Carlos Grey Molay el único prisionero negro, español y de izquierdas del campo de concentración de Mauthausen.

Carlos Grey Molay fue el único prisionero negro, rojo y español del campo de concentración de Mauthausen.

Carlos Grey Molay, también conocido como Carlos Greykey, nació en Barcelona en 1913. Sus padres eran originarios de Guinea Ecuatorial. A pesar de sus orígenes humildes logró iniciar la carrera de Medicina. Sin embargo, el golpe de Estado de 1936 y la Guerra de España impidió que pudiese finalizar sus estudios.

Permaneció leal a la España republicana en la lucha contra el fascismo y tras la victoria militar de los golpistas de ultraderecha en 1939 se vio obligado a huir a Francia. Allí fue recluido en un «campo de refugiados» y tras ello se alistó como extranjero en el ejército francés para luchar nuevamente contra el fascismo, esta vez en Europa.

Para su desgracia, Carlos sería capturado por los nazis junto a otros tantos españoles que corrieron su mismo destino.
Cómo otros muchos, la dictadura de Franco se había desentendido de Carlos y los otros miles de españoles, y los nazis comenzaron a deportar a todos los «rojos españoles» (rotspanier) a los campos de concentración.

Carlos llegó a Mauthausen en junio de 1941 y fue catalogado como «apátrida». Su color de piel llamó la atención de los nazis, pero el hecho de dominar hasta cinco idiomas (español, catalán, alemán, inglés y francés) y contestar en alemán a un oficial le salvó la vida.

A los nazis les hizo gracia tener a un negro de sirviente y camarero, así que asignaron a Carlos una posición de cierto privilegio.
Llegó a servir como camarero al propio Himmler y el propio Ziereis (el temible comandante de Mauthausen) comentó sobre él «que su padre era caníbal».

Le terminaron relevando de su puesto, el motivo varía según las fuentes: Pudo ser por una mala contestación o simplemente porque se hartaron de él.
Gracias a la solidaridad de sus compañeros logró llegar con vida al día de la liberación, el 5 de mayo de 1945.


Tras la liberación, al no poder volver a España, Carlos regresó a Francia (como muchos otros españoles) obteniendo la nacionalidad francesa tiempo después. Carlos pudo rehacer su vida y posteriormente se casó, tuvo dos hijos y disfrutó de una vida bastante tranquila hasta su muerte en 1982.


Fuente: Paco Barreira.

La Ley de Memoria Democrática (II) / Spain’s Democratic Memory bill (II)

Hace unos días (a raíz de su publicación en el Boletín Oficial del Estado) que ha entrado en vigor en nuestro bendito país la nueva ley de Memoria Democrática, y que, si bien es una ley que es mejorable en muchos aspectos, supone un gran avance con respecto a la primera ley aprobada en 2007 bajo el mandato del presidente José Luis Rodríguez Zapatero.

Entre las primeras medidas que ya se pueden ver son las exhumaciones de Queipo de Llano (escuchad la entrevista a Juanmi Baquero, eldiario.es sobre este tema en https://youtu.be/cGJqi39zLgo ) y de Calvo Sotelo. Las novedades que aporta la nueva ley, se pueden destacar los siguientes aspectos:


-Se declara ilegal el régimen totalitario y antidemocrático surgido tras la victoria militar de los golpistas en 1939.


-El Estado se hace cargo de las exhumaciones de los aproximadamente 114.000 españoles que están enterrados en fosas comunes a lo largo y ancho de nuestro país. Según datos del Ministerio de Justicia, existen unas 2.500 fosas comunes).


-Se reconoce a los hombres y mujeres que fueron represaliados por los colaboracionistas de la dictadura por sus ideas, que defendieron la legalidad democrática de la II República española. Habrá especial atención al papel de las mujeres, los miembros de la guerrilla contra el régimen dictatorial (hubo lucha guerrillera hasta 1952), y, a los gays y lesbianas que sufrieron persecución y represión por su orientación afectiva y sexual.


-La anterior tumba del dictador (donde fue enterrado por deseo expreso del ex˗rey Juan Carlos I) cambia oficialmente de nombre y pasa a denominarse oficialmente Valle de Cuelgamuros.
-Se derogan los títulos nobiliarios concedidos durante el régimen dictatorial español que hubo entre 1939 – 1975.


-Se actualizan los conceptos y los contenidos relativos a la dictadura en el curriculum académico, tanto en Secundaria como Bachillerato, que hablarán sobre este y otros aspectos una vez retornada la democracia a España.


-Se investigan las violaciones de los Derechos Humanos hasta 1983, con el final de la Transición (no tan modélica, ya que unas 714 personas fallecieron en atentados atribuidos a ETA, la extrema derecha o las fuerzas del orden, Sophie Baby, 2018).


-Se declaran nulos los pseudojuicios llevados a cabo por los sublevados durante la guerra y la dictadura.


-Compromiso de sustituir la ley de Secretos Oficiales (que es de 1968), por otra más acorde con la existencia en la actualidad de un régimen democrático (recuperado tras la muerte del dictador), para ello se están consultando leyes similares que hay en los países democráticos de nuestro entorno.


La nueva ley se consultar la en el siguiente enlace:
https://www.boe.es/boe/dias/2022/10/20/pdfs/BOE-A-2022-17099.pdf?fbclid=IwAR3gHj55m4ukeGbJfHSYXEpKkkgRloLTajsTjhD52eBRI4I44CpOW9-7Sqk

Añado a continuación el artículo escrito por Marta Borraz publicado el pasado 5 de octubre ( y que se puede leer también aquí: https://www.eldiario.es/sociedad/aprobada-definitivamente-nueva-ley-memoria-democratica-declara-ilegal-dictadura-franquista_1_9597256.html ) sobre la ley aprobada por el actual gobierno de coalición de PSOE y PODEMOS.


“España tiene ya una nueva Ley de Memoria Democrática. El Senado acaba de aprobar definitivamente por 128 votos a favor, 113 en contra y 18 abstenciones la norma impulsada por el Gobierno y enfila así su entrada en vigor. Ninguna de las más de 500 enmiendas presentadas por los grupos han sido respaldadas ni tampoco los vetos de PP, Vox y Ciudadanos han salido adelante tras el largo pleno celebrado este miércoles, por lo que el texto se mantiene, y así se publicará en el Boletín Oficial del Estado, tal cual salió del Congreso a principios de verano.
A punto estuvo entonces la ley de darse por perdida por falta de apoyos, pero un acuerdo con varios de los socios habituales del Gobierno de coalición se salvó uno de los proyectos más simbólicos de la legislatura. La norma pretende ser una nueva hoja de ruta en materia de memoria histórica y, entre otras cosas, resignifica el Valle de los Caídos, retira los títulos nobiliarios concedidos por Franco, asume las exhumaciones como responsabilidad de Estado o declara ilegal la dictadura y las sentencias dictadas por los tribunales de la dictadura.


Más de cinco horas han estado los senadores debatiendo este miércoles sobre esta legislación que viene a sustituir y ampliar la vigente, aprobada en 2007 por José Luis Rodríguez Zapatero. “Hoy es un día inolvidable para la democracia española porque la hacemos mejor, pasamos definitivamente página de la etapa más negra de nuestra historia y abrazamos lo mejor”, ha dicho al terminar la sesión el Ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños, que la calificado de una “ley humanitaria que está con las víctimas” y, por eso, “hubiera merecido un consenso amplísimo, de unanimidad de las cámaras”.


Y es que el Gobierno de coalición presidido por Pedro Sánchez ha sufrido para sacar adelante la ley, a la que se ha opuesto PP, la ultraderecha y Ciudadanos y sobre la que una parte de la izquierda cree que es “mejorable” y ha reclamado más ambición. Es el caso de ERC, que como ya hiciera en el trámite en el Congreso, se ha abstenido. Esta visión crítica es un parecer que comparten también algunas asociaciones memorialistas, que creen que la norma es “insuficiente” y que seguirá dejando impunes en nuestro país los crímenes franquistas, que, de momento, únicamente están siendo investigados en Argentina.


El proyecto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el BOE, pero el texto se da un plazo de hasta un año para que algunos de sus preceptos sean llevados a la práctica: es el caso de la reforma de la ley de asociaciones para incluir como causa de extinción la apología del franquismo o el mandato al Gobierno para que realice una auditoría de bienes expoliados durante la guerra y la dictadura. También habrá un año de plazo para realizar el estudio que evalúe qué reparaciones económicas a las víctimas se han llevado a cabo hasta ahora, ya que la ley no reconoce explícitamente el derecho a la indemnización.


Las críticas más duras han venido de la bancada de las tres derechas, que tildan la ley de “sectaria”. “¿Por qué se empeñan en rechazar una ley que es un acto de justicia elemental?”, les ha preguntado la socialista Eva Granados al PP, Ciudadanos y la extrema derecha. “Memoria es lo contrario al olvido y en democracia el olvido no es una opción, memoria es el reconocimiento, la reparación y la dignificación de todas las víctimas del golpe de Estado, la Guerra Civil y la dictadura”, ha zanjado la senadora, que ha cerrado la sesión con una ovación de la cámara a los expertos, víctimas y representantes de asociaciones que veían el debate desde la tribuna de invitados.


Que la ley es “un arma arrojadiza” y una “traición a los españoles” que “pretende convertirnos en una democracia militante de izquierdas” son algunas de las opiniones manifestadas por la popular Amelia Salanueva, a la que posteriormente ha complementado su compañera Salomé Pradas para acusar al Gobierno de “reescribir la historia” y “reabrir heridas del pasado”. “Hasta que no se abran las fosas, no se cerrarán las heridas”, le ha respondido en su turno Granados.


Una argumentación similar ha desplegado la ultraderecha, que incluso habla de “vulneración de derechos fundamentales” y ha prometido “no parar hasta conseguir su total derogación”, en palabras de José Manuel Marín. Las tres derechas ponen en el foco un precepto de la ley incluido para estudiar posibles vulneraciones de derechos humanos más allá de la muerte del dictador, hasta 1983. Algo con lo que el senador de Ciudadanos, Miguel Sánchez, ha acusado al Ejecutivo de “cuestionar pilares básicos de nuestro sistema democrático” como la Transición a pesar de que la medida no extiende el ámbito de aplicación de la ley, que llega hasta la promulgación de la Constitución.


Para justificar su ‘no’ a la norma, estos tres partidos también han traído a colación a la banda terrorista ETA, como ya hicieran en el Congreso. La ley “crea una desigualdad inaceptable” entre “víctimas de primera y de segunda”, ha asegurado Sánchez englobando a las personas asesinadas por los etarras en el segundo grupo y a las del franquismo en el primero. Víctimas estas últimas que aún aguardan en muchos casos incluso a recuperar a sus familiares desaparecidos y que tuvieron que esperar más de 30 años para ser mínimamente reconocidas y nombradas por la ley.


Todas las demás formaciones han plantado cara al negacionismo de la memoria histórica de PP, Vox y Ciudadanos. Y de hecho, una de las primeras en responder ha sido el PNV, que en palabras de Estefanía Beltrán de Heredia ha lamentado que “no quieran ninguna ley que reconozca la verdad de lo ocurrido” y que “prefieran un manto de silencio sobre esta etapa de totalitarismo fascista”. “Hoy decimos alto y claro a la derecha y extrema derecha que la memoria democrática es ley porque así lo quiere la ciudadanía”, ha añadido la socialista Granados. “La memoria nos ayuda cada día a saber quiénes fuimos, quiénes somos y qué país queremos ser”, ha resumido la Secretaría de Estado de Memoria Democrática en un vídeo que ha lanzado en redes sociales para celebrar la aprobación.


La sensación generalizada es que la norma supone un avance con respecto a la ley actual, pero aún así, algunos grupos no disimulan el sabor agridulce con el que se quedan. Entre ellos, ERC, EH Bildu, Junts, Geroa Bai o Compromís, que reclaman más ambición. Los republicanos, que han sido claros –“Esta no es la ley de ERC”, ha dicho el senador Josep María Reniu–, se han abstenido en la votación, pero han advertido al Gobierno de que estarán “atentos y vigilantes al cumplimiento” de las disposiciones del proyecto.
Por su parte, EH Bildu ha votado a favor porque considera que “es un paso en la dirección correcta”, en palabras del senador Gorka Elejabarrieta, aunque cree que aún deja algunas lagunas pendientes. “Aquella mal llamada Transición ni fue modélica, ni acabó con la herencia franquista, ni terminó con la vulneración de derechos humanos y políticos, de aquellos barros estos lodos”, ha manifestado.


Si en algo coinciden varios de los partidos críticos es en que creen que la ley debería ser más contundente con la persecución y enjuiciamiento de los crímenes franquistas, algo que incluso ha manifestado Amnistía Internacional. Consideran que falta en el texto la supresión explícita de los obstáculos que hoy impiden que se juzguen estas vulneraciones de derechos humanos en España y opinan que no valdrá con la creación de una Fiscalía especializada ni con la enmienda pactada por el PSOE y Unidas Podemos que declara imprescriptibles y no amnistiables los crímenes de guerra y de lesa humanidad.


ERC ha lamentado, además, que la mesa haya inadmitido a trámite una de las enmiendas presentadas por el grupo y que reclamaba la “supresión” del título de Rey de España, una propuesta que no se ha debatido porque “requeriría una reforma del artículo 56.2 de la Constitución”, según les comunicó el Senado. “Es incomprensible la disparidad de criterios en el Congreso y Senado, toda vez que allí se tramitó y se votó”, ha denunciado Reniu.”
(Marta Borraz)


Por supuesto hay muchas cosas que todavía se pueden mejorar en el futuro, mientras tanto, trabajemos con lo que tenemos.


Un saludo,


Salud, trabajo, educación pública y República española.

Ángel Viñas y su reseña del libro de Carlos Píriz sobre la quintacolumna en la Guerra de España.

Reproduzco a continuación del blog del historiador Ángel Viñas su reseña en dos partes sobre el libro de reciente aparición del investigador Carlos Píriz que trata sobre el papel desempeñado por aquellos individuos que si bien eran partidarios de los sublevados al fracasar el golpe de Estado en el territorio en el que vivían, se dedicaron hasta que su área fue ocupada por los golpistas o bien hasta el final de la guerra a diversas labores de espionaje, sabotaje, fomentar la apatía y el derrotismo, etc.

Espero que disfrutéis de esta lectura.

En zona roja, la quinta columna en la guerra civil española, de Carlos Píriz. Reseña hecha por Ángel Viñas en su blog angelvinas.es :

«He publicado, a propósito, el primer blog de la temporada sobre un tema diferente a este porque no me parecía sensato dar alaridos de alegría por la publicación de un nuevo libro a principios de curso. ¿Quién sabe lo que nos traerá entre los gritos de Casandra de tantos profetas que tratan de anticipar el futuro? Ahora, cuando ya todo el mundo ha vuelto al tajo y se inicia un nuevo año político y académico, deseo anunciar la aparición de un nuevo libro sobre la guerra civil que va a trastocar mucho de lo que sabíamos sobre la misma.

A decir verdad, por razones que desconozco el libro en cuestión se distribuyó sin alharaca alguna a principios del pasado mes de julio. Es de esperar que en estos momentos esté ya en disponible en todos los circuitos comerciales. Servidor se permitió llamar la atención sobre él en las redes sociales hace ya un par de semanas y anuncié comentarios más extensos. Tengo un interés particular en que su temática y su desarrollo lleguen a conocimiento de todos los lectores de este blog y de mis cuentas en Facebook y Twitter. Que lo adquieran o no, es algo sobre lo que no puedo influir, pero lo recomiendo muy vivamente.

Me inducen a ello dos factores. El primero es de índole, por así decir, personal. El segundo, profesional. Ambos actúan en el mismo sentido.

Al primer factor ya me he referido en este blog en algún momento. En el mes de julio de 2019 fui presidente de un tribunal de tesis de doctorado en la Universidad de Salamanca. Conmigo estuvieron el profesor Morten Heiberg de la Universidad de Copenhague (que participó por vía telemática) y la profesora Josefina Cuesta Bustillo, desgraciadamente fallecida el año pasado.

Teníamos que juzgar la tesis de un alumno del profesor Juan Andrés Blanco, amigo y compañero de varias aventuras editoriales y otras. Se la dirigieron él y el profesor Gutmaro Gómez Bravo. Ambos aseguraban una calidad excepcional. Yo conocía al doctorando. Nos habíamos visto en numerosas ocasiones y había seguido, a distancia, sus apuros, problemas, incógnitas y esperanzas que suelen ser acompañantes de todo proceso de investigación basado en evidencias primarias relevantes de época (EPRE). Hablar con él me retrotraía a mis años jóvenes, cuando también trataba de explicar un proceso que, en mi opinión, no se había alumbrado satisfactoriamente (debo indicar que volveré a él: no hay investigación que resista el paso del tiempo, sobre todo cuando este tiempo se mide en varios decenios).

Leyendo la tesis antes del examen me quedé en muchas ocasiones con la boca abierta: ante mí se descubría toda una problemática de la que no tenía mucha idea, a pesar de ser amigo de varios autores que habían escrito sobre la misma. Naturalmente, el doctorando los cita reconociéndoles su carácter innovador, que lo tuvieron, pero en historia no hay nada inamovible. Solo los cuentos de hadas lo son (como también los mitos franquistas).

A la experiencia de lectura de una tesis que recibió inmediatamente un sobresaliente por unanimidad y la recomendación de que se la considerase para la calificación máxima de premio extraordinario (que consiguió), me he referido en el prólogo de mi libro EL GRAN ERROR DE LA REPÚBLICA. No se me hubiera ocurrido escribirlo de no haber visto en ella algunas referencias documentales a EPRE conservada en el Archivo General Militar de Ávila. Me obligaban a ampliar mi libro anterior (¿QUIÉN QUISO LA GUERRA CIVIL?) pero, por recomendación de mi editora, Carmen Esteban, que nunca agradeceré bastante, lo que hice fue escribir otro. Recordé este episodio para información de todos los eventuales lectores. No soy autor que desee pavonearse con plumas ajenas.

Por consiguiente, he estado pendiente de que el nuevo y flamante doctor, CARLOS PÍRIZ, reorganizase su tesis y la descombrara de todo el aparato técnico, metodológico y del inevitable estado previo de la cuestión. Abordar tales temáticas es lo normal y lo que casi todo nuevo doctor en Historia debe hacer.

Los lectores de este blog sabrán lo mucho que he repetido -y sigo repitiendo- una afirmación continuada: para abrir nuevos caminos en historiografía en materia de guerra civil el acudir a la documentación de archivos es prácticamente insoslayable. Quien no lo hace es difícil que innove, por muchos aires que se dé o que le den en estos tiempos de agitación en las redes sociales. De aquella necesidad fui consciente desde mis primeras aventuras en archivos extranjeros y españoles y no estará de más recordar que en estos últimos empecé a entrar, muy suavemente y con las debidas autorizaciones, en 1974, antes del fallecimiento del inmorible. Y ya a saco, en 1977, en condiciones infinitamente mejores.

El punto de partida de Píriz es muy razonable. La Quinta Columna no surgió como consecuencia demorada de un golpe de Estado convertido en guerra civil inesperadamente. Es que ya estaba latente en potencia como prolongación de las redes de la conspiración en base a la cual se había preparado dicho golpe. Lo que servidor hizo fue ligar tal conspiración llegando hasta los momentos preliminares de la República y postulando que en ella no hubo ninguna solución de continuidad. Y añadí dos temas exóticos: los SOS lanzados por sus directores civiles y militares (monárquicos todos ellos) a la Italia fascista y la vigencia irrestricta del acuerdo de marzo de 1934, desestimado por la mayor parte de los historiadores.

La clave estaba en dos factores que Píriz mencionó en su tesis: la aparición de la UME (aunque yo la ligué a la conspiración y dirección monárquicas) y una lista de miembros de la misma que compilaron en 1937 los servicios republicanos, quizá como consecuencia de una operación de infiltración que se prolongó durante 1935.

Así que ello me dio pie para un nuevo libro, en tanto que para Carlos Píriz se trató de un mero aperitivo para abrir el apetito. Ahora con su tesis ya reescrita publica lo más granado de sus descubrimientos y, como es lógico y natural, avanza un paso más en relación con sus antecesores. Es así como procede la investigación histórica, que no es un cuento de hadas sino una ocupación científica y sin pretensiones sobrenaturales. No refleja la forma en que se despliega la voluntad de Dios en el mundo terrenal ni tampoco el juego impersonal de fuerzas superiores a los seres humanos obligando a estos a obrar de una determinada manera y no de otra.

Allí donde triunfó el golpe la quinta columna evidentemente no apareció. Donde se formó fue en aquellos territorios (sobre todo núcleos urbanos) en donde fracasó y quienes la configuraron fueron aquellos conspiradores que lograron escapar a las garras de las autoridades o de los comités de vigilancia que florecieron como las setas tras las lluvias de otoño. Pudieron hacerlo porque sus elementos directivos, improvisados, no divisaron solución de continuidad entre las actividades que ya iban preparando contra las autoridades republicanas y de los partidos del Frente Popular y las que en muchos casos tuvieron que lanzar al fracasar el golpe.

Me ha llamado, por ejemplo, la atención el caso de Valencia. Desde el mes de marzo de 1936 estaban ya agitándose no solo en la guarnición sino también en los partidos políticos autorizados (singularmente entre los carlistas y los miembros de la Derecha Regional Valenciana). La fecha es importante. No le dieron al nuevo Gobierno ni siquiera un mes de respiro. Ponían al pie de la letra las consignas que Don Antonio Goicoechea (que en el infierno esté) transmitió al Duce en octubre del año precedente.

Como el golpe fracasó, algunos de sus líderes pasaron a la clandestinidad, se apalancaron tras nuevas identidades y se dispusieron a hacer el mayor daño posible a las autoridades constituidas o reconstituidas.

De notar es que pocos han sido los historiadores militares franquistas, o en los años de la dictadura, que trataron de reconstruir esta génesis. Uno clama por los Martínez Bande, Salas Larrazábal, Gárate Córdoba y demás componentes del Servicio Histórico Militar. ¿Dónde estaban? ¿En la luna de Valencia?

Carlos Píriz basa su relato en los documentos ya desclasificados que procedieron del SIM o de su sucesor, el SIPM y de otras organizaciones paralelas (SIFNE) que ya habían manejado parcialmente mis buenos amigos Morten Heiberg y Manuel Ros Agudo. En su caso, y gracias a las sucesivas rondas de desclasificación documental en el Archivo General Militar de Ávila, el abanico lo ha ampliado considerablemente. ¿Su procedencia? Los archivos de la dictadura y del SHM. Cerrados a cal y canto mientras duraron y todavía algunos años más.

Con las imprescindibles adaptaciones a las condiciones de lugar y tiempo los residuos de la conspiración que lograron salvar el pellejo en las capitales en que no logró triunfar el golpe de Estado se amoldaron a las nuevas circunstancias, pero con el mismo objetivo: derribar la República entonces resistente. Tal fenómeno es muy importante porque, en contra de los alaridos que siguen propagando muchos de los portavoces de la tradición “historiográfica” franquista, la solución de continuidad entre conspiración y guerra brilló por su ausencia.

Píriz examina esta situación prácticamente en numerosos casos en que se presentó. Allí donde se dio el triunfo de los sublevados, empezaron las funciones de los matarifes de uniforme, caqui, azul u otros. Ya habían preparado las “justificaciones” que sirvieron para alimentar y lanzar el golpe (amenaza comunista, peligro de caer en el abismo soviético, imposibilidad de vivir dignamente en medio de los horrores de la primavera de 1936, etc). Se trata de uno de los grandes milagros de la historia de España, tan abundante en ellos, que continúen propalándose todavía hoy. Pero así es. Los voceros que se pronuncian en tal sentido no leen o lo que leen en contrario se lo pasan por cierto sitio.

Naturalmente, no en todos los lugares se obró de la misma manera. En algunos, que no eran cabeza de Divisiones Orgánicas, como por ejemplo Almería, Murcia y Cartagena, y en los que la sublevación tampoco triunfó, se siguieron otros parámetros en la organización del quintacolumnismo. Es curioso, no obstante, de que en ellos la conspiración no hubiese logrado avances fundamentales antes del golpe.

Píriz acude a centenares y centenares de expedientes personales, de militares y civiles, que fueron recopilados por las organizaciones que desde la España sublevada trataron de poner orden en la quinta columna. Primero fue el Servicio de Información Militar (SIM) y más tarde, ya bajo el mando del coronel José Ungría, el no menos famoso SIPM. Ambos se sirvieron de los fugados de la zona republicana por muy diversos canales. Uno de los más importantes fueron las misiones diplomáticas extranjeras en ella. Este es un tema explorado por muchos autores. El libro que comento lo aborda con multitud de ejemplos concretos que muestran que, en manos de los diplomáticos de carrera o aficionados que en ellas estaban, se trató de uno de los canales más importante para obtener información del adversario y para filtrar agentes en uno y otro sentido.

En el juego participaron prácticamente todas las misiones y consulados extranjeros (salvo los de la URSS). Incluso Francia e Inglaterra lo hicieron en ocasiones. Destacaron las misiones de Argentina, Chile y Noruega, que lograron exfiltrar a numerosos protagonistas ulteriores de la política y del Ejército de la España de Franco.

En paralelo, Píriz arroja también nuevas luces sobre los esfuerzos republicanos para contener las actividades quintacolumnistas, en medio de una auténtica histeria contra las mismas. Poco a poco se lograron éxitos, pero no paralizarlas totalmente.

Por las páginas de este libro, y basados en sus expedientes personales, discurren numerosos protagonistas de las mismas. Algunos de personas conocidas ulteriormente. La mayoría de auténticos desconocidos, militares y civiles, que filtraron al enemigo franquista informaciones absolutamente sensibles contra los republicanos.

Los sublevados fueron siempre conscientes de la importancia vital de la obtención de información (incluso desde mucho antes del golpe). Todos los conspiradores participaron en tal creencia, desde la Comunión Tradicionalista (muy estudiada particularmente) al SIFNE, que también goza de merecida fama.

Con todo, los militares rebeldes se fiaron más de sus compañeros. Ya el 14 de septiembre de 1936 la Junta de Defensa Nacional creó el SIM y puso a su cabeza a un veterano jefe de Infantería, el teniente coronel Salvador Múgica Buhigas, uno de los mandos más experimentados en materias de inteligencia. Otros agentes de los servicios republicanos en tiempos de paz no tardaron en sumarse. Italianos y alemanes, más avanzados que los españoles, ofrecieron sus consejos. Los avatares organizativos y operativos los sigue Píriz con suma atención, en particular desde que llegó el coronel Ungría.

A mediados de 1937 lo que había sido una organización hasta cierto punto primitiva se modificó sustancialmente. De lo que se trató fue de explotar de manera efectiva y sistemática las ayudas que pudieran hacer llegar las personas afectas y residentes en la zona republicana. Aquí Píriz brilla por su combinación del detalle y de la visión global que poco a poco fue desarrollando el SIPM. Su archivo, aunque parcialmente explotado por Heiberg y Ros Agudo, lo ha llevado el joven doctor a unas conclusiones absolutamente sorprendentes. No es exagerado afirmar que sin el SIPM los franquistas hubieran tenido muchas más dificultades en ganar la guerra.

Es más, desplegado en el frente, se ocupó también de la propia retaguardia. Se encargó de todos los servicios de investigación militar, seguridad, orden público y contraespionaje. Controló con mano de hierro los territorios propios y los ocupados. Sus agentes se infiltraron en todos los servicios y oficinas del Estado naciente, en los centros de comunicación en las industrias militares, en los hoteles, en los bares, en los cafés.

Con todo ello, las redes quintacolumnistas que operaban en la zona republicana recibieron un apoyo sistemático mucho más estructurado del que hasta entonces no habían gozado tanto en el sector nordeste (Cataluña), como en el centro y en el sureste.

El dominio de la inmensa documentación de archivo de que hace gala Píriz es absoluto. Sus resultados son importantes no solo en el plano general. También contribuirán a alumbrar el perfeccionamiento de los estudios locales. El material acumulado para la represión, tanto sobre la marcha como tras la victoria, fue muy importante y este libro habrá de convertirse en una obra de referencia para futuros estudios en este campo.

Tal dominio de EPRE se observa a lo largo de toda la obra, pero más singularmente en los capítulos finales. Aquí el autor inserta sabiamente los documentos de archivo en la larga lista de testimonios conocidos y no conocidos, monografías y estudios generales sobre el final de la guerra. Demuestra que, como afirma, “la Quinta Columna” era versátil. “Espiaba, saboteaba, evacuaba, asesinaba, delataba, corrompía e inventaba. Todo le servía para azotar a la República”.

En el último año de guerra, sobre el que se ha escrito abundantemente, y bajo la puntillosa dirección inmediata de Ungría, el SIPM puso en marcha dos tácticas que Píriz caracteriza como de “implosión” y de “ofensivas personales”. Se trataba de azuzar, exasperar, incentivar y fomentar las discordias que la marcha de la guerra exacerbaba en el campo republicano. En muchos casos obedecían a factores endógenos, pero estos fueron potenciados y exacerbados por el lado franquista,

Tales tácticas requerían múltiples labores. Desde la continuada infiltración cerca de los hombres y puestos sensibles para el esfuerzo de guerra y no solo para pinchar decisiones, preparativos, informaciones sino también para abrir los ojos de los mandos republicanos hacia las consecuencias de la derrota inminente. Ello no hubiera sido posible sin el trabajo previo de las redes quintacolumnistas a lo largo del período anterior. Las ofensivas personales, una cristalización de lo anterior en torno a políticos y militares, fue la guinda sobre el pastel. Se trataba de influir sobre todos aquéllos que, por sus puestos y capacidad de tomar decisiones fundamentales, podrían inclinar el fiel de la balanza en un momento determinado.

La aceleración se constata a partir de la primavera de 1938. Es decir, las semillas de la deshonrosa claudicación del esfuerzo de guerra republicano, ya muy maltrecho tras el corte geográfico de su territorio al alcanzar las fuerzas franquistas el Mediterráneo por Vinaroz, se plantaron en aquellas semanas.

Quienes lo traicionaron meses más tarde aparecieron por aquella época: entre los militares, como por ejemplo Matallana y Casado. Entre los políticos, destacan Besteiro y Mera. Se “tocó” también a los propios Rojo y Miaja. Muchos acercamientos, a este nivel tan elevado, no tuvieron demasiado éxito, pero a niveles inferiores sí.

El cuadro general es, naturalmente, conocido desde hace años. Los que se sumaron al trabajo en pos del desplome de la resistencia republicana dejaron memorias. Algunos de quienes lo propulsaron, también. Los historiadores hemos hecho nuestra labor. Lo que Píriz aporta es la documentación operativa del SIPM que en muchos casos no era conocida.

Destaca el caso de José María Taboada, conspirador desde antes del 18 de julio, cuando hizo gestiones difíciles de identificar ante políticos destacados de la época como Juan de la Cierva (hoy más famoso si cabe por el emperramiento del gobierno de la Región de Murcia en dar su nombre al aeropuerto), José Calvo Sotelo, Antonio Goiecoechea, Manuel Fal Conde y José Antonio Primo de Rivera para acercar posiciones comunes de cara a las elecciones de febrero. Por “tocar”, incluso “tocó” después al propio Casares Quiroga. En 1938 creó dos nuevos servicios al amparo de las tácticas desplegadas por el SIPM que se revelaron extraordinariamente útiles.

A pesar de las prisas por terminar la guerra, el SIPM supo esperar a que tuviesen algún efecto las gestiones efectuadas ante Besteiro y Casado, pero las actividades “normales” de sabotaje, desmoralización y espionaje no se detuvieron en la práctica diaria. Para entonces el coronel Ungría ya había sido nombrado jefe del Servicio Nacional de Seguridad, antecedente de la tenebrosa Dirección General de Seguridad de los tiempos de Franco.

La declaración, el 23 de enero de 1939, del estado de guerra en el territorio republicano hizo que los militares -en su mayoría muy desalentados- se hicieran con el poder efectivo en sus respectivas zonas. A Casado se lo pusieron fácil. Había habido una pugna en el interior del gobierno republicano sobre cómo hubiera debido hacerse tal declaración del estado de guerra, pero al final no extrañará que se llevara a cabo de la peor forma posible.

Los papeles del SIPM no dejan en buena luz a los artífices del golpe casadista. Ni siquiera Miaja sale bien librado, a pesar de los heroicos esfuerzos de su sobrino. Tampoco quedan bendecidos los casadistas, mal que les sepa a algunos modernos autores.

No hay que revelar aquí los últimos descubrimientos de Carlos Píriz. Su libro creo que será de lectura obligada para comprender una parte de la socavada política de resistencia negrinista y comunista. También para entender mejor las fuentes de que se nutrió la propaganda derrotista que afectó a importantes sectores políticos y militares republicanos. Lo que el SIPM no logró jamás demostrar fue que la República española estuviera en las garras estalinistas. Es lo que se dijo desde antes del golpe, en el golpe, después del golpe y que un sector de la derecha española, el más agreste, continúa afirmando hoy con la fe del carbonero y el desprecio hacia las evidencias documentales.»

Los enlaces para leer el artículo:

1 -https://www.angelvinas.es/?p=2701
2 – https://www.angelvinas.es/?p=2704

La poco conocida historia de los ‘rotspanier’, los 70.000 exiliados españoles republicanos que fueron esclavizados por el nazismo.

Por varias razones, en los últimos meses estoy teniendo poco tiempo para dedicarle al blog (lo fundamental,la familia crece y nuevas ocupaciones en mi trabajo), así que como no quiero dejarlo, he decidido cambiar la forma se subir publicaciones. Mientras no pueda disponer de más tiempo, ya sea a investigar o a leer sobre la historia de España, compartiré en este blog las publicaciones (artículos, libros, entrevistas, etc) que me vaya encontrando por internet. Gracias a todos y todas.

Hoy, voy a compartir un artículo de Javier Ramajo aparecido en el periódico digital español eldiario.es ayer 23 de septiembre sobre la poco conocida historia de los ‘rotspanier’, los casi 70.000 exiliados españoles republicanos que fueron esclavizados por el nazismo durante los años de la Segunda Guerra Mundial (1939 – 1945).

Es una buena lectura que nos da a conocer sobre la realidad de los trabajadores forzados españoles en Alemania.

Hoy se cumplen 86 años del asesinato en Córdoba de la periodista francesa Renée Lafont

Por Pablo Pérez Espino, periodista, bisnieto de represaliados y miembro de Aremehisa. (Aparecido en diariodecordoba.com el 1 de septiembre de 2021).

«Renée Charlotte Amélie Lafont. Ese fue su nombre. Aunque hoy puede que para usted ella no sea nadie, no siempre fue así. Pertenece a la fracción más impura que sobrenada en el crisol del relato humanitario reciente. Restos de escoria. Hasta ahí los denigraron.

Con su concepción tiránica y excluyente de la vida, hubo hombres que incendiaron la convivencia y, con ella, ardió también la democracia. Ellos forman parte del quién. Sus víctimas son las cenizas que salpican nuestra propia historia. Polvo por mano del odio, almas mermadas y deshechas hasta los mismos huesos, rociados en tierra baldía a la vera de cualquier camino.

Son el abominable trofeo que cuelga del aldabón de España. Eso incluye el dónde. El fruto del gatillazo más cainita del espíritu humano. No es el odio mortal e implacable, el feroz vértigo de la guerra que ahoga el último aliento hasta silenciar a la misma vida. No es solo eso. Hay matices imprescindibles que desplazan su suerte hasta posiciones casi inefables.

Les fusilaron la vida, pero yo les hablo del desenlace más crudo: el hurto de la propia existencia. Ya tienen el qué. La amnesia impuesta y una connivencia social casi centenaria, el laberinto irrespirable que desmaya la luz y solapa la verdad. La voluntad consciente de hacerlos desaparecer, de privarlos de identidad.

Los años se derraman unos sobre otros, raciman los lustros, alumbran nuevas generaciones. Córdoba, madrugada del 1 de septiembre de 1936. He ahí el cuándo. Se cumplen 85 años de su asesinato. Pronto los hijos de los muertos desconocerán sus nombres. Sus familias no sabrán que existieron. Olvidarán el lazo hereditario y moral que les une. Ya está sucediendo. Y se habrán ido para siempre.

El porqué es simple: ganaron la guerra. La versión más oscura, tirana e indolente de lo que podemos llegar a ser se impuso en el frente, a tiros, y ganó el relato, también por las armas. Los ministros de la inmortalidad sentaron la gran escuela de la indiferencia, de los grises deplorables y el Quijotismo más rancio.

¿El cómo? Las lascas por la fuerza desgarradas, los retazos desprendidos de la gran piedra de la Historia, la realidad desordenada que, de hallar encaje, habrá de conformar la lumbre incandescente, el certificado de que hubo vida antes de la muerte.

Hoy, 1 de septiembre de 2021, se cumplen 85 años del asesinato en Córdoba de la periodista y traductora francesa Renée Lafont. Entre enero y marzo de 2019 fueron recuperados del cuadro de San Ramón, en el cementerio de Nuestra Señora de la Salud de Córdoba, los cuerpos de varias decenas de personas, entre los que podría hallarse el suyo. Muchas familias esperan, todavía hoy, la identificación genética de estos cuerpos. Otras miles también aguardan el inicio de los trabajos que permitan recuperar los restos óseos de sus seres queridos asesinados».

EL CRIMEN FUE EN GRANADA: A FEDERICO GARCÍA LORCA, por Antonio Machado.

EL CRIMEN FUE EN GRANADA: A FEDERICO GARCÍA LORCA, por Antonio Machado.

      1. El crimen

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
… Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.

      2. El poeta y la muerte

Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque— yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban…
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»

      3.

Se le vio caminar…
Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!

Que la tierra te sea leve Maestro.

PD: Un documento secreto de la dictadura del general Franco hecho público en 2015 prueba la implicación del régimen en el asesinato del poeta Federico García Lorca: https://www.eldiario.es/1_294e44?utm_campaign=botonera-share&utm_medium=social&utm_source=whatsapp

80 años del fusilamiento de Encarnación Magaña Gómez

La semana pasada se cumplieron 80 años del fusilamiento de Encarnación Magaña Gómez (1921-1942). Como indica el texto más abajo, fue la única mujer fusilada en Almería por traducir unas noticias de la BBC en las que se hablaba del transcurso de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), y en las que se criticaba duramente a Hitler y sus partidarios. Este suceso es conocido en dicha ciudad andaluza como «el parte inglés».

Lo aportado a continuación es de S. Rodríguez y es rescatado por Jose Ángel Pérez y que reproduzco aquí para dar más visibilidad.

Encarnación Magaña Gómez nació el 30 de Noviembre de 1921 en Tabernas (provincia de Almería), es hija del jornalero José Magaña Rosa y de Dolores Gómez Soriano, ama de casa. Desde muy pequeña quedo huérfana, tras morir su padre en un accidente laboral, el 22 de junio de 1922. Cuatro años después perdería a su madre en Almería, donde se habían trasladado para trabajar en una trapería. Fue adoptada entonces por Rafael García Montesinos y Epifanía Córdoba Tortosa, que les dieron sus apellidos y la llevaron a vivir a la calle Granada número 77.

Allí se hizo popular Encarnación, siendo recordada entre las vecinas del barrio como una chica muy vivaracha, inteligente y noble, que estudió hasta secundaria y pronto destacó por sus inquietudes políticas e intelectuales. Su padre adoptivo falleció también en 1936, así que cuando estalla el conflicto, con apenas 15 años, la joven Encarnación cogió las riendas de la casa y de su propia vida. Ingresó primero en las Juventudes Libertarias, pasando a ocupar poco después los cargos de secretaria y presidenta interina de la Asociación de Mujeres Libres. Con ellas realizó actividades de agitación y propaganda, como el festival benéfico de Solidaridad Internacional Antifascista, en el Teatro Cervantes, o las visitas a los frentes de Granada para llevar prensa y comestibles a los milicianos leales a la España republicana y a su gobierno.

Pero al ser procesada por primera vez, en 1939, la unión marital a José Hernández Ojeda, pesó más que su propia carrera política. Él estaba inculpado como Delegado de Orden Público y Abastos, comisario político del batallón «Floreal», y amigo personal del dirigente del Comité de Presos, Juan del Águila Aguilera, «por lo que nada de particular tiene que si no fue inductora, por lo menos conociera cuantos asesinatos monstruosos se cometieron en esta provincial por aquellas amistades de su esposo». Cuando el final del conflicto estaba cerca, Encarna se desplazó a Baza, sede del XXIII Cuerpo del Ejército republicano (EPR), con intención de huir juntos desde Alicante. En cambio, fue allí donde se produjo su separación definitiva, conduciéndolos a la prisión central de Orihuela y a Almería, respectivamente. Tras ser liberada, se refugió con Isabel Ojeda en el Barrio Alto, siendo de nuevo detenida en julio de 1939. En el registro domiciliario de la calle Granada encontraron cuartillas de propaganda del sindicato anarquista CNT y un ejemplar de Solidaridad Obrera, donde se criticaba a Hitler y el bombardeo alemán de la ciudad. En casa de sus vecinas, María Díaz y Dolores Hernández, hallaron otros dos paquetes con libros, misivas y fotografías de militantes, que ella misma había reclutado en la capital y varios pueblos de la provincia. Estos hechos le valieron a Encarnación la consideración de «peligrosa para nuestra España Nueva» (esto es, la dictadura del general Franco).

El 3 de agosto de 1939 pasaría por primera vez a la cárcel provincial de mujeres de Almería, por la Causa número 10.292. Su actividad y compromiso político, lejos de debilitarse por la represión de la dictadura, se acrecentaron, carteándose en clave con su compañero, condenado a muerte, y las imputadas María Cruz Soriano o Dolores Martín Palenzuela. Desde entonces, un grupo de Micro Biografía descargada de almerienses coincidentes con Hernández Ojeda en Alicante, o con Encarnita en Gachas Coloras, mantuvieron vivo el Socorro Rojo, la organización de solidaridad y resistencia clandestina entre los presos políticos antifascistas y el exterior. Antonio González Estrella y Diego Molina, entre otros, se ocuparon de difundir las noticias que la BBC emitía sobre la Segunda Guerra Mundial.

Un extracto publicado en el diario gibraltareño ‘El Campense’, y que pasó a conocerse en Almería como el «parte inglés». Cuando Encarnación fue puesta en libertad, en la primavera de 1940, aprovecharía su trabajo en la Papelería Inglesa del paseo de Almería para imprimir lo nque las autoridades franquistas consideraron «propaganda subversiva». La empresa a la que, durante años, se entregó por completo, hasta ser detenida definitivamente el 24 de marzo de 1941. El 28 de abril, otros 116 compañeros fueron inculpados por la Sumaria 1.319, el proceso que acabó con los sueños de libertad de ese grupo de jóvenes utópicos, obreros y profesionales, liderados por el estudiante Joaquín Villaespesa Quintana. La sentencia dictada por el Tribunal Militar fue desmedida y ejemplarizante. El régimen totalitario impuesto por la dictadura en toda España no estaba dispuesto a perdonar ni una sola muestra de disidencia, y así, el 18 de mayo de 1942, ocho de ellos fueron condenados a muerte en las tapias del cementerio. Así fue ejecutada Encarnación Magaña Gómez, en la madrugada del 11 de agosto, dando ejemplo de entereza, dignidad, dando paso a la leyenda, como la única mujer ejecutada en Almería por los colaboracionistas del régimen.

«Siete claveles blancos y una rosa roja».

Encarnación Magaña Gómez . Fuente: S. Rodríguez y Jose Ángel Pérez.

Aniversario de la matanza de Badajoz (14 de agosto de 1936)

Dice el profesor Fernando Cuartero: Tal día como hoy, en 1936, tuvo lugar la masacre de Badajoz, cuando el general Yagüe ordenó asesinar a más de 4000 personas por el delito de participar en la defensa de la ciudad. Tanto si lo habían hecho como si no. Por rojos.

El periodista norteamericano Jay Allen lo narró en una crónica al Chicago Tribune.

Todavía hoy hay calles y plazas homenajeando a este genocida criminal, el carnicero de Badajoz.

La crónica de Allen.

«Esta es la historia más dolorosa que me ha tocado escribir. La escribo a las cuatro de la madrugada, enfermo de cuerpo y alma, en el hediondo patio de la Pensión Central, en una de las tortuosas calles blancas de esta empinada ciudad fortificada. Nunca más encontraré la Pensión Central y nunca querré hacerlo. Vengo de Badajoz, a algunas millas de aquí, en España. Subí a la azotea para mirar atrás. Vi fuego. Están quemando cuerpos. Cuatro mil hombres y mujeres han muerto en Badajoz desde que la legión y los moros del rebelde Francisco Franco treparan por encima de los cuerpos de sus propios muertos para escalar las murallas tantas veces empapadas de sangre. Intenté dormir. Pero no se puede dormir en una sucia e incómoda cama en una habitación que está a una temperatura similar a la de un baño turco, donde los mosquitos y los chinches te atormentan igual que los recuerdos de lo que has visto, con el olor a sangre en tu propio cabello y una mujer sollozando en la habitación de al lado»

«Miles fueron asesinados sanguinariamente después de la caída de la ciudad (.) desde entonces de 50 a 100 personas eran ejecutadas cada día. Los moros y legionarios están saqueando. Pero lo más negro de todo: la «policía internacional» portuguesa está devolviendo gran número de gente y cientos de refugiados republicanos hacia una muerte certera por las descargas de las cuadrillas rebeldes (.) Aquí [en la plaza de la catedral] ayer hubo un ceremonial y simbólico tiroteo. Siete líderes republicanos del Frente Popular fueron fusilados ante 3.000 personas (.) Todas las demás tiendas parecían haber sido destruidas. Los conquistadores saquearon según llegaron. Toda esta semana los portugueses han comprado relojes y joyería en Badajoz prácticamente por nada (.) los que buscaron refugio en la torre de Espantaperros [torre medieval de Badajoz] fueron quemados y fusilados.»

«De pronto vimos a dos falangistas detener a un muchacho vestido con ropa de trabajo. Mientras le agarran, un tercero le echa atrás la camisa; descubriendo su hombro derecho se podían ver las señales negras y azules de la culata del rifle. Aún después de una semana se sigue viendo. El informe era desfavorable. A la plaza de toros fui con él. Fuimos entre vallas al ruedo en cuestión (.) Esta noche llegará el pienso para el «show» de mañana. Filas de hombres, brazos en aire. Eran jóvenes, en su mayoría campesinos, mecánicos con monos. Están en capilla. A las cuatro de la mañana les vuelven a llevar al ruedo por la puerta por donde se inicia el «paseíllo». Hay ametralladoras esperándoles. Después de la primera noche se creía que la sangre llegaba a un palmo por encima del suelo. No lo dudo, 1800 hombres- había mujeres también- fueron abatidos allí en doce horas. Hay más sangre de la que uno pueda imaginar en 1800 cuerpos.»

«Volvimos al pueblo pasando por la magnífica escuela e instituto sanitario de la República. Los hombres que los construyeron están muertos, fusilados como ‘negros’ porque trataron de defenderlos. Pasamos una esquina, ‘hasta ayer había aquí un gran charco de sangre renegrida’, dijeron mis amigos. ‘Todos los militares leales a la República fueron ejecutados aquí, y sus cuerpos se dejaron durante días a modo de ejemplo’. Les dijeron que salieran, así pues, dejaron sus casas precipitadamente para felicitar a los conquistadores y fueron fusilados allí mismo, y sus casas saqueadas. Los moros no tenían favoritos.»

Y el portal en inglés Stockton International Brigaders Memorial dice:

14th August marks the 86th anniversary of the Badajoz massacre (14th-15th August 1936) where between 1,800 and 4,000 civilians and military defenders of the Spanish Republic were murdered in the local bullring by Franco’s troops, it was one of the bloodiest events of the war.

The German officer Hans von Funck, one of the few high-ranking German soldiers present with the Nationalist Army of the South, sent a report to Berlin advising against the deployment of regular German troops in Spain. He wrote that he was:
“A soldier used to combat, who has fought in France during World War I, but he has never seen such brutality and ferocity as that with which the African Expeditionary Force carried out their operations. For this reason he advised against sending German regulars to Spain, because before such savagery, the German soldiers would become demoralised.” Francisco Moreno Gómez, Historiador. Revista Aventura de la Historia, nº 3, sobre una investigación de Ángel Viñas.

The massacre of Badajoz was of great significance in the development of the war. In late August 1936 as the Basque towns of Irun and Fuenterrabia were being shelled from the sea and bombed from the air, the rebels dropped pamphlets threatening to deal with the population as they had «dealt with» the people of Badajoz. In consequence, panic-stricken refugees fled to large towns, the huge number of refugees disrupted the Republican war effort as resources were diverted to care for the refugees.

The publication in the foreign press of the events caused Franco to announce that he had ordered such massacres to cease, the rebel authorities and friendly press were prevented from reporting future massacres and any reports were dismissed as Republican propaganda.

Because of the Fascist victory there was never an official investigation into what happened in this city, which is also why accounts of the numbers killed vary.

campaigners who claimed this act to be genocide brought a complaint before the Spanish National High Court in 2007, but it failed as the Court stated that the persons most responsible for the massacre were now deceased.

Lorenzo González Salmerón (1912 – 1988).

La entrada de hoy, está dedicada al último libro que he leído del autor natural de Berja (Almería), Pepe Sedano Moreno que se titula ‘Deportado a Dachau… y sobrevivió: Lorenzo González Salmerón, desde Berja hasta el infierno, publicado por la editorial Círculo Rojo. Este libro ha sido publicado hace tan solo unos meses y se le puede comprar directamente al autor desde su perfil en Facebook y otras redes sociales.

Leer la obra de Pepe Sedano siempre es una garantía de que vas a pasar un buen rato disfrutando de un libro muy buen escrito con un estilo muy sencillo y ameno. En este verano de 2022 con estas olas de calor tan largas, siempre es bueno echarle el guante a un buen libro de Historia que además trata un tema, que, aunque poco a poco empieza a ser más conocido por la ciudadanía española actual, todavía no tiene la difusión que se merece. Estoy hablando de la deportación que sufrieron los españoles republicanos a los campos de concentración alemanes durante los años de la 2ª Guerra Mundial (1939 – 1945), especialmente Mauthausen y el caso que nos ocupa hoy Dachau, situado cerca de la localidad del mismo nombre en el Estado de Baviera, en el sur de Alemania.

Como he comentado en unas líneas más arriba, está obra trata sobre la vida de Lorenzo González Salmerón, también natural de Berja como Pepe Sedano y que vivió entre 1912 y 1988. A lo largo de las casi 300 páginas que posee esta obra, el autor nos habla de la trayectoria vital de Lorenzo González Salmerón, el protagonista de este libro. Pepe Sedano nos cuenta que Lorenzo vino al mundo en el seno de una familia numerosa que se dedicaba a la venta del pan, tanto en la propia localidad de Berja como en cortijadas y aldeas de los alrededores. Estos primeros años de su vida, quizá no se diferenciarson mucho de otros niños y adolescentes de su época.

La vida de Lorenzo González Salmerón dio un vuelco cuando tras realizar el servicio militar (la mili, como se conocía), se produjo el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 organizado por ultras monárquicos y militares, que contó con el apoyo desde el principio de los fascistas italianos de Benito Mussolini. El fracaso parcial de este golpe de Estado (los golpistas no consiguieron hacerse con el poder de forma rápida) y su derivación en una guerra hizo que Lorenzo tuviera que volver al ejército para combatir a los sublevados. Lorenzo y Juan (uno de sus hermanos), se mantienen leales a España y, por su pericia como conductores, estuvieron en el 6º Batallón de Transportes del Ejército Popular de la República española (EPR), interviendo en batallas como la del Ebro (julio – noviembre de 1938).

Lorenzo pasó a Francia en febrero de 1939 junto con casi medio millón de refugiados que huían de las tropas sublevadas, y fue en el país vecino donde le sorprendió la derrota militar de la República española en abril de 1939 (si bien hubo lucha guerrillera hasta 1952). Pasó por varios campos y se escapó de uno de ellos, donde pasó a vivir realizando trabajos diversos hasta que fue detenido, y, tras pasar por varias prisiones y campos, fue enviado a Dachau, donde permaneció como prisionero en condiciones muy precarias hasta su liberación por las tropas aliadas ya en 1945.

El libro termina con Lorenzo rehaciendo su vida en Francia. Como muchos españoles, el protagonista de este libro no pudo volver a vivir en nuestro país por culpa de la dictadura del general Franco (Lorenzo tenía vínculos con el sindicato UGT). Tras varios avatares, Lorenzo se instaló en el pueblo de Laguépie, cerca de Montauban, donde se casó con María, una malagueña también exiliada. Tras quedarse viudo (no tuvieron hijos), su hermana Carmen, también viuda fue a vivir a dicha aldea también. Lorenzo permaneció en la localidad de Laguépie hasta su fallecimiento en 1988 (Pepe Sedano le conoció en 1981), se había nacionalizado francés en 1970, con la idea que si podía volver a España,hacerlo con las espaldas cubiertas. En ese año de 1988 el socialista François Miterrand era el presidente de Francia.

Lo dicho, recomiendo mucho la lectura de este libro. Pasas un buen rato leyendo y se aprenden muchas cosas de nuestra historia.

El libro sobre la vida de Lorenzo González Salmerón.