia de ese fascismo italiano y alemán, hubo quemas de libros. Los libros de texto, éstos estaban sometidos a la censura y no se podían utilizar en clase a no ser que la comisión censora diera autorización. De este período fue una ley de Universidades (1943) que, entre otras cosas, obligaba a los catedráticos a jurar fidelidad al régimen y a tener en carnet del partido único (el Movimiento Nacional). En esta fase se promulgó también una ley de Primaria (1945) en la que seguía los postulados mencionados más arriba.

  1. Entre 1945 y 1957.

Con la derrota de las potencias del Eje en la II Guerra Mundial, la influencia de los fascismos en el sistema educativo de la dictadura tuvo que disimularse. Se inició pues un “lavado de cara” y el régimen de Franco intentó desvincularse de sus pasadas alianzas con Italia y Alemania. Falange perdió definitivamente la lucha que tenía contra la Iglesia y perdió su influencia en el sistema educativo. En esta etapa podemos destacar a Joaquín Ruiz Giménez (1913-2009), que fue ministro entre 1951 y 1956. La exaltación nacionalista siguió muy presente en asignaturas como Formación del Espíritu Nacional (FEN) y en el propio estudio de la Historia. Se alababan períodos como la Reconquista, la Conquista y colonización de América, se minimizaban los actos y las consecuencias de la Inquisición, y se arrojaba un poso de negatividad sobre la Ilustración, el liberalismo, y la etapa de la II República. Los métodos didácticos eran muy rígidos y poco eficientes educativo (había maestras como la sevillana Lola Velasco, que una entrevista en 2006 decía que aplicaba en sus clases lo aprendido de las reformas republicanas, que eran más efectivas). En cuanto a las leyes educativas, habría que mencionar a la de Formación Profesional (1949), que sustituyó las medidas aplicadas durante la dictadura de Primo de Rivera y la República. También se decretó una ley para Secundaria (1953), de carácter confesional y muy ideologizada.

El régimen dictatorial quiso imponer su visión de que para ser un buen español había que ser católico, y que una cosa no podía ser sin la otra. Esto trajo como consecuencia la marginación y la represión de quienes consideraban que se podía ser ciudadano de este país sin necesidad de confesar una religión determinada, o, ninguna. Para acceder a la enseñanza media había que hacer un examen o reválida y lo mismo para aquellos que querían estudiar Bachillerato. El paso de una etapa educativa a otra seguía siendo muy rígido y se mantenía el carácter elitista y clasista para el Bachillerato. Se continuó con la exaltación a la figura del dictador y un rol diferente hacia la niñas (ver ejemplo en comentarios), a las que se educaba en aspectos más relacionados con lo doméstico mientras que la de los niños iba más encaminada a lo laboral y lo profesional.

Como novedades de esta etapa, cabe decir que en 1951 se alcanzó el nivel de escolarización que había antes del golpe de Estado y la guerra (Riquer, 2010). No pudieron incorporarse más alumnos porque el número de escuelas resultaba todavía insuficiente. Este período se cerró con las huelgas que hubo en las universidades en 1956, que costaron detenciones a estudiantes, el cierre de facultades, la expulsión de varios docentes (Aranguren, Tierno Galván y García Calvo, entre otros) y el cese como ministro de Joaquín Ruiz Giménez, considerado como un blando por los sectores más duros de la dictadura (este hombre luego fue bastante crítico con el régimen y separó de él). Crecieron mucho las escuelas privadas, especialmente las vinculadas a la Iglesia católica.

Sede de la Universidad Central (Universidad Complutense) en la calle de San Bernardo, Madrid.

Uno de los edificios de la Universidad Complutense en Madrid, sede de las protestas contra la dictadura en 1956. Fuente: wikipedia

  1. Entre 1957 y 1975.

Lo más destacado de esta fase fue que la educación, estuvo bajo el control de tecnócratas vinculados al Opus Dei. El rígido Jesús Rubio (ministro entre 1956 y 1962), fue uno de sus miembros más destacados. Aunque se siguió la carga ideológica con el ultranacionalismo antes mencionado, la presencia más que destacada de la religión y el adoctrinamiento hacia la figura del dictador (en la asignatura de FEN había un tema llamado Lo antiespañol en la Historia, con posturas claramente antidemocráticas), hubo novedades.

A lo largo la década de 1960 se alcanzaron nuevamente los niveles de inversión  en Educación que había durante la República, en 1963 se lanzó un programa de alfabetización ya que el analfabetismo todavía era alto (13’74%, Narciso de Gabriel, 1997). Se mantuvo la censura en los libros de texto. En 1964 volvió a ser obligatoria la escolarización hasta los 14 años, si bien no se hizo efectiva del todo hasta años después. Existió una conflictividad abierta contra la dictadura, en 1968 se notó la influencia del mayo francés en las universidades españolas y en 1973 se dio una huelga de maestros por la mejora de sus condiciones (los salarios eran muy bajos) y exigiendo reformas democráticas.

Lo más destacado de este período fue que en 1970 se promulgó una nueva ley de educación que afectó a todos los niveles del sistema educativo del régimen. Fue a iniciativa del ministro José Luís Villar Palasí (1922-2012), que fue ministro entre 1968 y 1973 y que junto con su equipo, desarrolló la nueva ley que afectó tanto a los centros públicos como los privados. La ley se publicó una vez constatado el fracaso de la autarquía económica preferida por el dictador y sus colaboradores más cercanos, y, al ver que la economía estaba algo más integrada a nivel internacional (éstos llegaron a considerar la ley Palasí como “atea” y “liberal”, a pesar que la religión tenía un papel muy presente). Esto fue importante porque desde 1857 con la Ley Moyano no se había hecho en nuestro país una norma que afectase a toda la Educación. La II República tenía un proyecto educativo, pero no pudo aplicarse por el golpe de Estado de julio de 1936 y luego la guerra. En la nueva ley se creaban varias etapas. Estaba la Maternal que era de 2 a 4 años y no era obligatoria, la Preescolar iba de los 4 a 6 años y tampoco obligatoria, aunque se enseñaban las primeras letras, números y lecturas. A continuación estaba la primaria, que se llamaba EGB (Educación General Básica) que llegaba hasta los 14 años y se dividía en tres etapas, entre los 6-8 años, 8-11 y 11-14. Al terminar la EGB, el alumnado tenía dos vías para seguir sus estudios. Una de ellas era hacer Formación Profesional (FP), en dos etapas, Elemental y luego Superior o bien hacer tres años de Bachillerato y uno final llamado COU (Curso de Orientación Universitaria), tras el cual se hacía un examen llamado Selectividad que permitía el acceso a la universidad. Esta ley permitió la posibilidad de estudiar Secundaria y Universidad a distancia (INBAD y UNED, respectivamente) y definió que las diplomaturas se estudiasen en 3 cursos y las licenciaturas en 5.

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El historiador Francisco Morente Valero, que ha estudiado mucho la represión a los docentes españoles durante la dictadura. Fuente: elpais.com

El regreso de la democracia a España trajo consigo nuevas reformas en el ámbito educativo. Se había dejado atrás la dictadura, y, aunque se mantuvo la ley de 1970 durante algún tiempo hubo que hacerle algunos cambios para que fuera más acorde al régimen democrático del país y a su cada vez mayor integración con Europa (y que culminaría en 1986 con el ingreso en la CEE, hoy UE).

En 1980 se redactó un proyecto de ley educativa con el gobierno de centro derecha de Adolfo Suárez (UCD) pero no llegó a aplicarse. Hubo que esperar a 1983, para que un gobierno presidido entonces por Felipe González (PSOE) y con José María Maravall como ministro (entre 1982 y 1988), para promulgar una nueva ley educativa que reforzase la autonomía de las universidades (la idea de la autonomía universitaria surgió en la etapa final del régimen de Franco, pero ésta no se desarrolló ya que chocaba de frente con la propia estructura totalitaria de la dictadura).

Para primaria y secundaria se aprobó a principios de julio de 1985 la Ley para la Regulación del Derecho a la Educación, que mantenía EGB, BUP y COU pero adaptadas a la realidad de un Estado democrático en Europa. Como en la etapa republicana, se flexibilizó el paso de una etapa educativa a otra. Además, esta ley reguló los derechos y deberes del alumnado, profesorado, padres y madres. Aspecto éste que fue motivo de protestas en 1986 con protagonismo para el Sindicato de Estudiantes (SE). Este mismo gobierno presentó en 1990 y ya con Javier Solana en el ministerio (entre 1988 y 1992) la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE). Esta nueva norma traía varias novedades. La primera de ellas era que se potenciaba la FP. Sustituía la EGB por Primaria (hasta los 12 años), BUP por Secundaria (entre los 12 y 16) y Bachillerato (entre los 17 y 18). El estudio de la religión era voluntario y no contaba para nota, lo que ocasionó protestas de los sectores más religiosos y extendía la obligatoriedad de la educación hasta los 16. También se dieron reformas parciales en el estudio a distancia (ya fuera del INBAD o de la UNED).

En 2002, el gobierno conservador de José María Aznar (PP) presentó un nuevo proyecto educativo, que, no entró en vigor. En 2006, el nuevo ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE), presentó la LOE, que modificaba algunos aspectos de la LOGSE, que seguía en vigor. Al año siguiente, e inspirada por la Declaración de Bolonia (criticada porque se decía que estaba influida por el neoliberalismo) la LOMLOU, que adaptaba las reformas del anterior gobierno conservador en universidades a este proyecto educativo de la UE.

Y así llegamos a la LOMCE (2013), impulsada por el actual gobierno. Esta ley, que todavía no se ha desarrollado del todo, plantea algunos aspectos que generaron polémica desde el principio. Podemos mencionar que vuelve al tema de las reválidas que ya existían en el anterior régimen, presenta un enfoque más memorístico que analítico, reduce el peso de las humanidades, adelanta los itinerarios y extiende el estudio de la religión además de hacerla obligatoria. Desde varios colectivos de profesores y estudiantes (y otros partidos) se vio que en esta ley había retrocesos en algunos aspectos, por lo que desde entonces ha habido protestas de todo tipo. La falta de diálogo y las peculiares maneras del que era ministro entonces, tampoco ayudaron mucho a crear un clima de entendimiento. A día de hoy, sigue existiendo un rechazo amplio de muchos colectivos a esta ley, que exigen su retirada. De una forma cada vez más visible, hay sectores que exigen un gran pacto por la educación que promulgue una nueva ley y garantice que no haya modificaciones cada vez que haya cambio de gobierno.

Actualmente, el sistema educativo español presenta varias carencias. Ha sido uno de los sectores más afectados por la actual crisis económica, ya que el gasto en educación ha bajado desde que empezaron los recortes en 2008, siendo la educación pública la más afectada por ellos. Recortes que agravaron una situación en la que las inversiones en Educación tenían que haber sido más altas desde el principio. Otros problemas son el elevado fracaso escolar (que es casi el doble de la media UE), la masificación de las aulas, la falta de motivación de muchos docentes, falta de medios, etc. Problemas que habría de solucionar si queremos tener un buen sistema educativo formar eficazmente  a estudiantes de cara al futuro. Es obvio decir que un buen sistema educativo que prepare a su alumnado traerá muchos beneficios a la sociedad.

Bibliografía:

-Julián Casanova y Carlos Gil Andrés “Historia de España en el siglo XX”  Ariel Historia, Madrid 2009

-Borja de Riquer “La dictadura de Franco” Crítica, Barcelona 2010

-Antonio Viñao Frago “La educación en el franquismo” Educar em Revista, Curitiba, Brasil, núm 52 (19-35), ene-mar 2014

-Ana Martínez Rus “Expolios, hogueras, infiernos. La represión del libro (1936-1951)”

-Damián González Madrid “Educación y cultura franquista. Los años cuarenta” en María del Mar Pozo (dir) ‘La educación en CLM durante el s. XX” Biblioteca Añil, Ciudad Real 2007

Francisco Morente Valero “La depuración franquista del magisterio público” Revista de Historia del CSIC Hispania, núm 208, págs 661-688, 2001

-Francisco Morente Valero “Los fascismos europeos y la política educativa del franquismo” en revista Hist. Educ. núm 24 Págs 179-204, Universidad de Salamanca, Salamanca 2005

-Sara Ramos “Las maestras represaliadas por el gobierno franquista”

-Miguel Fernández “Educación e ideología en la España del siglo XX” Trabajo de Fin de Grado (Julián Casanova, dir), Universidad de Zaragoza, Zaragoza 2014

-Silvia Moratalla y Francisco Díaz “La Segunda Enseñanza desde la II República hasta la LOE” Revista ‘Ensayos’núm 23, págs 283-305 (2008)

-Manuel de Puelles Benítez “La política del libro escolar. Del franquismo a la restauración democrática” en “Historia ilustrada del libro escolar en España: de la posguerra a la reforma educativa”, Agustín Escolano (coord), págs 49-72 (1998)

-Narciso de Gabriel “Alfabetización, semialfabetización y analfabetismo en España” Universidad Complutense de Madrid (1997)

-Artículos de periódico y webs: Patricia Campelo, Alejandro Torrús y Carlos del Castillo (publico.es), Carmen Morán y Bonifacio de la Cuadra (elpais.com), Wikipedia, Joaquín Mayordomo y Carmen Morán (elpais.com), María Torres (buscameenelciclodelavida.com), Luis Villacañas, Nestor Cenizo y Carlos Hernández (eldiario.es), Vicenç Navarro (vnavarro.org), ub.edu, Francisco Vigueras (granadahoy.com), radiorecuperandolamemoria.com, Eduardo Montagut (nuevatribuna.es), elmundo.es, Adela Molina (cadenaser.com), rne.es (Documentos RNE – 1956. La Universidad desafía a Franco).