Acto mañana 11 de febrero en Sevilla

Si estás en Sevilla o cerca de ella, no dejes de acudir a este acto que se celebrará en los Jardines de Santa Cristina y que reivindicará a la II República Española, y, ya de paso, se reivindicará una república para nuestro país ante el descrédito de la monarquía actual y su incapacidad de ofrecer soluciones a la sociedad de hoy en día.

Saludos.

Dos charlas sobre Memoria Histórica y el proyecto republicano.

En la entrada de hoy, me gustaría colgar dos charlas relacionadas con el área de Memoria Histórica y la construcción de un nuevo proyecto republicano para nuestro país.

En la primera de ellas, Martina Velarde, Vicenç Navarro y Paco Gracia realizan un debate sobre el anteproyecto de la Ley de Memoria Democrática. Dicho anteproyecto tendrá su debate parlamentario en el parlamento español en los próximos meses.

En la siguiente charla, con una estructura similar a la anterior, Rafa Mayoral, Conchi Abellán y Diana Peinado. Ellos exponen en poco más de una hora, la importancia de construcción un proyecto republicano de cara al futuro (con el desgaste que tiene actualmente la monarquía española, es importante tener un proyecto que sirva como alternativa).

Este es el enlace:

Las dos charlas se han realizado gracias a la colaboración de la Escuela Popular Paulo Freire (podéis acceder a la web de esta institución aquí: https://escuelafreire.instituto25m.info/)

Un saludo a todo el mundo y hasta la siguiente entrada.

UNA PUERTA PARA LA MEMORIA: PARADOR HOSTAL DE SAN MARCOS DE LEÓN

Puedes firmar el manifiesto en este enlace:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSelKM2INbFcsnSZzWyjSiNDkgmlqqNXh8z3fHYu6C3onNCRNw/viewform

Consideramos un deber de responsabilidad civil el de recordar a las víctimas inocentes de la barbarie y los crímenes de lesa humanidad en aquellos espacios donde sucedieron hechos execrables y atentatorios contra la dignidad humana.

Estimaríamos como un menosprecio a la memoria ética de la ciudadanía el intento de tratar como mero suceso episódico la utilización, tras el 18 de julio de 1936, del edificio que hoy es Hostal de San Marcos, instalando la tortura y el asesinato, mediasen o no las sacas del amanecer hacia otros lugares, de miles de demócratas españoles.

Creemos que tan significativos sucesos históricos no pueden continuar siendo invisibilizados.

Con una voluntad que mantendríamos en términos más rigurosos, pedimos que se emplace de forma inmediata, en debida reparación a cuantas personas padecieron las trágicas consecuencias del autoritarismo, un memorial que conmemore, en permanente y público reconocimiento, a quienes allí padecieron la violación irreversible de los más elementales Derechos Humanos.

Pensamos, en consecuencia, al sostener esta demanda, que la dignidad y la memoria de sus vidas ha de prevalecer, por encima de cualquier otra ocasional consideración, contra todas las formas de daño que supone el negacionismo y el olvido de la atrocidad franquista”.

Puedes firmar el manifiesto en este enlace:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSelKM2INbFcsnSZzWyjSiNDkgmlqqNXh8z3fHYu6C3onNCRNw/viewform

Puedes consultar la lista de firmantes consultando en este enlace de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica: https://armhnotasdeprensa.blogspot.com/2020/12/una-puerta-para-la-memoria-parador.html

Y para conocer el pasado de este edificio como campo de concentración de la dictadura de Franco, puedes leer el siguiente artículo: https://www.eldiario.es/sociedad/san-marcos-parador-reabierto-campo-concentracion-franquista-mato-torturo-reeduco-miles_130_6486136.html y consultar el libro de Carlos Hernández “Los campos de concentración de Franco”.

Un saludo

¿Quieres contarme tu historia? / Would you like to tell me your story?

Hoy vuelvo a subir esta entrada , que considero que es algo especial. A lo largo de los últimos años he hablado de múltiples temas relacionados con la Historia de nuestro país, sobre todo aquellos relacionados con nuestro pasado más reciente y que, han sufrido el desconocimiento por parte de gran parte de la sociedad, o bien, dicho conocimiento ha sido deformada por la propaganda de la pasada dictadura.

Hoy me gustaría proponeros algo que no he tocado mucho hasta ahora.

Me gustaría preguntar a los lectores y lectoras de este blog, que, si tienen alguna historia familiar relacionada con nuestro pasado histórico (si han sido refugiados, militares del EPR, guerrilleros contra la dictadura o víctimas de ella, fueron cargos durante la República, etc) y quieren que se conozca, les ofrezco humildemente este blog para que pueden contar la vida de aquellos familiares y que no quieren que se pierda. Para que os hagáis una idea de lo que tengo en mente, os enseño lo que he podido hacer hasta ahora.

Por un lado, en su día hablé de la vida de Antonio Jesús Martín Ortega (1918 – 2016), padre de una amiga mía del trabajo que tras la guerra de España (1936-1939), donde luchó en las filas del EPR, fue refugiado en el campo de Argelès-Sur-Mer en el sur de Francia. Por este campo pasaron cerca de cien mil republicanos españoles (aunque es posible que la cifra sea mayor). Podéis leer sobre su vida en la siguiente entrada: https://blogdehistoriaderafa.wordpress.com/2015/09/16/jesus-martin-ortega-refugiado-en-argeles-sur-mer-jesus-martin-ortega-a-refugee-in-argeles-sur-mer/

Por otro lado, he narrado (con la ayuda de otro amigo), la historia de Miguel Cardeñas Lozano (1910 – 1949) que fue guerrillero contra la dictadura de Franco. Estuvo desaparecido hasta que sus restos aparecieron en 2003 en las montañas de Galicia. Posteriormente y una vez exhumados dichos restos, Miguel fue enterrado en el cementerio de Linares (Jaén) en una tumba digna. Al igual que en el caso anterior, os podéis hacer una idea leyendo la siguiente entrada: https://blogdehistoriaderafa.wordpress.com/2017/10/15/miguel-cardenas-lozano-un-guerrillero-contra-la-dictadura-miguel-cardenas-lozano-a-guerrilla-fighter-against-the-dictatorship/

Espero que mostrando estos ejemplos, quede claro lo que pretendo hacer narrando las vidas de personas que vivieron en este período tan convulso de la historia española y que padecieron castigo por el simple hecho de defender la democracia en España. Para aquellos y aquellas que deseen contactar conmigo para difundir la vida de sus familiares o amigos, os podéis poner en contacto conmigo a través de los comentarios del blog, o bien a través del siguiente correo: rlinderuiz@hotmail.com

Un saludo y cuidaros mucho, lamentablemente el virus sigue ahí.

Hello everyone.

I’d like to tell you in this article that, if you have a relative who was a victim of the ditctatorship, a sympathetic of the Spanish Republic (1931 – 1939) or refugee, you can tell me his/her story and I’ll write it in this blog. If you want more information about this idea, you can write me to rlinderuiz@hotmail.com

Thanks for your time and be careful.

FELIZ 2021/HAPPY NEW YEAR 2021

2020 ha sido difícil para todos y todas.

Pero incluso un año como este ha llegado a su fin, espero y deseo para todo el mundo que el siguiente sea mejor para todas las personas, especialmente para aquellas que lo han pasado peor.

Así que ya estés en compañía de tus familiares o amigos, o si que trabajar una noche como esta, te mando un abrazo si estás leyendo estas lineas y nos seguimos leyendo en 2021.

Cuidaros todos y todas mucho, el virus no ha desaparecido. Y vacunaros. #YoMeVacuno

la falsa propaganda de la dictadura.

En el artículo de hoy, voy a comentar sobre algo que pasa cada vez que se acerca el aniversario de la muerte del dictador (20 de noviembre de 1975). Siempre por estas fechas, empiezan a circular por las redes sociales montajes visuales con un breve texto en los que se enumeran los presuntos logros sociales y económicos del régimen dictatorial español.

Sin embargo, esto no es como sus partidarios dicen. A lo largo de las siguientes líneas realizaré una exposición en los que se va a poder ver que muchos de los logros con los que el pasado régimen vendió a la sociedad española no eran tales. En muchas ocasiones, vamos a ver como la dictadura se apropió de leyes en proyecto o aprobadas de la II República española (1931 – 1939) así como de la monarquía de Alfonso XIII (como por ejemplo, algunas que impulsaban la creación de viviendas o la construcción de embalses) y las hizo pasar como propias.

La primera de ellas y tema estrella del anterior régimen. Franco no creó la Seguridad Social. Ésta se inició en 1883 con el gobierno de José Posada Herreras, con la creación de la Comisión de Reformas Sociales. Fue ya en 1900 cuando se comenzaron a aplicar estas políticas con la aplicación de la Ley de Accidentes de Trabajo. La Seguridad Social quedó institucionalizada en 1908 a través del Instituto Nacional de Previsión, creado en el gobierno del conservador Antonio Maura. Posteriormente, en 1919, se instauró el Retiro Obrero (seguro de vejez) y el Seguro de Maternidad en 1929. Durante los años de la II República española, la cobertura social quedó reflejada en el artículo 46 de la Constitución, que decía:

“El trabajo, en sus diversas formas, es una obligación social, y gozará de la protección de las leyes. La República asegurará a todo trabajador las condiciones necesarias de una existencia digna. Su legislación social regulará los casos de seguro de enfermedad, accidentes, paro forzoso, vejez, invalidez y muerte; el trabajo de las mujeres y de los jóvenes y especialmente la protección a la maternidad; la jornada de trabajo y el salario mínimo y familiar; las vacaciones anuales remuneradas; las condiciones del obrero español en el extranjero; las instituciones de cooperación, la relación económico-jurídica de los factores que integran la producción; la participación de los obreros en la dirección, la administración y los beneficios de las empresas, y todo cuanto afecte a la defensa de los trabajadores”

Posteriormente, una ley de 1932 fijaba una “remuneración de tres cuartas partes del salario diario del trabajador accidentado desde el mismo día que tuvo el accidente para las incapacidades temporales y de la mitad de su salario si la incapacidad era permanente y absoluta” (Fuente: maldita.es).

Finalmente, en el mismo mes de julio de 1936, el que fuera ministro de trabajo Joan Lluhí (1897 – 1944) de ERC, estaba a punto de presentar un proyecto de ley que suponía la creación de un instituto nacional de seguridad social, que, no pudo tramitarse por el golpe de Estado liderado entre otros por Mola y Sanjurjo. Aunque en 1963 se creó la Seguridad Social con este nombre, su cobertura no era universal y hubo que esperar a que volviera la democracia (con menciones a dicha universalidad en leyes de 1986 y 2003) para que dicho organismo cubriera a toda la sociedad. Además, Franco tampoco estableció las ayudas a las familias numerosas. Las primeras ayudas a familias numerosas se establecen el 21 de Junio de 1926 a través del Real Decreto Ley de protección a las familias numerosas de funcionarios públicos y de trabajadores

Tampoco creó las magistraturas de trabajo, estos cargos se aprobaron en la Ley de Jurados Mixtos del 7 de Mayo de 1931 por parte del ministro de trabajo Francisco Largo Caballero (1869 – 1946), del PSOE.

El Seguro de Desempleo tampoco se creó durante la dictadura. Éste fue creado por el Decreto del 25 mayo de 1931, con la instauración de la Caja Nacional Contra el Paro Forzoso (si bien todavía no era obligatorio). Este Decreto fue ampliado por una Orden de la Generalitat de Catalunya en 1933 y por leyes en 1934 y 1935. Cuando la dictadura creó en 1961 su propio Seguro de desempleo hizo lo mismo que con otras leyes, hacer creer que no se había creado nada hasta entonces, y que Franco fue el primero en crear algo así. Los primeros antecedentes de la baja laboral por enfermedad se remontan a septiembre de1932, cuando la II República española firmó los convenios de la Organización Internacional del Trabajo, aunque hubo que esperar al 13 de julio de 1936 para crear una ley sobre este tema (si bien no pudo entrar en vigor por el golpe de Estado).

Durante la dictadura si existió el paro, especialmente alto en las primeras etapas de la misma, bajó mucho con la emigración de trabajadores españoles a Europa, especialmente a Francia, Suiza y Alemania Occidental. Si bien la EPA se creó en 1964, el seguimiento del paro no comenzó a realizarse de forma fiable hasta 1973, justo con el estallido de la Crisis Económica internacional por los altos precios del petróleo.

Otro tema que los partidarios de la dictadura corean mucho, el de las pagas extra. Creadas en 1945 y 1947 (una en verano y otra en invierno), se correspondían con una semana de sueldo de la época (recuerdo, contexto de autarquía económica), sueldos que caían en algunos casos hasta un 40% y con una inflación del 29%. Según Margarita Vilar “las pagas extras establecidas por el franquismo se produjeron en un contexto de devaluación de los salarios”. Y eso sin contar el mercado negro existente (conocido como estraperlo), el único donde a veces se podían conseguir productos de primera necesidad, eso sí, a unos precios muy elevados.

Las Viviendas de Protección Oficial (VPO), tampoco fueron una invención de la dictadura. Éstas surgieron durante la monarquía de Alfonso XIII con la Ley de Casas Baratas del 13 junio 1911, que sería ampliada en 1921, 1924 y 1925. Durante la II República española, las viviendas protegidas fueron amparadas bajo la creación el 12 de junio de 1935 del Patronato de Política Social Inmobiliaria. Tampoco crearon los 4’5 millones de viviendas sociales, según la Fundación BBVA, la dictadura creó unas 3’4 millones, si bien es cierto, y citando a la propia fundación, las estadísticas anteriores a 1950 no son muy fiables.

Franco no instauró las vacaciones pagadas. Las primeras vacaciones pagadas como tales se aprobaron en 1918 a los funcionarios del Estado, cuando se publicó una norma que concedía a estos trabajadores 15 días de vacaciones.  En 1919, esta norma se aplicaría también a los capitanes y oficiales de la marina mercante, y ya el 21 de noviembre de 1931, la Ley de Contratos de Trabajo en su artículo número 56 lo reconocía para todos los trabajadores y trabajadoras del país.

El descanso dominical fue algo que tampoco se instauró durante la dictadura. Fue una ley del 13 de marzo de 1900, cuando se publicó una ley que limitaba las horas de trabajo a mujeres y niños  y ya el 3 de marzo de 1904 cuando se prohibió:

 “en domingo el trabajo material por cuenta ajena y el que se efectúe con publicidad por cuenta propia con tres excepciones: los trabajos que no se puedan interrumpir, los trabajos de reparación o limpieza indispensables para no interrumpir las faenas de la semana en establecimientos industriales’ y los trabajos perentorios por inminencia de daño u otras causas mediante permiso de la Autoridad gubernativa local”

También hay que decirles a los partidarios de la dictadura que durante la misma tampoco se creó el sistema de pensiones públicas. Durante el reinado de Alfonso XIII, en 1919 el Instituto Nacional de Previsión (INV) estableció la imposición de la obligatoriedad de las pensiones, aunque fue en 1931 cuando esta obligatoriedad se recogió constitucionalmente, desarrollando un seguro unificado para todos los trabajadores y trabajadoras. Después de la guerra, el régimen creó una ley con unos postulados muy similares a las anteriores, que habían sido derogadas.

La primera ley en la que hablaba de  educación obligatoria fue en 1857 (Ley Moyano), si bien solo llegaba hasta los 9 años. En 1901 y en años posteriores esta obligatoriedad se iría ampliando hasta los 12 y 14. La construcción de centros educativos (tanto de primaria como secundaria) y el empuje a la universidad, no se produjo hasta la II República.

En lo puramente económico, hay decir varias cosas. La dictadura no industrializó el país. España se empezó a industrializar bajo el modelo capitalista (si bien no todo el territorio) a partir del último tercio del siglo XIX, durante la 2ª Revolución Industrial. En el primer tercio del siglo XX, la industrialización continuó, pero la guerra de España destruyó la industria nacional, la época de autarquía económica comprendida entre 1939 y 1957 la dañó todavía más. Nuestro país no pudo recuperar el nivel industrial previo a 1936 hasta 1970 según datos del Banco Mundial (BM). Dos empresas referentes como Telefónica e Iberia, tampoco fueron fundadas por el dictador. Telefónica se fundó por iniciativa privada en 1924 e Iberia de forma similar en 1927 (estas empresas se crearon por iniciativa del empresario vasco Horacio Echevarrieta, que vivió entre 1870 y 1963). El PIB español en 1936 no se recuperó hasta casi 20 años después. Durante la dictadura si se impuestos, solo que su gestión era poco eficaz, muchos grandes contribuyentes quedaban fuera. La aplicación del IVA tampoco se hacía en ningún país europeo hasta la consolidación de la Comunidad Económica Europea (CEE, hoy UE).

Franco no fue el estadista austero con el que se presentaba ante la sociedad española de la época. Historiadores como Ángel Viñas y Paul Preston (entre otros) han demostrado como tras la imagen que daba de ser una persona con pocos gastos, se escondían tramas de corrupción (como la apropiación del café donado por Getulio Vargas que fue revendido, tramas inmobiliarias o expropiaciones forzosas camufladas como donaciones. La periodista Natalia Junquera lo expresa así:

“En 1935, Francisco Franco cobraba una nómina de 2.429,98 pesetas (unos 5.300 euros hoy) como jefe del Estado Mayor. En 1940 disponía del equivalente a 388 millones de euros actuales en sus cuentas. ‘En ningún caso’, afirma el historiador Ángel Viñas, autor de La otra cara del Caudillo (Editorial Crítica), ‘pudo representar el sueldo militar una contribución significativa al nivel de fortuna que acumuló en el año inmediatamente posterior al final de la Guerra Civil’. ‘Hasta la guerra’, añade Paul Preston, biógrafo del dictador, ‘solo tenía su sueldo y la herencia de su mujer. Todo eso se convirtió, con el tiempo, en una riqueza espectacular’ ”.

Los embalses, el otro tema estrella de la dictadura, tampoco fueron creados durante este período. La primera política sobre este tema fue aprobada en 1879, con la aprobación de la Ley de Aguas Estatal. Dicho plan de infraestructuras se amplió en 1902 (Plan Rafael Gasset), 1926 y 1933 (con Indalecio Prieto como ministro), año este último en el que se aprobó el Plan Nacional de Obras Hidraúlicas. Muchos embalses fueron programados en el plan Badajoz de 1933 (este plan comenzó a gestarse a principios del siglo XX). Las cuencas hidrográficas, a pesar de instaurarse durante el régimen de Primo de Rivera, fueron obra del ingeniero Manuel Lorenzo Pardo (1881 – 1953).

Sería el propio Indalecio Prieto en un discurso en Alicante, que dijo que este tipo de política (se refería a la hidraúlica):

“No debía ser ni de un partido, ni de un Gobierno, ni de un régimen; la política del agua debe ser de Estado, al margen de los vaivenes electorales”.

Franco tampoco ayudó a salvar judíos durante la II Guerra Mundial. Durante los primeros años de la dictadura de Franco, se desarrolló un fuerte antisemitismo que llevó al cierre o a la destrucción de sinagogas (Sevilla y Barcelona, respectivamente) e incluso se entregó a los nazis una lista con los nombres de los judíos españoles (que recibió el nombre de Archivo Judaico) para así facilitar su entrega a Alemania. Posteriormente se procedió a un “lavado de cara”, en el cual se empleó toda clase de propaganda  para decir que habían ayudado a los judíos (cosa que no hicieron), llevarse bien con los aliados y negar su vinculación con la Alemania de Hitler. Fueron individuos a como las hermanas Touza y diplomáticos como Ángel Sanz Briz y otros los que actuaron por su cuenta y riesgo quienes salvaron de morir a muchos judíos. Aún así, en 1963 Sanz Briz fue obligado a mentir por la dictadura y decir en una entrevista a un periodista israelí que el dictador en persona estaba detrás de su plan. España e Israel no mantuvieron relaciones diplomáticas hasta 1986, cuando la democracia volvió a nuestro país.

Al igual que con el tema de los judíos españoles (y de otras nacionalidades), el dictador fue consciente de cómo terminaron casi 9.300 republicanos españoles en los campos de concentración y exterminio de la Alemania nazi. Acuerdos entre la Gestapo y la policía franquista, la presencia de Paul Winzer en nuestro país, viajes de Serrano Suner a Alemania y comunicaciones entre diplomáticos franquistas y oficiales de la SS, etc, acreditan que el régimen sabía lo que pasaba. En noviembre de 1945, el testimonio de uno de sus supervivientes, Francisco Boix, que estuvo en Mauthausen, fue vital en los juicios de Nuremberg para condenar a los principales jerarcas nazis. Boix tuvo que declarar con un pasaporte suizo porque la dictadura le retiró la nacionalidad española.

El régimen dictatorial español no metió a España en la ONU. Fue esta organización que en 1945 bloqueó la entrada de nuestro país por ser una dictadura con vínculos con Hitler y Mussolini. En 1955, diez años después se desbloquea la entrada por presión de los Estados Unidos y otros países europeos y americanos de habla hispana con un régimen similar al franquista.

Fuentes consultadas: Maldito bulo (maldita.es), Natalia Junquera, Fran Serrato, Ángel Viñas y Paul Preston (elpais.com), Julián Jiménez, Daniel Fuentes y Carlos Hernández (eldiario.es), Álvaro Pla (Mesa de Memoria Histórica del Distrito de Latina), José Antequera (diario16.com), Carolina Álvarez (elindependiente.com), buscameenelciclodelavida.com, Eduardo Montagut (nuevatribuna.es), Jerònia Pons Pons (Investigaciones de Historia Económica, num 4, 2006), Lino Camprubí (Los ingenieros de Franco, 2017), Albert Carreras y Xavier Tanufell (coord. de Estadísticas Históricas de España, Fundación BBVA, 2005), Margarita Vilar Rodríguez (Revista de Historia Industrial, num 25, 2004), ine.es, Paul Preston (Un pueblo traicionado, 2019).

Un extracto del libro de Alejandro M. Gallo. “Morir bajo dos banderas”.

“- No le entiendo a usted – intervino Gonflard dirigiéndose a Leclerc -, como no entiendo a Monclar ni a Koering. Tropa magnífica, legendaria, los llaman. ¿ Por qué les tienen tanto aprecio a esos hombres? No son soldados, son una banda indisciplinada que no sabe combatir. A veces pienso que el mariscal Petain tenía razón cuando los llamó ejército de ratas.¿ Está usted seguro, mi general?

-Por supuesto. Discuten todas las órdenes. No sirven para un ejército regular.

-Con todo respeto, general: ¿ cuanto tardó Alemania en caer en manos de los nazis?

-Unas elecciones.

-¿ Cuánto se retrasó Italia?

-Una marcha sobre Roma.

-¿ Y cuánto resistió el invencible ejército francés de nuestros aristocráticos y entorchados generales el avanze de los Panzer?

-Dos meses.

-Perdone que le corrija, mi general. Fueron solo cincuenta y cuatro días.

-Pues cincuenta y cuatro días.

-¿Lo ve, mi general? Los exiliados españoles resistieron tres años el avance conjunto de cuatro ejércitos. Y es el día de hoy que aún no se han rendido ni han firmado un armisticio vergonzante.

-¿Que insinua con eso?

-Contra el fascismo, mi general, ellos son los mejores soldados del mundo”.

Alejandro M. Gallo. “Morir bajo dos banderas”.

Se puede leer sobre este libro en el siguiente enlace: https://www.casadellibro.com/libro-morir-bajo-dos-banderas/9788494014932/2034367

Sobre el autor https://www.reinodecordelia.es/autor/alejandro-m-gallo/

Sobre Largo Caballero e Indalecio Prieto. Un informe técnico / About Largo Caballero and Indalecio Prieto. A White paper

In today’s post, I’m going to post a document which contains a response to Madrid City Council’s White Paper on the plan to rename the streets previously dedicated to Francisco Largo Caballero (1869 – 1946) a trade unionist and Spanish Prime Minister between September 1936 and May 1937 and Indalecio Prieto (1883 – 1962), minister of Defence during the II Spanish Republic (1931 – 1939). The document pasted below comes to the defence of those two politicians, against the false accusations made by an extreme right-wing party. More than 250 historians and teachers have signed this document.

En la entrada de hoy, expongo un manifiesto firmado (hasta fecha de hoy), por más de 250 historiadores, profesores y catedráticos, contra la pretensión del actual ayuntamiento de Madrid de eliminar del callejero de la ciudad  los nombres de Francisco Largo Caballero (1869 – 1946), que fue líder de la UGT entre 1918 – 1938, así como presidente del gobierno entre septiembre de 1936 a mayo de 1937 y de Indalecio Prieto (1883 – 1962), que ocupó varios cargos ministeriales en los períodos 1931 – 1933 y 1936 – 1938. El manifiesto es una defensa de estas dos figuras políticas de la II República Española (1931 – 1939) de las falsas acusaciones que desde la extrema derecha se han vertido contra ellos. Gracias a Eduardo González por permitirme compartirlo.

Para quien quiera firmar el documento, debe escribir a Eduardo González Calleja en el siguiente correo / If you want sign this document, please write to Eduardo González Calleja to this email: edgcalle@hum.uc3m.es

 “Los   abajo   firmantes,   profesores   de   Historia   Contemporánea   en   varias universidades españolas y extranjeras, ante la iniciativa presentada por el Grupo Municipal Vox en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid para que sean retiradas placas de calles y estatuas de Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto Tuero, que fue apoyada por los Grupos Municipales del PP y de Cs,  desean emitir un juicio estrictamente técnico de las afirmaciones vertidas en dicho documento, que serán analizadas punto por punto y sustentadas en investigaciones de solvencia acreditada entre la comunidad científica.

1. A lo largo de su vida pública Francisco Largo Caballero (secretario general de la UGT de 1918 a 1938, presidente del PSOE de 1932-1935, ministro de Trabajo y Previsión Social de abril de 1931 a septiembre de 1933, y presidente del Consejo de Ministros y ministro de la Guerra de septiembre de 1936 a mayo de 1937) solo fue condenado en una ocasión: por el consejo de guerra que dictó sentencia por sedición contra los miembros del comité organizador de la huelga general de agosto de 1917. Como puede constatarse en el suplicatorio depositado en el Archivo del Congreso de los Diputados, fue imputado por la jurisdicción castrense por un presunto delito de rebelión militar a raíz de los preparativos de la revolución de octubre de 1934. Tras la presentación de un recurso para que fuera juzgado por la Sala Segunda del Tribunal Supremo, ésta le absolvió de todos los cargos por falta de pruebas el 30 de noviembre de 1935. Largo Caballero únicamente fue condenado a lo largo de su vida por un delito político, no penal, y no fue por “pillaje”, como asevera la iniciativa de Vox.

2. Los “inicios políticos” de Largo Caballero no se remontan a los años treinta, como asegura Vox, sino a 1890, cuando se afilió a la UGT. Durante la Restauración, si bien es cierto que nunca respaldó la Constitución oligárquica de 1876, tampoco conspiró para anularla violentamente, como sí hicieron los militares -con la aquiescencia del rey Alfonso XIII- en septiembre de 1923. Las actividades para forzar la democratización del país en 1917 se hicieron de forma pública. Durante la gestación de la huelga general de agosto, los dirigentes del PSOE y la UGT exigieron la instauración de un gobierno provisional que convocara Cortes constituyentes, dieron a conocer instrucciones en las que se insistía en que el paro fuera indefinido y pacífico, y ordenaron que solo se emplease la violencia en acto de legítima defensa. A pesar de ello, las fuerzas del Ejército provocaron la muerte de no menos de 55 huelguistas y 62 pacíficos transeúntes. Largo Caballero y el resto de los responsables del comité de huelga fueron sometidos a consejo de guerra y condenados a cadena perpetua, aunque obtuvieron la amnistía el 8 de mayo de 1918, como consecuencia de su elección como diputados en los comicios del 24 de febrero1.

3. Cuando se alude al pretendido “régimen de terror” impulsado en octubre de 1934, Vox se cuida mucho de no explicitar ni los lugares, ni las circunstancias ni los protagonistas que configuraron tal sistema de violencia. De acuerdo con la teoría política, un “régimen de terror” requiere la existencia de un sistema estable de poder, un agente coactivo vinculado a ese sistema, un propósito intimidatorio basado en la eliminación de la oposición real o imaginada y un proceso más o menos dilatado en el tiempo para que el terror surta ese efecto opresor. Desde esta valoración, eminentemente técnica, de lo que es un “régimen de terror”, parece improbable que los distintos comités provinciales revolucionarios de  Asturias  tuvieran,  en menos  de  dos  semanas,  capacidad  para implantarlo. Quienes, sin duda, “escribieron uno de los episodios más sangrientos de nuestra reciente historia previos a la guerra civil” fueron los militares coordinados por Franco para yugular la insurrección obrera con actos de brutalidad dignos de una campaña colonial. Del 12 de octubre al 8 de diciembre de 1934 provocó la muerte de entre 855 y 1.105 civiles a manos de las fuerzas gubernamentales, que sufrieron entre 262 y 283 bajas fatales,  en  su  mayor  parte  en  combates  con  las  fuerzas  revolucionarias2.  Los investigadores más minuciosos de los sucesos confirman la gran autonomía de actuación de los revolucionarios en el Principado, que fue bastante ajena a la estrategia general patrocinada por el Comité Nacional Revolucionario, y de hecho cogió por sorpresa a los máximos dirigentes socialistas y ugetistas3. Largo Caballero fue detenido el 14 de octubre, después de un continuo trasiego de domicilio en domicilio, con lo que difícilmente pudo influir en la deriva violenta de la revolución asturiana.

4. Las afirmaciones de Largo Caballero sobre la revolución como superación de la democracia burguesa y como defensa preventiva contra el fascismo no las ha fechado Vox y están  sacadas  del  contexto  en  que  se  emitieron.  Por  otra  parte,  estas manifestaciones eran bastante similares a las pronunciadas por otros líderes socialistas europeos en la coyuntura crítica del ascenso y auge del totalitarismo nazi4.

5. Está sobradamente demostrado por la historiografía especializada que el fraude puntual, que fue cometido por las diversas candidaturas concurrentes a las elecciones de febrero de 1936 no varió sustancialmente el resultado, y que los comicios fueron ganados de forma legítima por la coalición del Frente Popular5.

6. Ni Largo Caballero, ni Negrín ni Prieto robaron las reservas del Banco de España, sino que, en acto de legítima defensa, las emplearon en la adquisición de armas para sostener la resistencia de la democracia republicana contra el golpe militar-monárquico-fascista, como está demostrado documentalmente desde hace más de medio siglo. Esta medida financiera de emergencia también fue utilizada, por ejemplo, por los países de la Entente para financiar su esfuerzo bélico durante la Primera Guerra Mundial6.

7. Durante la Guerra Civil, las incautaciones de bienes muebles en zona republicana se efectuaron bajo cobertura legal: el 23 de septiembre de 1936 se constituyó una Caja de Reparaciones y Daños Derivados de la Guerra, que fue nutrida por el Tribunal Especial (luego Popular) de Responsabilidades Civiles. Éste determinaba el monto de las compensaciones por actos delictivos contra el Estado y cubría los daños ocasionados por el movimiento rebelde con medidas como incautaciones de patrimonio o multas7.

8. Los Tribunales de urgencia militarizados fueron establecidos por la Ley de Orden Público promulgada el 30 de julio de 1933, y fueron especialmente activos durante el período de gobierno de centro-derecha, entre septiembre de 1933 y enero de 1936. En cuanto a los Tribunales especiales, surgieron por Decreto de 23 de agosto de 1936, redactado por el magistrado del Tribunal Supremo Mariano Gómez González, para frenar matanzas indiscriminadas como la efectuada en la cárcel Modelo de Madrid en la noche del 22-23 de agosto de 1936 mediante la aplicación de procedimientos sumarísimos típicos de la jurisdicción de guerra8.

9. Durante el mandato de Largo Caballero como presidente del Gobierno no se cometieron “las mayores atrocidades en la zona republicana”, sino todo lo contrario: la recuperación paulatina de la autoridad del Estado con la eliminación de las milicias de vigilancia en retaguardia y la canalización y limitación de la represión política (habitual en toda guerra) por medio de los tribunales populares. El mandato no fue “el más sangriento de la zona republicana”, sino que, lamentablemente, fue el del catedrático republicano José Giral, presidente de un Gobierno donde no había representación obrera, quien tuvo que soportar la atomización de la autoridad estatal y la violencia descontrolada del verano de 1936. El 80 % de las víctimas caídas en la retaguardia republicana lo fueron en los cinco primeros meses de la guerra. El grueso de la violencia homicida en zona republicana tuvo lugar desde el estallido del golpe de Estado hasta finales de 1936, momento en que el Gobierno de Largo Caballero logró reconstruir gran parte del aparato estatal9.

10. La afirmación de Vox de que “la llegada de Indalecio Prieto a la presidencia del PSOE en 1935, supuso el comienzo de una deriva revolucionaria y radical junto a Largo Caballero como secretario general de UGT”, es errónea: fue en 1933-1934 cuando Prieto se sumó a la vía revolucionaria dominante en el PSOE, pero desde el verano de 1935 son de sobra conocidas sus discrepancias con Largo, con quien mantuvo un tenso forcejeo político que tuvo como momento culminante el veto interpuesto el 11 de mayo de 1936 por el grupo parlamentario socialista a la formación de un gobierno bajo su liderazgo. Las discrepancias se prolongaron hasta más allá de la Guerra Civil.

11. La rivalidad entre las diversas alas del PSOE se agravó desde la formación del gobierno Casares el 13 de mayo de 1936. El creciente encono entre compañeros motivó la creación a inicios de marzo en el seno de la Juventud Socialista Madrileña y del Sindicato de Artes Blancas de la UGT del grupo “La Motorizada”, dirigido por Enrique Puente y adiestrado por el capitán Fernando Condés como guardia de protección de Indalecio Prieto frente a posibles atentados falangistas o caballeristas. Nunca contó con instrucción militar ni con acceso ilimitado a armas y munición, ya que el número de sus integrantes era reducido (entre 30 y 150 miembros, según las fuentes), y nunca actuó como grupo paramilitar. El que uno de sus miembros, Victoriano Cuenca, participase en la detención y asesinato de Calvo Sotelo (que de ninguna manera era el “jefe de la oposición” en aquellos momentos) no supone la complicidad de este grupo o la personal de Prieto. Está sobradamente demostrada la actuación unilateral de oficiales de la Guardia de Asalto del cuartel de Pontejos, que de esta manera se cobraron venganza del asesinato de uno de sus compañeros, el teniente José del Castillo, presumiblemente a manos de la clandestina Unión Militar Española (UME). Ni el Gobierno Casares (que condenó los hechos con contundencia) ni el PSOE tuvieron nada que ver en este acto de represalia10. Es más, tras haber operado en el Guadarrama a inicios de la guerra, “La Motorizada” intentó evitar la masacre de la Modelo aludida en el punto 8 del presente documento11.

12. A la acusación contra Prieto de “represión indiscriminada contra religiosos, militantes de derechas y empresarios, y luego entre las Fuerzas Armadas encargadas de sofocar el intento revolucionario” de 1934, nos remitimos a los expresado en el punto 3 de esta valoración técnica. Al menos en este párrafo, el documento de Vox hace dos afirmaciones ciertas: que la República era un gobierno legítimo y que el Frente Popular ganó las elecciones de 1936.

13. Por último, ampararse en la Resolución del Parlamento Europeo de 19 de septiembre de 2019, de condena a los regímenes totalitarios y a sus representantes, requiere establecer una caracterización de este tipo de regímenes políticos. Según la obra clásica de C. Friedrich y Z. K. Brzezinski, los rasgos fundamentales del totalitarismo son:

  • Ideología oficial bien perfilada y frecuentemente salvífica y semirreligiosa, que abarca todos los aspectos de la actividad y de la existencia del hombre, critica radicalmente el estado de  cosas existente y lucha por su transformación hasta alcanzar el final perfecto de la humanidad.
  • Partido único de masas, liderado por un dictador, estructurado de modo jerárquico, que forma parte integral del aparato burocrático del Estado y que responde a una ideología oficial precisa y definida.
  • Sistema de control policial de tipo terrorista, apoyado por el partido y dirigido no sólo contra los “enemigos” demostrables, sino contra clases de población arbitrariamente seleccionadas.
  • Monopolio por el partido y sus cuadros de todas las actividades públicas políticas y sociales basado en la moderna tecnología, con estricto dominio de los medios de comunicación de masas y con reducción de la esfera social privada.
  • Control de todos los medios efectivos de combate armado en manos del partido y de la burocracia subordinada.
  • Voluntad de control y centralización de la vida económica mediante la coordinación burocrática  de  las  antiguas  entidades  corporativas,  incluyendo  otras  asociaciones  y actividades12.

Salta a la vista que ninguna de estas características puede ser asignada a la democracia republicana, que se defendió con todos los medios legales a su alcance del ataque del militarismo y el fascismo. Estos sí que instauraron un régimen tendencialmente totalitario: el franquismo, que ha sido condenado repetidas veces por la ONU, el Consejo de Europa y el Parlamento Europeo, pero nunca explícitamente por Vox.

A título meramente informativo, interesa señalar que Largo Caballero puede considerarse víctima del terrorismo, ya que la Falange tiroteó su domicilio y estuvo a punto de matar a una de sus hijas en un atentado el 15 de marzo de 1936. Igualmente se puede  considerar  víctima  del  nazismo,  pues  estuvo  prisionero  en  el  campo  de Sachsenhausen (al norte de Berlín) desde el 31 de julio de 1943 al 21 de abril de 1945.

La enmienda del PP y Cs, que fue finalmente aprobada, menciona el artículo 15.1 de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, que ordena a las administraciones públicas la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Además de señalar que buena parte de las acusaciones vertidas en la iniciativa de Vox se refieren a épocas anteriores a la que da cobertura dicha Ley, es preciso resaltar la incongruencia que encierra querer ejecutar una damnatio memoriæ sobre figuras políticas que, precisamente, se distinguieron por su oposición a la sublevación militar, por la defensa de la legalidad en la guerra civil que ésta provocó, y por ser víctimas (en tanto que perseguidos y exiliados) de la Dictadura resultante.

Las conclusiones de este análisis preliminar es que los autores de la iniciativa presentada por el Grupo Municipal Vox en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid, más allá de la penosa articulación formal de sus argumentos, y de la falacia de la inmensa mayoría de los mismos, han recurrido para elaborarla a los viejos y desacreditados clichés pseudohistóricos de la propaganda franquista, acarreando de forma confusa los mitos guerracivilistas enunciados en 1939 por el Dictamen de la Comisión sobre ilegitimidad de poderes actuantes en 18 de julio de 193613.

A diferencia de la nula documentación que se adjunta a la iniciativa de Vox, los profesores e investigadores abajo firmantes declaran estar en condiciones de aportar pruebas documentales de todas las afirmaciones que se hacen en la presente prueba de verificación.  Las ponen  a  la  disposición  de la comisión que —suponemos— se establecerá antes de que se adopte la decisión definitiva, como ocurrió en el proceso de resignificación del callejero madrileño abordado por la anterior corporación municipal.

Este juicio técnico preliminar aspira a convertirse en un futuro próximo en un informe donde se clarifique de una vez por todas la ejecutoria de estas dos importantes figuras de nuestra historia contemporánea, sustrayéndolas de las maquinaciones propias de la baja política”.

Notas del Informe

1 El consejo de guerra, en Huelga general de agosto de 1917. La condena del Comité de Huelga. Acusación, defensa y sentencia del Consejo de Guerra, México, Ed. Pablo Iglesias, s.f. Véase Francisco SÁNCHEZ PÉREZ, “La crisis social. Las tres huelgas de agosto”, en Eduardo GONZÁLEZ CALLEJA (coord.), Anatomía de una crisis. 1917 y los españoles, Madrid, Alianza, 2017, pp. 195-277.

Las estadísticas del Gobierno, en La revolución de octubre en España: la rebelión del gobierno de la Generalidad, octubre 1934: en servicio de la República, Madrid, Bolaños y Aguilar, 1934, desplegable. Un recuento detallado elaborado en la época, en Aurelio LLANO Y ROZA DE AMPUDIA, Pequeños anales de quince días. La revolución en Asturias, octubre 1934. Oviedo, Talleres Tipográficos Altamirano, 1935, pp. 206-207. La valoración más reciente y minuciosa de víctimas de la revolución de octubre, en Pablo GIL VICO, Verdugos de Asturias. La violencia y sus relatos en la revolución de Asturias de 1934, Gijón, Eds. Trea, 2019, p. 401 y 435. Ángel OSSORIO Y GALLARDO, La España de mi vida. Autobiografía, Buenos Aires, Losada, 1941, p. 135 opinaba que las muertes ocasionadas en las jornadas de “pacificación” no guardaban proporción con las víctimas caídas en el curso de los combates.

Helen GRAHAM, El PSOE en la Guerra Civil. Poder, crisis y derrota (1936-1939), Barcelona, Random House Mondadori/Debate, 2005, p. 32.

4 en Julio ARÓSTEGUI, Largo Caballero. El tesón y la quimera, Barcelona, Debate, 2013, pp. 339 ss. Esta biografía debiera ser de obligada lectura antes de emitir cualquier juicio sobre la ejecutoria política del personaje.

5 en Eduardo GONZÁLEZ CALLEJA y Francisco SÁNCHEZ PÉREZ, “Revisando el revisionismo (una demostración de la inconsistencia de las alegaciones de fraude que aún hoy se hacen sobre las elecciones de febrero de 1936). A propósito del libro 1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular”, Historia Contemporánea, nº 58, 2018, pp. 851-881.

6 Como ejemplo de estudio sistemático de esta medida de emergencia, investigada durante décadas, véase el camino recorrido por Ángel VIÑAS, El oro español en la Guerra Civil, Madrid, Instituto de Estudios Fiscales, 1976 hasta El escudo de la República. El oro de España, la apuesta soviética y los hechos de mayo de 1937, Barcelona, Crítica, 2007.

7 Francisco ALÍA MIRANDA, La guerra civil en la retaguardia. Conflicto y revolución en la provincia de Ciudad Real, Ciudad Real, Diputación, 1994, pp. 249-256; Amaro del ROSAL DÍAZ, “La Caja de Reparaciones (Ministerio de Hacienda) y el Tribunal de Responsabilidad Civil (Ministerio de Justicia), 1936-1939”, en Justicia en guerra, Madrid, Ministerio de Educación Cultura y Deporte, Dirección General de Bellas Artes y de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, 1990, pp. 239-245, y Glicerio SÁNCHEZ RECIO, La República contra los rebeldes y los desafectos. La represión económica durante la guerra civil, Alicante, Universidad de Alicante, 1991, pp. 8 y 19.

8 Javier CERVERA GIL, Contra el enemigo de la República, desde la Ley: detener, juzgar y encarcelar en guerra, Madrid, Biblioteca Nueva, 2015: 133-175, y Glicerio SÁNCHEZ RECIO, “Justicia ordinaria y Justicia popular durante la guerra civil”, en Justicia en guerra, Madrid, Ministerio de Educación Cultura y Deporte, Dirección General de Bellas Artes y de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, 1990, pp. 91-103 y La República contra los rebeldes y los desafectos, pp. 100-122 y 124-166.

Sobre la dinámica de la violencia en la zona republicana, véase la valoración global de José Luis LEDESMA VERA, “’La santa ira popular’ del 36. La violencia en la guerra civil y la revolución. Entre cultura y política”, en Javier MUÑOZ, José Luis LEDESMA y Javier RODRIGO (coords.), Culturas y políticas de la violencia. España, siglo XX, Madrid, Siete Mares, 2005, pp. 147-192.

10 Manuel TAGÜEÑA LACORTE, Testimonio de dos guerras, Barcelona, Planeta, 1978, p. 69, e Indalecio PRIETO TUERO, Convulsiones de España. Pequeños detalles de grandes sucesos, México, Oasis, 1967-1969, vol. III, p. 159.

11  Helen GRAHAM, The Spanish Republic at War 1936-1939, Cambridge, Cambridge University Press, 2002, p. 128.

12 Carl Joachim FRIEDRICH y Zbigniew K. BRZEZINSKI, Totalitarian Dictatorship and Autocracy, 2ª ed. revisada, Cambridge, Harvard University Press, 1964, pp. 9-10.

13 ESTADO ESPAÑOL, MINISTERIO DE LA GOBERNACIÓN, Dictamen de la Comisión sobre ilegitimidad de poderes actuantes en 18 de Julio de 1936, Madrid, Editora Nacional, 1939.


 Para quien quiera firmar el documento, debe escribir a Eduardo González Calleja en el siguiente correo / If you want sign this document, please write to Eduardo González Calleja to this email: edgcalle@hum.uc3m.es

El enlace para leer el artículo desde la propia web es este: https://conversacionsobrehistoria.info/2020/10/06/sobre-largo-caballero-prieto-y-vox-un-informe-tecnico/  

Se puede encontrar más información en los siguientes artículos: https://www.eldiario.es/madrid/60-historiadores-desmontan-cliches-franquistas-vox-borrar-callejero-caballero-prieto_1_6273280.html#click=https://t.co/nb5E9xfaey y https://analytiks.es/otros-temas/prieto-y-largo-caballero-en-la-memoria-historica/

Blas Infante, Padre de la Patria Andaluza / Blas Infante, father of the Andalusian homeland.

Blas Infante (1885 – 1936). Fuente: wikipedia

In today’s post, I’m going to speak about Blas Infante Pérez de Vargas (1885 – 1936). He was an Andalusian politician and Notary Public. He was born in Casares (Málaga) and he was one of the most important leaders of the Andalusian nationalist movement in this region between 1910 and 1936. After the coup of 18th July 1936, he was arrested by some Spanish fascists and murdered near Seville on 11th August 1936.

La entrada de hoy, está dedicada a la figura de Blas Infante Pérez de Vargas (1885 – 1936), un político andaluz que está considerado como uno de los principales ideólogos del  nacionalismo andaluz. Su importancia es tal que está considerado como Padre de la Patria Andaluza. La biografía aquí expuesta, está organizada en varios bloques, desde su nacimiento y juventud hasta los años de la II República Española, etapa en la que su activismo político fue más intenso, no en vano fue uno de los impulsores del estatuto de autonomía andaluz en el período que se inició en 1931. Debido a ello, fue asesinado por un grupo de falangistas tras el golpe de Estado de julio de 1936 el 11 de agosto de este mismo año. Como homenaje a su persona y a su legado, el proyecto autonómico para Andalucía se reanudó tras la vuelta de la democracia a España.

La bandera de Andalucía. Fuente: juntadeandalucia.es

a-Entre 1885 y 1910

Blas Infante Pérez de Vargas nació un 5 de julio de 1885 en el número 51 de la calle Carrera de Casares, un pueblo de la provincia de Málaga. Es hijo de Luis Miguel Infante Andrade, secretario del juzgado de dicho ayuntamiento, y de Ginesa Pérez de Vargas, proveniente de una familia de labradores acomodados. Tuvo una infancia feliz como la de cualquier niño de su época, incluso se cuentan visitas a la playa de Manilva, en la que, y con el paso del tiempo, uno de sus hermanos llegaría a comprarse una casa. Desde muy joven le influyó la situación de pobreza y altas tasas de analfabetismo que había en su pueblo, trasladándolo luego a su pensamiento político ya de adulto. De hecho, en su obra ‘El Ideal Andaluz’, llegaría a escribir que:

“Yo tengo clavada en mi conciencia, desde mi infancia, la visión sombría del jornalero. Yo le he visto pasear su hambre por las calles del pueblo, confundiendo su agonía con la agonía triste de las tardes invernales…”.

Una vez terminado el colegio, Blas Infante estudió en las Escuelas Pías de Archidona (Málaga) hasta 1899 (este Centro existe en la actualidad y es el IES Luis Barahona de Soto) y posteriormente en el instituto Aguilar y Eslava de la localidad cordobesa de Cabra aunque debido a las consecuencias económicas de la crisis de 1898, el último curso académico lo hizo por libre. Al año siguiente, comenzó a trabajar como escribiente en el juzgado de Casares, donde permaneció hasta 1904. Luego se trasladó a Granada a estudiar Derecho en su universidad. Vive en la capital granadina solo dos años aunque le impacta profundamente la ciudad. Sin embargo en 1906, ha de volver a su pueblo de nuevo por causas económicas. A pesar de estas dificultades y de su relativamente breve estancia en Granada, pudo continuar a distancia sus estudios, yendo solo a la universidad en junio y septiembre para realizar sus exámenes correspondientes (vital fue la ayuda de su amigo el poeta granadino y también andalucista Alberto Álvarez de Cienfuegos, que le pasaba los apuntes y las notas), mientras los compaginaba con un empleo en el juzgado de Casares con los que apoyaba la economía familiar.

Una vez terminados sus estudios, Blas Infante decidió preparase unas oposiciones de notario, que consiguió aprobar en 1909, siendo la sevillana localidad de Cantillana su primer destino ya como notario profesional.

Sería en esta localidad, a unos 30 km de la capital andaluza, donde el joven Blas Infante, entraría en contacto con las ideas del regionalismo andaluz y empezaría a dar forma a su pensamiento social y político.

b-Entre 1910 y 1931

En Cantillana desarrolló su trabajo como notario entre 1910 y 1922. Durante su estancia en esta localidad, Blas Infante maduraría su pensamiento andalucista y le daría cuerpo. Su nacionalismo, que ya estaba influenciado por el pensamiento de Karl Christian Krause (1781 – 1832), el republicanismo y el federalismo (de ahí viene lo de Viva Andalucía Libre), se añaden ahora los postulados regeneracionistas del aragonés Joaquín Costa (1846 – 1911) así como de intelectuales andaluces como Rafael Pérez del Álamo o Fermín Salvochea. Es además internacionalista, lo que hace que el andalucismo será diferente a otros nacionalismos de la época. Ello se verá reflejado con la publicación de “El Ideal Andaluz” (1915), una de sus obras más conocidas. En este libro tan conocido, Blas Infante quiere que los andaluces tomen conciencia como pueblo, al mismo tiempo que insiste en aspectos como la reforma agraria (es contrario a los latifundios) y en la importancia de la educación pública, universal y laica. Sobre su nacionalismo, el propio Blas Infante diría:

“Mi nacionalismo, antes que andaluz, es humano. Creo que, por el nacimiento, la naturaleza señala a los soldados de la Vida el lugar en donde han de luchar por ella. Yo quiero trabajar por la Causa del espíritu en Andalucía porque en ella nací. Si en otra parte me encontrare, me esforzaría por esta Causa con igual fervor.”

Y también:

“Mi nacionalismo, como he dicho, no consiente, al contrario, estima grotesca la alabanza de un pueblo a sí mismo tanto como la propia alabanza individual. Mi patriotismo sigue otros derroteros; antes que andaluz es humano. Creo que, por el nacimiento, la naturaleza no circunscribe un recuerdo para el nacido sino que complementa, discierne a los soldados de la vida el lugar en donde han de luchar por ella. Yo quiero trabajar por la causa del espíritu, en Andalucía, porque en ella vine a nacer; si en otra parte me encontrare, me esforzaría por esta causa con igual fervor”

De estos momentos datan sus primeras intervenciones en la política de la época, con el intento en 1918 de ser diputado por el distrito de Gaucín (Málaga), pero también de difundir la identidad y la cultura andaluza. Impulsó la creación de los Centros Andaluces y publicaciones como La Andalucía, asistió a la celebración de la Asamblea de Ronda el 13 y 14 de enero de ese año (en dicha reunión, se solicitó ya de manera formal, un autogobierno para Andalucía). Él y otros asistentes allí reunidos expusieron las limitaciones y carencias del sistema de la Restauración y exigieron un gobierno regional que pudiera desarrollar una labor para sacar a Andalucía de la situación de atraso económico en la que se hallaba. Fue en esta reunión donde Blas Infante diseñó la bandera y el escudo de Andalucía.

También estuvo relacionado con la redacción del Manifiesto de la Nacionalidad (enero 1919) y la celebración de la Asamblea de Córdoba (marzo 1919), donde, además de profundizar en la identidad andaluza, se criticaba al centralismo y se pedía de nuevo una reforma agraria. Desde el Centro Andaluz de Sevilla, se redactó el 29 de noviembre de 1918 un manifiesto dirigido a las instituciones públicas para que desarrollasen una labor en pos del autogobierno. Sin embargo, estos textos, al igual que la asamblea antes mencionada, tuvieron un alcance limitado, debido a los manejos caciquiles del corrupto sistema electoral de la Restauración borbónica de 1874, todavía muy fuertes.

En lo personal, Blas Infante se casó el 19 de febrero de 1919 con Angustias García Parias, con la que tuvo 4 hijos. Su producción literaria creció con la publicación de La Sociedad de Naciones (1919), Motamid (1920), Cuentos de animales (1921) y Almanzor (1921). En 1923 fue trasladado a Isla Cristina (Huelva), donde permaneció hasta 1931.

Durante la dictadura de Primo de Rivera (1923 – 1930), que accedió al poder tras un golpe de Estado, hubo un retroceso del andalucismo, los Centros Andaluces fueron cerrados y muchas de sus publicaciones se suspendieron. Los miembros más activos en favor de la autonomía para Andalucía fueron represaliados o desprestigiados. En el caso de Blas Infante, la campaña de desprestigio fue especialmente intensa tras su visita a la tumba de Al – Motamid (el último rey de la Taifa de Sevilla, entre 1069 y 1090) a mediados de septiembre de 1924. Esta visita se enmarca dentro de la concepción de Blas Infante sobre Al – Andalus, el Estado medieval hispanoandalusí y  que él consideraba parte importante de la identidad andaluza. La ultraderecha españolista de la época (y sus herederos políticos actualmente), le acusó de ser musulmán y un islamista radical. Estos aspectos siempre han sido negados por su familia (que han indicado su admiración por Santa Teresa de Ávila o San Juan de la Cruz), así como por investigadores como José Luis Ortiz de Lanzagorta o Manuel Ruiz Romero.

izado de la bandera andaluza el 5 de julio de 1936. Fuente: elpais.com

c-Entre 1931 hasta su asesinato en 1936

Los años de la II República Española (1931 – 1939), Blas Infante y su familia los inician viviendo en Coria del Río (Sevilla) en la casa familia conocida como Dar al – Farah (La casa de la alegría en árabe andalusí). En este primer período democrático de la historia española, se impulsó nuevamente el andalucismo y el plan de autogobierno para Andalucía. Sus partidarios, ya con un cada vez más conocido Blas Infante, tomaron nota de la Constitución de 1931, que permitía la creación de un Estado autonómico.

En lo político, el andalucismo defendido por Blas Infante y otros conoció un nuevo impulso. Surgieron entonces  asociaciones como la Agrupación Republicana Federal Andaluza (1931), el Partido Republicano Autonomista Andaluz, fundado por Ricardo Majó Puig (1932) o la Unión de Autonomistas Andaluces (1933), aunque sus resultados electorales fueron bastante discretos. Otros políticos con relación con el andalucismo durante la II República fueron Hermenegildo Casas, Emilio Lemos o Rafael Ochoa. Blas Infante intervendría desde la Junta Liberalista de Andalucía.

Para las elecciones que se celebraron el 28 de junio de 1931,  Blas Infante, Pascual Carrión y otros, crearon una candidatura política. Esta candidatura, quiso ser desprestigiada para así minar las posibilidades políticas del andalucismo. Para ello se la quiso relacionar con un presunto intento de insurrección ocurrido el 26 de junio de 1931 cerca de Sevilla, que fue conocido como el Complot de Tablada. En este presunto complot estuvieron implicados varios militares ultramonárquicos, que acusaron al militar Ramón Franco (hermano del futuro dictador), al líder anarquista Pedro Vallín y a Blas Infante de participar en este suceso. Infante  siempre negó su participación, que hizo pública en su obra ‘La verdad sobre el complot de Tablada y el Estado Libre de Andalucía’ (1936). Aquellos que fueron acusados de participar en este extraño suceso fueron condenados a diversas penas, salvo el comandante Ramón Franco, que se libró por su condición de aforado.

Pese a todo, su labor política continuó. Participó en la celebración de la Asamblea de Córdoba entre el 29 y el 31 de enero 1933, donde, no sin dificultades y pese a las ausencias (Fernando de los Ríos no pudo asistir). Decir que esta asamblea de cargos andaluces, se apostó por un estatuto más parecido al catalán o al vasco. Se descartó pues el anterior anteproyecto, que era más cercano a los postulados federalistas. Tiempo después, ya en 1935, visitó a Lluis Companys (1882 – 1940) en la cárcel del Puerto de Santa María, en la que se encontraba recluido tras su participación en la huelga general revolucionaria de octubre de 1934.

Tras la victoria de la coalición de partidos de izquierda en las elecciones de febrero de 1936, el andalucismo defendido por Blas Infante conoció un breve impulso. En Andalucía, se celebraron reuniones en favor de la autonomía y las banderas andaluzas ondearon en los balcones de los ayuntamientos (como Sevilla y Cádiz) otra vez. La más destacada fue la realizada en Sevilla el 5 de julio. En ella, Blas Infante (que había intervenido en el izado de la arbonaida en Sevilla) y otros líderes del andalucismo asistentes decidieron la aprobación de un proyecto de Estatuto que tendría que estar listo para el 24 de septiembre para ser presentado otra reunión. La idea era de llevarlo a Cortes para el mes de octubre y estar aprobado en poco más de un año. Además, como forma simbólica, Infante fue nombrado presidente de la futura Junta regional de Andalucía.

Desgraciadamente, el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 liderado por Queipo, Sanjurjo y Mola paralizó abruptamente este proyecto. A Blas Infante el golpe de Estado le sorprendió junto a su familia en su casa de Coria del Río. Allí fue detenido por un grupo de falangistas al mando de un tal Crespo, aunque parece ser que la orden la dio Queipo de Llano (su nacionalismo andaluz irritaba a los golpistas). Rosa Delmás, una bisnieta suya, contaba en su día que:

“La detención fue inesperada, y muy triste, estaban celebrando el santo de mi abuela Mari Ángeles”.

Fue trasladado  desde el ayuntamiento de Coria (donde se le retuvo) hasta  Sevilla en un camión junto a otros detenidos, siendo objeto de un primer intento de asesinato en el mismo trayecto. En esa ocasión se pudo salvar porque su mujer Angustias era sobrina de Pedro Parias, el gobernador militar que Queipo había nombrado para Sevilla. En Sevilla fue encerrado en el edificio de la Cámara Agrícola de la ciudad, situado en la calle Trajano, para luego ser trasladado al hoy desaparecido cine Jaúregui (en la calle Jerónimo de Córdoba), que los golpistas utilizaban como cárcel. Mientras estuvo detenido, su mujer Angustias le llevaba ropa limpia y comida. Por los testimonios orales del médico José Leal Calderi y Juan Álvarez Ossorio (recopilados por Hijano del Río y Ruiz Romero), su saca ocurrió de la siguiente manera:

“Se sabe, también por Ortiz Villalba, cómo lo trasladaron en un camión junto al alcalde de Sevilla, Fernández de la Bandera, con Emilio Barbero Núñez, teniente alcalde hispalense, y los diputados socialistas Manuel Barrios Jiménez y Fermín de Zayas, funcionario. Como Infante, todos masones y en venganza por la asonada frustrada de Sanjurjo de 10 de agosto, el mismo día y mes pero de 1932”.

Poco más de una semana después de ser detenido ilegalmente, Blas Infante fue fusilado a los 51 años juntos con otro grupo de personas en el km 4 de la carretera Sevilla – Carmona, junto a las tapias del cortijo Gota de Leche, en un lugar en el que hoy existe un monumento a su memoria. Tras su ejecución (al parecer vista por dos jornaleros), su cuerpo fue arrojado a una fosa común, la de Pico Reja en el cementerio de San Fernando en Sevilla. Se cree que en esta fosa común pueden estar enterrados los restos de cerca de 1.100 personas (puede que más).

El castigo a Blas Infante y a su familia no terminó aquí. En 1940, un tribunal militar condenó a su mujer Angustias a una multa de 2.000 pesetas de la época, que tuvo que malvender propiedades de la familia para poder subsistir. La sentencia, firmada por Rafael Ariño, Francisco Díaz Pla y Francisco Summers, decía lo siguiente:

“Que DON BLAS INFANTE PÉREZ formó parte de una candidatura de tendencia revolucionaria en las elecciones de 1932; en los años sucesivos hasta 1936 se significó como propagandista para la constitución de un partido andalucista o regionalista andaluz, y según la certificación del folio 46 falleció el 10 de agosto de 1936 a consecuencia de la aplicación del Bando de Guerra”.

Tras la victoria de los sublevados en la Guerra de España, la identidad andaluza quedó reducida a una caricatura folclórica y la figura de Blas Infante fue condenada al olvido. Todo se subordinó al ideal del Estado creado por los golpistas con muchas simpatías hacia Italia y Alemania y dominado por un sentimiento religioso extremadamente conservador y un ultranacionalismo españolista también muy fuerte. Tendría que producirse la vuelta de la democracia a nuestro país para que la figura de Blas Infante fuera recuperada y valorada justamente. En sesión del parlamento andaluz un 14 de abril de 1983, El político nacido en Casares fue declarado ‘Padre de la Patria Andaluza’ y su legado se difundió de nuevo. Hasta su Casa de la Alegría fue restaurada y mantenida como museo dedicado a su memoria. Una de las habitaciones de la vivienda además ha sido habilitada y se puede ver su detención por los golpistas, habitación que además, sirve de homenaje a los represaliados por la dictadura.

Aparte de incluir en los comentarios las entradas dedicadas a la autonomía andaluza, no quisiera terminar esta entrada sin mencionar las excelentes palabras que los historiadores Manuel Hijano del Río y Manuel Ruiz Romero, dedicaron a la figura de Blas Infante y que incluyo aquí:

“Hoy Infante es un patrimonio estatutario y común de todos los andaluces y andaluzas aunque algunos asuman más íntegramente que otros su doctrina, sin querer por ello aplicarla tal cual en pleno siglo XXI. Estamos ante un reconocimiento ciudadano a su vida y obra que implica a todos los representantes democráticos de los andaluces en la defensa de un pueblo y sus instituciones. Por eso, el mejor de los homenajes es una relectura actualizada de su doctrina todavía viva y con plena vigencia en este siglo XXI. Sigue siendo tarea pendiente difundir toda su verdad y proyectar su figura y doctrina ante otros pensadores y activistas de Estado. Blas Infante ni fue interclasista ni equidistante ni un desideologizado. Toda su vida es un ejemplo cívico en favor de una Andalucía viva y libre de dependencias. Su asesinato no fue capaz de acabar con un Ideal Andaluz que aún vive y se renueva, día tras día, entre todos los andaluces de conciencia”.

Bibliografía:

-Ángel Viñas (editor) “En el combate por la Historia” Editorial Pasado y Presente,

 Barcelona 2012

-Salvador Cruz Artacho “Historia del proceso autonómico andaluz” Fundación Pública Andaluza Centro de Estudios Andaluces, Sevilla 2016

-Salvador Cruz Artacho y Francisco Acosta Ramírez “El impacto de la Primera Guerra Mundial en el pensamiento de Blas Infante” Universidad de Jaén, Jaén 2015

-Manuel Ruiz Romero “Breve historia de la autonomía de Andalucía” Cuadernos de La Andalucía núm 1, Jérez de la Frontera 2017

-Antonio Barragán “La asamblea de Córdoba de 1933 y el anteproyecto de Bases para el estatuto de autonomía de Andalucía” Fundación Pública Andaluza Centro de Estudios Andaluces, Sevilla 2014

-Juan Antonio Lacomba “La influencia de Joaquín Costa en Blas Infante” Anales de la Fundación Joaquín Costa, núm 11 pags 77 – 84, Huesca 1994

-Juan Antonio Lacomba “Blas Infante y el despliegue del andalucismo” Revista Andalucía en la Historia, núm 12 pags 88 – 95, Sevilla 2006

-José Díaz Arriaza “Ni localizados ni olvidados: las fosas del cementerio de San Fernando de Sevilla (1936 – 1958)” Aconcagua Libros, Sevilla 2016

-José Almoguera “Yo vi matar a Blas Infante” Diario 16 Andalucía (edición física), 09/12/1990

-La ficha de la película ‘Una pasión singular’ que trata sobre la vida de Blas Infante, se puede consultar aquí https://www.filmaffinity.com/es/film746434.html

-Artículos de periódico y webs: Antonio Manuel Rodríguez (lavozdelsur.es), EFE y Manuel Ruiz Romero (diariodesevilla.es), José Díaz Arriaza (lamemoria.canalsur.es), Jose Joaquín León (huelvainformacion.es), centrodeestudiosandaluces.es, Juan Miguel Baquero (eldiario.es), María Serrano, Santiago Reviejo y Raúl Bocanegra (publico.es), fundacionblasinfante.org, Manuel Hijano del Río y Manuel Ruiz Romero (elmundo.es), rutadeblasinfante.com, lavanguardia.com, casares.es, Alejandro Delmás (confidencialandaluz.com), Nacho Sánchez (elpais.com).

Recomendación del libro de Pepe Sedano “José Barón, muerto por Francia”/ Book recommendation: “José Barón, muerto por Francia”

La entrada de hoy, es para realizar una breve reseña del último libro que he leído. Se trata del tercer libro del escritor almeriense Pepe Sedano Moreno y que lleva por título “José Barón, muerto por Francia”, que ha aparecido publicado hace unas pocas semanas bajo el sello de  la editorial Círculo Rojo.

En este tercer libro, cuya lectura recomiendo, Pepe Sedano recupera la historia del gergaleño José Barón Carreño (1918 – 1944), nacido en la localidad almeriense de Gérgal en 1918, mientras la Primera Guerra Mundial daba sus últimos coletazos.

En esta obra que ahora comento, se nos habla de su infancia y juventud, de la emigración de su familia a Melilla, y, sobre todo, de su compromiso y activismo político. El golpe de Estado del 18 de julio de 1936 le sorprendió en Barcelona, ciudad a la que había acudido para participar en la Olimpiada Popular. Se trataba de un evento deportivo que se había organizado para denunciar el blanqueo que se estaba realizando en ese momento de las JJ OO de Berlín, y que el régimen nazi estaba usando para mejorar su imagen de cara al exterior.

También se nos cuenta como, tras pasar por las filas de la31 División del Ejército Popular de la República (EPR), en febrero de 1939 pasó al exilio en Francia, enrolándose junto a otros miles de españoles y españolas en las filas de la Resistencia francesa, de forma intensa tras 1942, con el pseudónimo de Robert (no hay que olvidar, que entre 1940 y 1944, Francia estuvo bajo la ocupación de las tropas alemanas). El libro finaliza con la muerte en combate de José Barón Carreño un 19 de agosto de 1944, en las primeras horas de la batalla por la liberación de París. Por muy poco tiempo, el protagonista de este libro no pudo ver cómo serían precisamente soldados españoles de La Nueve (alistados en el ejército francés) los primeros militares aliados que liberaron la capital francesa en el mes de agosto de ese año.

Tras su muerte, fue declarado “Muerto por Francia” por el gobierno democrático francés y sus restos fueron inhumados en el cementerio parisino de Pantin, situado a las afueras de dicha ciudad. Una placa, situada en la esquina del boulevard Saint Germain con la calle Villersexel, recuerda el lugar donde murió José Barón.

El libro está escrito con un estilo sencillo y muy adictivo, lo que hace que su lectura sea muy amena (yo me leí el libro en un par de tardes). Además, el autor ha realizado un verdadero trabajo de investigación lo que trabaja a favor de dicha lectura, relacionando muy bien las vivencias personales de José Barón con el contexto histórico que le tocó vivir. Se trata de una obra que rescata otra de las historias (anteriormente nos habló de Amadeo Sinca y de José Serrano) de estos compatriotas nuestros que tuvieron que marcharse de España por el triunfo de los militares golpistas durante la guerra.

Y digo que rescata su historia, porque a pesar de que la democracia volvió a España hace ya bastante tiempo (tras ser destruida por la fuerza en 1939), no han abundado los homenajes oficiales a estos paisanos nuestros que, como he comentado con anterioridad, tuvieron que marcharse de nuestro país obligados.

Finalizo esta breve entrada tal y como he mencionado unas pocas líneas más arriba, recomendando encarecidamente la lectura de este libro.

Un saludo.